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El tigre, la paloma y el dinosaurio

Todo voto será necesario para salvar la patria. Los extremos están jugados y la balanza la inclinarán el centro, los abstencionistas y los indecisos.

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Eduardo José Victoria Ruiz.
Eduardo José Victoria Ruiz. | Foto: El País.

22 de mar de 2026, 12:32 a. m.

Actualizado el 22 de mar de 2026, 12:32 a. m.

El propósito de la columna a comienzos de semana, era alertar sobre lo equivocados que están muchos seguidores de Abelardo y de Paloma en fomentar una guerra de descalificaciones entre estos dos candidatos. La razón: en la segunda vuelta debemos terminar votando por uno de estos dos o corremos el riesgo de que gane Cepeda, el dinosaurio, quien llevaría a Colombia al peor escenario de retroceso económico, social y de convivencia. Mientras Cuba está sin energía y los cubanos buscando comida en tarros de basura, en Colombia hay ese candidato que nos quiere llevar a tal modelo.

Y mi preocupación con el fuego amigo, es que termina afectándose tanto la imagen de quien se critica, que se vuelve difícil votar en segunda vuelta por el candidato criticado. Muchos indecisos guardarán en su memoria las descalificaciones y votarán en blanco o no irán a las urnas, y lo cierto es que, en la historia del país, jamás había sido tan necesaria la disciplina de votar por la opción que se oponga al dinosaurio. Llámese Paloma o El Tigre, allá debemos ir a apoyarlos en segunda vuelta, luego, ¿por qué acabar con su imagen? Todo voto será necesario para salvar la patria. Los extremos están jugados y la balanza la inclinarán el centro, los abstencionistas y los indecisos.

La encuesta de este jueves, contratada por RCN a GAD3 SAS , entre el 16 y el 18, es sumamente preocupante. La resumo: frente a un amplio abanico de candidatos, como es la primera vuelta, Cepeda seguiría con el 35 %, seguido de De la Espriella con el 21 % y de Paloma con el 16 %. Cabe recordar que el efecto de los vicepresidentes apenas se está empezando a notar y en ambos casos, Restrepo y Oviedo, sumarán unos puntos, creyendo que le aportará más simpatizantes Oviedo a Paloma que Restrepo a Abelardo. La Quilcué no aporta votación adicional.

Lo más preocupante de la encuesta es que en segunda vuelta ganaría Cepeda, quien pasaría del constante 35 % a 45 % porque muchas de las fuerzas de centro izquierda abandonarían a Fajardo, Roy, Clara López y demás para adherir al dinosaurio. Pero ojo, la distancia entre Cepeda y Abelardo es de 9 puntos, mientras que con Paloma es solo de 3 puntos, muy cerca de un empate técnico. En conclusión, en segunda vuelta, la democracia, la libertad, la libre empresa, la recuperación del sistema de salud, entre otros, es más factible que la obtengamos con la Paloma que con El Tigre, pues hay sectores de centro que no acompañarían esta candidatura y esas adhesiones se vuelven imprescindibles para ganar las elecciones y salvar el país.

Hoy con mayor razón, evitemos el fuego amigo. Superemos barreras, tendamos puentes y pensemos en la coherencia entre la segunda vuelta y lo que debemos escoger en la primera.

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Precisión: En mi pasada columna sobre las raíces palmiranas de Paloma Valencia, cometí un error por prestarle más atención a una genealogía que a las voces autorizadas de José Miguel y de José Raúl Terreros, a quienes agradezco su colaboración: la madre del dirigente ambiental y exministro Manuel Rodríguez Becerra, suegro de Paloma, fue Enriqueta Becerra Terreros, no Becerra Cabal, hija de José María Becerra Cabal y de Carmen Terreros Prado, precisión que nos trae el genealogista Jorge Victoria Kafure. Por eso Amapola, la hija de la candidata, lleva por padre y madre el Terreros palmirano.

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