Cine y pandemia

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Cine y pandemia

Mayo 14, 2020 - 11:35 p. m. Por: Liliane de Levy

El Covid-19 hace estragos y nadie está a salvo. Para el martes pasado, 12 de mayo, estaba programada la inauguración del Festival Internacional de Cine en Cannes -un evento de excepcional importancia para la industria y la vida misma del cine en todo el mundo- y obviamente se canceló, por la emergencia que vive el mundo a causa del coronavirus.
Una cancelación que alarma por las malas consecuencias artísticas y económicas que puede provocar. El Festival de Cannes no es cualquiera. Es la reunión, por excelencia, que selecciona, promueve, guía y deslumbra a todo el mundo del cine a lo largo de 11 a 12 días y ante miles de participantes y millones que siguen su desarrollo con fervor. Se trata de una ‘misa’ del arte cinematográfico y su cancelación semeja la apostasía. Hiere, duele y deja secuelas.

Lo cierto es que desde su creación en 1946 (se aplazó un año por culpa de la Segunda Guerra Mundial y fue interrumpido una sola vez en 1968) resistió año tras año a contratiempos agresivos como el terrorismo, el fanatismo, el despotismo, la epidemia del Sars y un sinnúnmero de enredos políticos y delictivos. El Festival siempre se sostuvo, en todo su esplendor y sus participantes nunca dejaron de acudir a su cita, sin importarles los peligros. Valía la pena. Y fue así que desde un principio, Cannes abrió sus brazos a los cineastas más atrevidos e innovadores del mundo, sin perjuicios ni discriminaciones contra su nacionalidad, su idioma o su ideología y con la sola exigencia de la calidad.

En el Festival de Cannes nacieron la Nueva Ola, el miserabilismo, el realismo mágico, el surrealismo cinematográfico, las más crudas denuncias sociales y políticas y la confrontación abierta contra los regímenes dictatoriales cuando acogió a cineastas de países como Irán o Rusia, vetados y confinados en sus respectivos países. También nos permitió penetrar en la vida e intimidad de países inexplorados como los africanos y asiáticos y descubrir sus talentos y limitaciones. En Cannes se premiaron películas sublimes que sin su apoyo quizá pasarían desapercibidas por la dificultad de llegar al gran público.

Imposible citar todos los aportes del Festival de Cannes al arte y a la industria del cine, aunque con decir que el galardón máximo de la Palma de Oro nos dio la oportunidad de ver películas muy bien hechas e innovadoras. Entre otras y en desorden pienso en Marty, Orfeo negro, La dolce vita, Viridiana, El tambor de Hojalata, Kagemusha, Pelle el conquistador, Adiós mi concubina, El piano, Sueño de Invierno, etc..., y ‘Parasite’ del surcoreano Bong Joon-ho que nunca hubiéramos logrado llevarla a todos (aún a los más remotos y pequeños) teatros del mundo si no fuera por la formidable proyección que le dio el festival el año pasado. Además cabe recordar que gracias a Cannes el cine colombiano se reconoce y aplaude en el mundo por medio de películas como La vendedora de rosas, Rodrigo D: no Futuro, Alias María, El abrazo de la serpiente, los viajes del viento, La tierra y la sombra, Pájaros de verano, y tantas otras.

Por todo lo que representa la cancelación de la 73 edición del Festival de Cannes entristece y preocupa. Aunque conociendo la tenacidad de su director Thierry Frémaux sabemos que no morirá. En entrevista reciente Frémaux habló de asociarse a otros festivales (Venecia, Toronto, etc.) para mostrar las películas seleccionadas para este año y aunque no habrá premiación, llevarán una nota enfatizando su selección oficial en Cannes. Entre otras nombró algunas ‘Three Stories’ del Nanni Moretti, ‘The French Dispatch’ de Wes Anderson y ‘Soul’ de Pete Docter. También reveló que Spike Lee, el presidente del jurado asignado para el festival cancelado de este año aceptó el mismo cargo para el próximo. Buenas noticias e iniciativas que permiten esperar un mejor futuro para el Festival de Cannes, el cine mundial y toda la humanidad.

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