¿Cali seguirá al garete?

Septiembre 21, 2022 - 11:55 p. m. 2022-09-21 Por: Gabriel Velasco

Los que vivimos en La Sucursal del Cielo hemos sido testigos de excepción de cómo en los últimos años nuestra ciudad parece haber sido condenada al limbo. Es por ello por lo que he pensado que lo mejor es dedicarle este espacio principalmente a Cali y ocasionalmente a nuestra región.

Veamos por qué el cielo está oscuro y las puertas del purgatorio abiertas de par en par:

Seguridad. El atraco callejero y los robos a los establecimientos comerciales son el pan nuestro de cada día. Tenemos el nivel de sicariato más alto del país, aunque se debe reconocer que los homicidios bajan contra el año anterior. Cali es una de las ciudades con mayor reincidencia. Y ahora qué podemos esperar, si se anuncia a nivel nacional mayor permisividad, sumado a que la fuerza pública o la policía parecen estar maniatadas para actuar.

Movilidad. El sistema de trasporte masivo MÍO no funciona bien, hoy en la ciudad pululan los informales, los piratas y el mototaxismo. La congestión es la constante, los accesos a la ciudad son imposibles de transitar. El número incalculable de huecos son trampas mortales en días lluviosos. La semaforización sigue sin completarse y todavía en algunas partes del Oriente, la primera línea aún controla el tráfico. Eso sí, muy organizados y con chalecos reflectivos y todo. Se han quedado cortos en la intervención que se le debe realizar a la malla vial de la ciudad.

Basuras. Acá el tema salta a simple vista, la basura se acumula en diferentes puntos de la ciudad afectando la salubridad de los ciudadanos.

Ambiental. La contaminación que esta generando el río Aguacatal en la desembocadura del río Cali es más que evidente. No vemos acciones claras para combatir la minería ilegal que es la que está originando la deforestación en los Farallones y laderas próximas de nuestra ciudad. La quema de los bosques y cerros tutelares han sido una constante para poderlos invadir. Ahora se quiere realizar un sendero por casi $25 mil millones de pesos hacía Cristo Rey que ha levantado todas las alarmas de los que protegen el medio ambiente y seguro por los que quieren cuidar el billetico de la ciudad.

Contratación. Los cuestionamientos al manejo de los recursos públicos ha sido una constante desde el inicio de la administración, comenzando con la feria virtual y el alumbrado navideño en plena pandemia. Cada uno de ellos cercanos a los $10 mil millones. Le han dado facultades de contratación por fuera de su objeto social a Emcali y todo parece indicar que la gran parte de la contratación se viene realizando de manera directa. Recientemente fue duramente cuestionado un cuantioso contrato que se iba a celebrar para la generación de energía solar, el cual, al final, por la presión mediática no se realizó.

Pocos gobernantes logran hacerlo mal en casi todos los aspectos, pero el de nuestra ciudad es sobresaliente en esa tarea. Cali que era la segunda o tercera ciudad del país hoy ni me atrevo a nombrar qué puesto ocupa. Lo cierto es que al Alcalde le queda un año y unos meses para cambiar el rumbo, lo cual veo difícil. Sus cartas ya están echadas y jugó mal su partida. Los caleños hemos tenido cuatro años de desgobierno. Pronto tendremos una nueva oportunidad para afrontar el futuro. ¿Queremos o no seguir con Cali al garete? Esa es la pregunta del millón

Lee todo el contenido de El País sin límites. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS