¿La conoce?

Febrero 23, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-23 Por: Gloria H.

No, a ella “no le dan permiso”. No lo necesita. A ella no le dan instrucciones, ella las da, o las impone, que en definitiva es lo mismo. Ella necesita que las cosas se hagan a su manera, para ella es muy importante encarar. Con la frente en alto, decidida, casi imponente, marca el derrotero. No hay lágrimas en sus ojos, sólo verraquera y decisión. Ni un ápice de debilidad, mucho menos fragilidad. Eso queda para los otros. Allí está ella para enfrentar lo que sea, o los que sean.Se equivoca Diego Martínez cuando dice que Carlos Ferro presionó a su mujer, la manipuló para enfrentar los hechos. No, Diego, es ella la que manda la parada, es ella la que lleva las riendas, es ella la que presiona para enfrentar, nunca esconderse o acuscambarse. Si él quiso ocultarse, muy seguramente ella “lo obligó” a poner la cara, a mostrarse, a enfrentar. Es ella la decidida, es ella la que pone el pecho. Ella es la que ‘alimenta’ de energía a su marido. Carlos Ferro no la puede ‘obligar’ a nada porque ella es la jefe, ella manda. O en términos energéticos, ella tiene la energía masculina. Ella es la que nutre a este hogar de fuerza, de vigor. Esta ‘nueva’ mujer, que poco conocen los hombres, aún mas, que casi ‘le temen’, es la mujer del Siglo XXI, la mujer forjada en la necesidad de sobrevivir sin compañero porque este hombre-rey-machista, creyó que podía seguir haciendo de las suyas, con una mujer débil y sometida. Pero ella despertó y los resultados están a la vista.Estoy segura que muy pocos, pero muy pocos hombres, vivirían esta situación al revés. Apoyando en público a una compañera que hubiera vivido situaciones parecidas a las de Ferro. Su orgullo de machos no lo aguantaría, no lo resistirían. La mujer de hoy sí lo enfrenta, aún más, fue ‘educada’ por la vida para hacerlo. Hija de una mujer sometida, con un padre ausente, mujeriego y muchas veces irresponsable, esta hija mujer de hoy ‘supo’ desde siempre que debía enfrentar y no copiar el modelo de su madre. Y lo está haciendo. Por eso el hombre no sabe cómo hacer pareja con esta mujer segura, poderosa e independiente. Él cree que puede seguir viviendo ‘sin consecuencias’ y la mujer le está diciendo que “gracias, no lo necesito más que para que ‘me haga’ hijos y para adelante”. No califico de buena o mala la nueva situación. Sólo, diferente y por lo tanto hay que prepararse para ello. Todo un cambio de paradigmas culturales que necesariamente hay que afrontar antes de que nos desborden.Y de carambola el Procurador ‘intentando’ suprimir la cátedra de Educación Sexual, como si educación e información fueran lo mismo. Queramos o no, los niños y niñas tienen educación (formación) sexual y más vale guiarla que dejarla al azar. Hablar de pene y vagina no es educación sexual. Qué pena pero a muchos jurásicos les está quedando grande la mentalidad de un mundo que evoluciona a pasos agigantados y que quisieran frenar. Homosexualidad, bisexualidad, lesbianismo, heterosexualidad, diversidad sexual, ¿qué sabe usted de esto? No es tan fácil porque un cuerpo físico no determina una actitud ni un comportamiento. Más vale aprender que sorprenderse. El primero que necesita una clase es el Procurador. ¿Dónde lo matriculamos? Ah, y los hombres que aún sueñan con una mujer sometida.

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