Cuestión de género

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Cuestión de género

Marzo 30, 2021 - 11:35 p. m. Por: María Isabel Ulloa

La reciente conmemoración del Día de la Mujer obliga a reflexionar sobre nuestra realidad en la actualidad. Siendo un caso privilegiado, he tenido y podido aprovechar muchas oportunidades a nivel educativo y laboral. Hoy, puedo ejercer apasionadamente mi profesión en una posición de liderazgo, mientras crío en compañía de un gran hombre, dos hermosas niñas. Lograr hacerlo todo es un reto, pero con una buena pareja y una buena red de soporte, creo que lo estoy logrando.

Infortunadamente, esta no es la situación de la mayoría de mujeres, sobre todo en la coyuntura de pandemia. El incremento del desempleo ha impactado de forma más severa a las mujeres y la gran encuesta integrada de hogares (Geih) lo evidencia. Para el trimestre móvil noviembre 2020 – enero 2021, la tasa de desempleo nacional para las mujeres fue de 19,6% y para los hombres de 11,49%. La diferencia en puntos porcentuales (p.p.) es de 8,11. Para Cali y su área metropolitana esta brecha es mayor a la nacional y una de las más altas del país con 8,6 p.p., después de Barranquilla (9,3), pero superior a la de Medellín (6,2) y Bogotá (5,2).

La mayor proporción de mujeres en desempleo no es el único reto. La distribución de género por roles también presenta disparidades. Para el mismo trimestre, las cifras por posición ocupacional arrojan que el 73,8% de los hombres desempeñan el rol de jefe o empleador, mientras que las mujeres en este cargo representan el 26,2%. En contraposición, para las categorías de empleado doméstico y trabajador sin remuneración, los porcentajes de participación de mujeres rondan el 92,7% y el 60,7% respectivamente.

Para 2020, las mujeres ocupadas en el país cumplieron con 64,9 horas de trabajo promedio a la semana y los hombres 54,6 horas. Sin embargo, mientras el tiempo de trabajo remunerado para los hombres fue de 47 horas, para las mujeres llegó a 39,9. A esto se suma el tiempo invertido por las mujeres a las labores del hogar y el cuidado de niños, enfermos, adultos mayores y/o personas en discapacidad, con un promedio de 26,4 horas, a lo cual los hombres dedican 11,3 horas.

Es decir, las mujeres no sólo son las que más empleo han perdido, sino que la gran mayoría no ocupan puestos de liderazgo, y son las que más horas semanales trabajan, además, son las que dedican más tiempo a labores del hogar y el cuidado de otros. Algunas mujeres no trabajan por decisión propia, lo cual es válido. Otras, por el contrario, deben trabajar sin descanso para poder generar recursos para sus familias, aun cuando esto signifique separarse a diario de sus hijos y por largas horas. Toda su energía y tiempo es empleado para conseguir el sustento, lo que implica que aunque pueden tener la intención, la posibilidad real de estudiar, relacionarse, o adquirir nuevos conocimientos y habilidades es casi inexistente.

Sumado a lo anterior, algunos análisis muestran que la maternidad a edad temprana afecta la consecución de empleo y posibilidades para estudiar. Por esto, es prioritario reducir el embarazo adolescente, que en Cali alcanzó una tasa de 51,60 por cada 1.000 mujeres entre 15 y 19 años en 2018.

El camino hacia la igualdad de género tiene una ruta de acciones concretas sobre las cuales debemos trabajar sin descanso. Debemos criar a niños y niñas que crezcan entendiendo que son iguales, que tienen las mismas posibilidades y obligaciones. Necesitamos hombres coequiperos, que respeten el liderazgo femenino tanto como el masculino, que entiendan que las labores del hogar y el cuidado son responsabilidades compartidas. Para dar un ejemplo práctico e impulsar el cambio, se debería promover con más firmeza la licencia de maternidad compartida entre hombres y mujeres. El camino es largo y aunque como sociedad hemos avanzado, todavía falta camino por recorrer y pasos concretos que dar.

* Directora Ejecutiva de ProPacífico

Sigue en Twitter @MariaIUlloa

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