Menos populismo

Menos populismo

Septiembre 30, 2018 - 11:45 p.m. Por: Mabel Lara

Escozor. Esa es la palabra que define la situación que me produce observar en pleno Siglo XXI a gobierno populistas y autocráticos ondear las banderas de la gobernabilidad y hacerse a la pantalla mundial gracias a sus discursos de representación de las ‘mayorías’.

El primero de ellos es Donald Trump, que en la pasada Asamblea de las Naciones Unidas demostró cuánto le importan las instituciones al llegar tarde a su alocución de mandatarios y en un discurso denominado ‘veintejuliero’, ad portas de elecciones, justificó su política migratoria, afianzó su perfil guerrerista y poco le importó que se burlaran de él cuando mencionó que había logrado más que cualquier otro presidente norteamericano.

Al otro lado, uno no menos populista pero este sí autocrático, Nicolás Maduro, llegó tarde a la fiesta y pese a no haber confirmado su presencia en el auditorio, asistió a última hora porque no podía perderse el pantallazo mundial tras convertirse en el tema principal de la agenda de las Américas.

De populistas está hecha hoy América y estos dos ejemplos dan muestra de ello. Lo que realmente sorprende es el enorme poder de convocatoria que personajes como Trump y Maduro despiertan entre sus seguidores. Ellos representan la violación a las ideologías democráticas con sus discursos nacionalistas, xenófobos, de centralización del poder, de censura a la prensa e incluso manipulación de elecciones. Las polémicas los alimentan y parece que incluso los aferran al poder.

En el plano real no es un tema de empatía, tanto Trump de derecha como Maduro de izquierda están acabando con las libertades en sus países, están pasando por encima de los derechos humanos y no hay hasta el momento quién los pare.

En su informe de 2018 Freedom House, la organización sin ánimo de lucro estadounidense dedicada a la defensa de la democracia ( Freedom house democracy 2018), evidenció que los estándares democráticos en América Latina están erosionados: los valores que encarna la democracia –sobre todo el derecho a escoger a líderes en elecciones libres y justas, la libertad de prensa y el Estado de Derecho- son objeto de constante ataque.

El estudio anual (Freedom in the world 2018) sobre derechos políticos y libertades civiles muestra la crisis en la región con estos dos mandatarios. Estados Unidos es uno de los países peor calificados con una puntación de 86 sobre 100 debido a la cercanía de Trump a dictadores, los ataques a los opositores y en general su discurso xenófobo.

A Venezuela le va peor, su calificación es de 26 sobre 100: las detenciones a opositores, su crisis migratoria, la hiperinflación lo ponen como el peor país de América Latina en la defensa de los valores democráticos y las libertades.

En el fondo quizás la llegada de estos dos ‘frikkis’ (locos) como fueron llamados esta semana los dos en la prensa mundial, es sólo la representación de las mayorías molestas con los que les antecedieron.

Tal vez a la gente le importa poco perder las libertades, se siente enfadada, molesta y poco escuchada, por eso un tipo como Trump logró llegar a la Presidencia; el problema es que también pueden llegar personajes como Maduro y que ya nadie ni nada los pueda sacar del poder. Por eso hay que defender las instituciones y la democracia para seguir teniendo la oportunidad de bloquear o elegir.

Sigue en Twitter @MabelLaraNews

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