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Tareas pendientes en agua

Abril 20, 2021 - 11:35 p. m. 2021-04-20 Por: Gustavo Moreno Montalvo

El valle medio del río Cauca, entre Quilichao y La Virginia, tiene más de 200 kilómetros de longitud en la dirección sur-norte. Hoy es muy idóneo para la agricultura, pero hasta hace 70 años era vulnerable a inundaciones. En 1954 se formalizó la CVC, Corporación Autónoma Regional de Cauca, Valle y Caldas, inspirada en la Autoridad del Valle del río Tennessee (TVA). Esta entidad, establecida en 1933, opera en forma independiente, con junta directiva confirmada por el Senado de EE.UU., su foco es la generación de electricidad, el control de inundaciones, la navegación fluvial y el desarrollo agrícola. Se sostiene con los ingresos que genera.

Los impulsores de CVC fueron Ciro Molina Garcés en lo misional y José Castro Borrero en lo institucional. La entidad buscaba promover el desarrollo regional. Su tarea se centraba en proveer energía como apoyo a la industrialización y administrar el agua como medio para el desenvolvimiento económico y social. No era autoridad ambiental.
Hasta 1966 estuvo adscrita a Presidencia y pasó luego a depender de Planeación Nacional. Ejecutó los proyectos hidroeléctricos de Alto Anchicayá, Calima y Salvajina, y su filial Chidral hizo Anchicayá y Termo Yumbo. Construyó en los años 60 los jarillones, que redujeron en forma significativa la probabilidad de inundación y aumentaron, por ende, el área agrícola.

Su plan comprendía además la tarea, aún pendiente hoy, de construir embalses en los afluentes del Cauca, que aumentarían la generación de electricidad y, sobre todo, permitirían regular el flujo de agua para reducir de manera radical las inundaciones y acumular para épocas de sequía. La última versión del plan se formuló en 1990. Ya en ese momento su ámbito de autoridad se había reducido, pues Caldas se separó primero, y después Cauca, ambos con actividad de CVC limitada a la cuenca de Cauca. El modelo como gestora de cuencas se copió en la sabana de Bogotá y la cuenca del río Nare.

En 1993 la ley 99 creó el Ministerio del Medio Ambiente y transformó a CVC en autoridad ambiental descentralizada con gobierno corporativo inapropiado: el Ministerio quedó sin el peso necesario para asegurar la orientación acertada de la entidad, en tanto que gobernadores y alcaldes, electos por voto popular con criterio de corto plazo, minorías étnicas, con canales ambiguos, y ONG ambientales, muchas en realidad vehículos contractuales privados, adquirieron papel decisorio en la junta directiva. El esquema se reprodujo en todo el país con entidades similares en cada departamento.

La ley 143, ley eléctrica, obligó a escindir el componente empresarial, que ejecutaba tareas de generación, transmisión, distribución y comercialización: con los activos, pasivos y contratos correspondientes se formó EPSA, Empresa de Energía del Pacífico S.A., hoy propiedad de Inversiones Argos, con sede en Medellín.

Los planes de regulación hidráulica para los afluentes se abandonaron. CVC recobró capacidad para ello con la ley que permitió a las CAR la inversión en control de aguas y acueductos regionales para contribuir a la reconstrucción de infraestructura tras el terremoto de 1998.
Ejecutarlos es importante; podría incluso asegurarse agua para Cali desde el río Timba.
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