SOS por el poeta Zeuxis

Agosto 17, 2020 - 11:50 p. m. 2020-08-17 Por: Jotamario Arbeláez

Finalizando el siglo pasado, cuando me desempeñaba como secretario de Cultura de Cundinamarca, me anunciaron la visita de un niño con un cuaderno de poesías bajo el brazo, se llamaba Zeuxis. Creyendo que era griego lo atendí, le recibí su pequeño cartapacio, se lo comenté y le dije que tenía pista abierta. Veinte años más tarde lo encontré en la Feria de Libro de Cartagena, convertido en poeta, novelista, cuentista, ensayista, con libros publicados en cada género, y editor de raca mandaca. Buenas migas hicimos. Encontré su trabajo de calidad sorprendente. Supe que convivía con Nardy, una hermosa chica que es su mano derecha y también su izquierda.

Hace unos meses, como activista cultural de primer orden, me pidió un libro antológico para una colección de 30 títulos de poetas colombianos significativos. Le envié una autología de Mi reino por este mundo. Terminada la labor de diseño, corrección y montaje comencé a ver por redes que mi querido editor se había contagiado de la pandemia e iba detallando el progreso del mal que lo acongojaba. Con todo su trabajo en proceso, y con su compañera igualmente afectada. Amigos, conocidos y desconocidos han manifestado su solidaridad a través de mensajes de afecto y de sugerencias medicinales, pero ello no basta. Ya sienten haber superado el período crítico que conduce al deceso. Pero ahora comienza el de la supervivencia, mientras pueden salir y activar la vida. Este es un fragmento de su SOS.

“Todos estamos viviendo situaciones difíciles. Algunos, pese a todo, en la lucha de crear cultura. En el camino he debido exponerme a salir, ya que la única forma de sobrevivir es ofreciendo los libros (que edito, diagramo y diseño), a cada uno de los lectores amigos. En ese ir y venir fui infectado y he venido luchando contra esta enfermedad que me mantuvo en vilo, sé que ya no estoy en peligro, estoy en recuperación y mi cuerpo me demuestra esa fortaleza, pero ahora está el otro devenir de la vida, el sobrevivir al día a día, esto ha incrementado una fuerza en mí que necesito y que debo sacar de donde no tengo para hacer frente.

Gracias por sus mensajes de apoyo, por todo su afecto y su cariño. Seguimos cuidándonos, y debemos seguir haciéndolo durante 14 días más, hasta que podamos salir, pero el no salir nos ha ocasionado un duro golpe a nuestra economía. Hemos gastado nuestros ahorros y no me atrevo a tocar los 245.000 de los siete libros que ya han sido precomprados. No obstante, la antología que estoy promocionando está en veremos si no cuento con el apoyo para que pueda enviarla a impresión y así poder cumplirles a los que ya compraron los primeros ejemplares.

Debo reunir 1.330.000 para que todo siga funcionado, para que mi vida y el proyecto lleguen al punto de equilibrio. Yo no pido migajas o limosna encorbatada, como algunos me dijeran en broma y en serio. Pido una donación o un pago honorable por un trabajo que hago para la sociedad. Estoy promocionando una antología de 30 de los mejores poemas de uno de los poetas más importantes de la literatura colombiana. Hablo de la edición que preparé de la poesía de Raúl Gómez Jattin, Las praderas del cielo.

Necesito que me ayuden, necesito creer que esto a lo que entregué mis horas, mi salud y mi vida puede servirme. El libro cuesta $35.000, envío contra entrega, pedidos al WhatsApp 3104821715, donde se harían las consignaciones por Nequi o Daviplata. Con sólo 31 personas que lo compren el proyecto y yo seguiremos en pie. Mi cuenta Banco de Bogotá, ahorros, es 135229367. Con un protector del libro que abone 200, 300, 400 o el 45% del coste de impresión, equivalente a 600.000, se me dará un oxígeno personal y la salvación de mi trabajo. Este es mi SOS.
Un abrazo para todos, mis mejores deseos, cuídense de esta enfermedad, y apóyenme, es mi ruego. Todo lo que hago lo hago por amor. Zeuxis Vargas”.

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