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Además, ¿desnutridos?

Julio 16, 2020 - 11:40 p. m. Por: Carlina Toledo Patterson

Hace exactamente un año la FAO, en conjunto con otros organismos de la ONU, presentó El Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2019. En el informe se encuentran los datos sobre hambre, obesidad y emaciación infantil en el mundo.

Los resultados podríamos decir que fueron buenos para Colombia porque se destacó como uno de los países que más disminuyó el número de personas subalimentadas, ya que pasamos de 4,2 millones entre 2004 y 2006 a 2,4 entre 2016 y 2018.

No obstante la anterior disminución que pareciera indicar que vamos por buen camino, el año pasado la Primera Dama dijo una cifra alarmante ante la FAO en su reunión anual de octubre: “560.000 niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica y 15.600 niños y niñas menores de 5 años padecen desnutrición aguda severa. Lo cual quiere decir que del total de colombianos desnutridos, y según las últimas cifras oficiales que son de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional -Ensin 2015-, el 24% son menores de 5 años.

La semana pasada la Fundación Éxito -que hace parte de la Gran Alianza por la Nutrición- publicó el informe Índice de Desnutrición Crónica 2020 el cual prende una alerta para todas las entidades que trabajan en Colombia por lograr cero desnutrición en la población menor de 5 años.
Dice el Informe que “el 58% de los municipios de Colombia tiene todas las condiciones para que la población menor de 5 años padezca la enfermedad de la desnutrición. Lo más grave es que tiende a empeorar la situación por los efectos de la pandemia”. Agrega el informe que otro 32% de los 1.076 municipios (de un total de 1.204) que tienen datos, tienen un riesgo alto por los efectos de la pandemia del Covid-19.

Claramente las cifras oficiales del Ensin 2015 ya eran de por sí dramáticas, pero el Informe de la semana pasada pone de relieve una situación que pudiera llegar a ser crítica, sobre todo porque todos somos conscientes que el Covid-19 estará rondando por un buen rato entre nosotros y sus efectos todavía más.

¿Qué es lo grave de eso para la población de la cual estamos hablando? Y para esto me remito nuevamente a la Fundación Éxito la cual es reconocida a nivel nacional como líder en la lucha contra la desnutrición infantil. Los primeros mil días de vida de un ser humano (270 de gestación y 730 de los primeros 2 años) “son una ventana de oportunidades para la vida. Cuando no hay una adecuada alimentación en esta etapa, se corre el riesgo de padecer desnutrición crónica.”

Las variables que influyen para generar esa enfermedad son hambre prolongada, falta de agua potable, falta de saneamiento básico, falta de acceso a servicios de salud, bajo nivel educativo de la madre, desigualdad por ingresos. Los efectos son no solo físicos, sino también cerebrales y lo complejo es que son irreversibles. Es decir que una población afectada por desnutrición estará rezagada y cargará consigo el lastre de la desigualdad, y cabe decir que es una desigualdad multidimensional.

Tengo la certeza que si hay algo en lo que Colombia ha avanzado gracias a la política De Cero a Siempre, es en comprender la importancia del desarrollo integral de la primera infancia y el trabajo hecho es un trabajo estructurado y serio. Sin embargo, a todos nos ha tocado cambiar los planes en la coyuntura actual y le llegó la hora a la Comisión Intersectorial para la Atención Integral de la Primera Infancia de ajustar su Plan de Acción e implementar un plan de prevención frente a la crisis. No podemos permitir que la alerta del Informe de la Fundación Éxito se vuelva una realidad.

Sigue en Twitter @CarlinaToledoP

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