Escuchar este artículo

Carta a Jaime Cardona

Febrero 08, 2021 - 11:55 p. m. 2021-02-08 Por: Mario Fernando Prado

Me he tomado el atrevimiento de dirigirle la presente con la esperanza de que, estando en la dimensión en que se encuentre, pueda leer estas líneas que recogen el sentimiento de muchas personas preocupadas por lo que va a suceder con este icono y orgullo de nuestra región.

Recién desempacados de Aguadas (Caldas) sus padres y sus hermanos montaron en la Calle 14 un pequeño chuzo, cacharrería o revueltería, en donde vendían de todo. De eso hace casi 60 años, lapso en el cual agigantaron el negocio gracias a su visión y a su tesón y a toda una familia que creyó en su liderazgo y le acompañó solidariamente.

Ignoro -y no importa- si estudió en alguna Universidad e incluso si terminó el bachillerato. El hecho es que capitaneó lo que se fue consolidando como un verdadero emporio comercial que alcanzó a tener más de 30 tiendas en el centro y sur del país y más de 13.000 empleados, convirtiéndose así en una de las empresas más importantes del Valle del Cauca.

Resultaba increíble que a pesar del arribo de las grandes superficies internacionales, La 14 siguió conservando el primer lugar en preferencia y en ventas habida cuenta la fidelización que alcanzó con una promesa simple y sabia “El mejor surtido a los mejores precios”.

Y es que en La 14 se conseguía de todo porque usted nunca les cerró las puertas a esos pequeños proveedores a los que les daba un rinconcito para que ofertaran sus productos.

Poseedor de un olfato y un instinto inigualables mezclados con un sentido común poco común, dedicó su vida a lo que fue su vida con un bajo perfil y un carisma que le dio la oportunidad de tratar por igual al rico y al pobre, al poderoso y al Juan Lanas anteponiendo esa bohonomía que siempre le caracterizó.

Claro que se equivocó muchas veces, pero siempre salió avante de las dificultades que en últimas le afectaron el corazón y tuvo la muerte del justo hace cinco años y dos meses largos.

Lo que vino después de su fallecimiento y no nos digamos mentiras, es verdaderamente triste y desolador. Hoy en Las Catorces asustan y por más campañas que se han hecho, la lealtad tiene un límite y los compradores cada vez están más desilusionados.

No se trata de buscar culpables dentro y fuera de la familia y señalarles como los responsables de esta debacle, ni de enjuiciar a algunos de los grandes proveedores que no les despachan mercancías, aún a sabiendas de que por ley se les debe pagar en los plazos estipulados.

Pero como en la vida impera el “al caído, caerle”, hay por ahí intereses regionales y foráneos que quieren dar el zarpazo para comprar a menosprecio el cadáver insepulto de La 14.

Ojalá que desde donde esté pueda iluminar a quienes tienen las riendas de ese potro que solo usted supo manejar y le escuchen sus sabios consejos.

Se le extraña.

Atentamente,

Uno de sus miles de clientes

Obtén acceso total por $9.900/ trimestre Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS