Sin doliente

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Sin doliente

Febrero 02, 2020 - 11:45 p. m. Por: Mabel Lara

En la memoria de muchos de los que llegamos a Cali está la fotografía dominguera de la visita al río Pance para apaciguar la resolana y el calor inclemente de los fines de semana.

Recuerdo las veces en las que mi padre y mi madre organizaban el famoso ‘paseo de olla’ para darnos un chapuzón en medio de un generoso bosque húmedo donde sus aguas cristalinas nos permitían ver el paso de peces y avistar aves de colores que festejaban con nosotros la gloria de la naturaleza.

Pero al río se lo robaron. Convertido casi en un caño con presencia de aguas residuales, condominios, colegios; además de la evidencia del desvío de agua para fincas privadas y basura, estamos viviendo todos la agonía de uno de los ecosistemas más importantes del Valle.

El año pasado un juez de ejecución de penas de Cali declaró al río sujeto de derechos, convirtiéndose en el tercer afluente hídirico del país en recibir esta protección judicial. La decision también reconoció el derecho de las generaciones futuras al pleno goce de este ecosistema y designó como responsables de su conservación, mantenimiento y restauración a la “Alcaldía de Cali, a Emcali, la constructora Jaramillo Mora S.A y a los condominios campestres Reserva de Pance y Altos de Pance a garantizar el derecho fundamental al agua limpia del río, a la salud y a un medio ambiente sano”.

La semana que acaba de terminar se hizo viral un video de ciudadanos que alertaron sobre la presencia de aguas residuales que estaban llegando al río. La explicación que me entregan diversas fuentes consultadas es que el desarrollo urbanístico no contaba con una red de alcantarillado que permitiera la recolección y el vertimiento de las aguas domésticas al sistema de alcantarillado de la ciudad, y que gracias al POT del año 2014 que no tuvo en cuenta la densidad y las alturas del sector; los dueños de la tierra -propietarios legítimos- aprovecharon la oportunidad entregada por la administración local y urbanizaron la zona de Pance.

Lo que estamos viviendo también se lo debemos al Ministerio de Minas que entregó una concesión al 2032 para la extracción de material de arrastre con una longitud de 4 kilómetros que ‘justificarían’ la presencia de retroexcavadoras y volquetas que han dejado como resultado la creación de islotes en la mitad del cauce del río y depósito de sedimentos.

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, ha dicho que presentará ante el concejo un proyecto de acuerdo para declarar la zona del río Pance de utilidad pública con la intención de comprar los predios más cercanos al río y construir un ecoparque. Un proyecto que costaría aproximadamente $25 mil millones y que los dueños de los predios están dispuestos a vender e incluso a realizar un cruce de cuentas, vía impuestos.

Esta debería ser la cuota inicial de un proyecto que tiene que superar esta Administración Municipal y lograr así la compra de toda la ribera del río bajo el concepto de protección medioambiental. No podemos pasar a la historia como la generación que no hizo nada al ver secar nuestro principal recurso de entretenimiento y abastecimiento para todas las clases sociales de la región, máxime cuando se pronostica que la guerra del futuro será por el agua, y esta no es una exageración.

Sigue en Twitter @MabelLaraNews

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