Un barco ebrio de imaginación

Un barco ebrio de imaginación

Marzo 13, 2019 - 11:55 p.m. Por: Julio César Londoño

Ignoro si Beatriz Monsalve y Diego Pombo forman un buen matrimonio, pero como gestores son un dúo sensacional. Desde 1994, cuando fundaron en su casa el Teatro Salamandra, la vieja casona se convirtió en el epicentro de una actividad cultural frenética, diversa y casi feliz. Allí se han gestado y presentado innumerables obras de danza y teatro, lecturas, exposiciones, conciertos, películas y festivales de la región y del mundo.

Allí, en la Corporación Teatro Salamandra del Barco Ebrio, William Ospina presidió la ceremonia en que Arnulfo Valencia le devolvió a la embajada francesa la lápida de la tumba de Jean Paul Sartre, una reliquia atea que Arnulfo había robado del cementerio de Montparnasse. Allí, en el escenario del Teatro, pasó muchas tardes componiendo Jerry González (el trompetista estaba radicado en Cali luego de bajarse súbitamente del avión que lo llevaba con su grupo de regreso a Nueva York). Allí Diego y Beatriz superaron, con un brebaje andaluz y conjuros de babalao, una disfonía de Diego el Cigala minutos antes de su actuación en el Festival Ajazzgo de 2011.

En otro Ajazzgo, Chick Corea derritió al público con una interpretación magistral de ‘España’. En otro, se dio un jam entre Yury Buenaventura, El Negro Hernández y Hugo Candelario que nadie olvida. Chocquibtown y Tego Calderón grabaron allí el videoclip de uno de sus discos.

Pero Salamandra no se ocupa solo de la organización de espectáculos. La formación de artistas y públicos también son tareas centrales de la Corporación. Allí han dictado talleres de teatro Enrique Buenaventura, Eugenio Barba y Jean Marie Binoche (sí, el papa de Juliette Binoche) y el director argentino Eliseo Hernández presentó un ciclo de sus películas en Cinemandra. Grupos consagrados, como La Candelaria de Bogotá o el Odin Teatret de Dinamarca, han dado funciones en Salamandra.

Los que no son estrellas también tienen un lugar en Salamandra. Muchos grupos de teatro comunitario y músicos y bailarines que dan sus primeros pasos en público han encontrado en la Corporación puertas hospitalarias y brazos cálidos.

Salamandra cumple 25 años de un trasegar fecundo aunque no siempre tan feliz como esta rápida enumeración sugiere (los tropiezos y los sinsabores, dice Beatriz, dan para tres periódicos). Para celebrarlo todo, los éxitos y los fracasos, hay una agenda de eventos que se desarrollará a lo largo del año y no cabe en esta apretada columna. La larga fiesta empieza esta noche en la casona de San Fernando con el lanzamiento de En lugar de la mancha, un libro de pinturas de Pombo y textos breves de autoras y autores colombianos, varios de los cuales estarán ahí y leerán sus textos. Allí estaremos para agradecerles a Beatriz y a Diego la música, el drama y el color.
***
P.D.: La objeción del presidente a la Ley estatutaria de la JEP es absurda, peligrosa, desafortunada y criminal. Absurda porque la Ley ya fue debatida y aprobada por la Corte Constitucional y el Congreso (incluida la fuerte bancada gobiernista). Peligrosa porque pone en riesgo la Justicia Especial para la Paz, “columna vertebral del posconflicto”, como señalan analistas nacionales y extranjeros. Desafortunada porque entorpece el trabajo del primer tribunal del mundo que no nace de la arrogancia de una de las partes sino de un convenio entre ellas. Y criminal porque desequilibra el sistema de contrapesos de los tres poderes, piedra angular de la democracia.

Sigue en Twitter @JulioCLondono

VER COMENTARIOS
Columnistas