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Año Movido

Que el 2026 sea un año movido en el corazón de todos los colombianos, para tomar las decisiones con la cabeza fría y las pasiones sosegadas.

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Bernardo Peña Olaya.
Bernardo Peña Olaya. | Foto: El País.

6 de ene de 2026, 02:01 a. m.

Actualizado el 6 de ene de 2026, 02:01 a. m.

Comenzó bien movido, con la captura de Nicolás Maduro. Esta abre paso a un proceso de reconstrucción en Venezuela, con el apoyo adecuado de Estados Unidos, que será en unos años nuevamente una potencia sudamericana, aunque la experiencia reciente nos diga que los norteamericanos no son los mejores reconstructores de países, como los casos de Vietnam, Irak y Afganistán así lo demuestran. Ojalá tengan en mente una especie de plan Marshall, como hicieron para levantar a Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Ojo con lo que va a pasar en Cuba, donde se está aguantando hambre como nunca antes, la falta de todo y el ejemplo venezolano pueden ser la gota que rebose la tasa en la isla y se caiga un sistema de 66 años. Eso le aseguraría la presidencia a Marco Rubio, quien está posicionándose como fijo sucesor de Trump.

Año movido por el proceso electoral colombiano que ahora sí arranca en forma: el objetivo principal del actual Gobierno es lograr mayorías en el Congreso, con la esperanza de hacer una oposición fuerte al próximo Presidente que, seguramente después de lo ocurrido en Venezuela, será de extrema derecha o en caso de ganar su candidato, Cepeda, pueda aprobar todas las reformas, incluido un llamado a la elección de la asamblea nacional constituyente.

Año movido por el cambio de Gobierno. El candidato más beneficiado con la captura de Maduro es Abelardo de la Espriella. La situación venezolana inclina la balanza entre muchos indecisos hacia la opción de un gobierno de derecha fuerte alineado con los Estados Unidos, que se consolida como el gran amo de América Latina, y con los gobiernos derechistas de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y próximamente Venezuela. No conocemos los resultados de las encuestas que internamente realizan centros de estudios, campañas y medios de comunicación, pero los datos que llegan a periodistas por debajo de cuerda indican que de la Espriella estaría ya por encima, en la intención de voto, de Iván Cepeda, tanto que podría ganar en la primera vuelta. No creo que la gran consulta por Colombia que realizarán los candidatos de centroderecha (Dávila, Luna, Peñalosa, Oviedo, entre otros) tenga mucha incidencia y que a Fajardo le alcance para acercarse a los dos punteros. Los electores no están dispuestos a alargar el proceso y quieren una definición rápida. En esta ocasión falta Roy y lo que diga Uribe.

Año movido por lo que serán los efectos inmediatos del aumento del 23,8 % en el salario mínimo. Esperemos que llegue la primera quincena del año para conocer el impacto en la canasta familiar y a que se cumpla el primer trimestre para conocer las cifras de empleo y así saber si los críticos tenían razón o Petro es un genio de la economía.

Año movido en el mundo por lo que se espera ocurra con el conflicto entre Ucrania y Rusia, que entra en su cuarto año y que todo indica terminará con un acuerdo de paz forzado por Trump con la amenaza de retirar el apoyo militar a Zelensky, acuerdo que otorgará grandes concesiones de tierra para Rusia y dividirá a los ucranianos entre quienes están de acuerdo y quienes se oponen a ello, con lo que termina la guerra, pero comienza un debate interno del que Rusia sacará nuevamente grandes ganancias. Los chinos tampoco se quedan quietos y no le quitan la vista de encima a Taiwán. Ni rusos ni chinos han movido un dedo, salvo tímidos comunicados de reclamo por la intervención, para ayudar a Venezuela y evitar que lo que se conoce ahora como la doctrina ‘Donroe’, una versión 2.0 de la doctrina Monroe, cuyo lema principal era América para los americanos, tenga tropiezos.

Seguramente Trump no pasará de las amenazas y comunicados cuando los rusos y los chinos obtengan lo que quieren en sus respectivas regiones.

Año movido en el deporte por lo que será la participación de Colombia en el Mundial de Fútbol. Se espera que nuestro equipo avance por lo menos a la segunda fase; los más entusiastas hablan de llegar mínimo a los octavos de final, pero el mundial es el mundial. Mi corazón desea que la selección llegue a lo más alto, que el fútbol juzgue mi ignorancia.

Año movido para Cali: el Alcalde anuncia que este será el año de las grandes ejecuciones, plata en mano, obras hechas y tiene por delante muchísimos retos en materia de infraestructura, vías, movilidad, cultura ciudadana y seguridad, sobre todo esta última que depende tanto de lo que suceda en el Cauca, donde los grupos armados son amos y señores y tienen a Cali como refugio y escenario de atentados terroristas que llamen la atención del Gobierno de la Paz Total. Seguramente los caleños veremos en el primer semestre una mejora notable en el estado de las vías, un factor fundamental en la sensación de progreso. Ojalá este año pueda lograrse la meta de terminar con menos de 1000 homicidios o muchísimos menos; será también el año para que el tren de cercanías despeje su panorama.

Año movido para el Valle: tiene por delante retos importantes, igual que Cali en materia de seguridad y de concretar proyectos viales que agilicen el comercio nacional y despejen la ruta hacia Buenaventura, tan afectada por los bloqueos constantes y el terrorismo. El apoyo que la gobernadora Dilian Francisca Toro, un actor político determinante a nivel nacional, dé al candidato presidencial ganador tiene que traducirse en compromisos concretos del nuevo Gobierno con el departamento del Valle del Cauca y la región del suroccidente colombiano, donde la mandataria es líder indiscutible.

Año movido para el Deportivo Cali y sus nuevos dueños para consolidarse como empresa y salir de la crisis financiera y deportiva. Los americanos, a cumplir un papel destacado en la Copa Sudamericana y Don Tulio a mejorar su relación con la hinchada, que se ha convertido en un problema con los incidentes violentos en el estadio Pascual Guerrero, después con las huelgas de asistencia a los partidos y la oposición permanente a cualquier proceso que el empresario adelante con el equipo.

Año movido para los medios de comunicación, radio, prensa y televisión, que siguen brindando información y análisis confiable, verificado y objetivo frente a las redes sociales que llegaron para quedarse y mordieron un gran pedazo de la torta. Seguramente desaparecerán las ediciones diarias de varios periódicos nacionales y regionales para tener ediciones impresas uno o dos días de la semana únicamente y concentrarse en el tema digital y de redes; seguirán las fusiones entre las emisoras de las grandes cadenas radiales, así como nuevos modelos de consumo pago por parte de los canales privados de televisión.

Que el 2026 sea un año movido en el corazón de todos los colombianos para tomar las decisiones con la cabeza fría y las pasiones sosegadas.

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