Ella, homenaje a la mujer

Ella, homenaje a la mujer

Noviembre 22, 2018 - 11:45 p.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Las diferencias entre la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Maurice Armitage parecen haber llegado a un feliz término, pues ambos son personas consientes que buscan lo mejor para la ciudad y el departamento.

Seguro nuestro Alcalde no es un machista de los que cogen a las mujeres por el pelo y barren con ellas la casa y me parece extraordinario que apoye a sus secretarias del despacho para que la maternidad no impida el ejercicio de sus funciones laborales. Nuestro Alcalde es sensible y tiene la capacidad de llorar pero no existe una Secretaría de la Mujer en la Alcaldía de Cali, como sí la hay en Palmira y en el Departamento y si bien el movimiento social de mujeres ha logrado que al Parque de los Poetas se le cambie el nombre por el Parque de la Poesía, todavía no ha sido posible que ninguno de los alcaldes contrate un bronce de una mujer para que se le rinda tributo a aquellas poetas que también han dejado una huella.

Tampoco hay en Cali una escultura que le rinda homenaje a la mujer. La reconocida artista plástica de los personajes sin rostro, María Fernanda Cuartas, cuyo nombre figuró entre los 100 artistas contemporáneos más importantes del mundo, ha sido comisionada por la Gobernadora del Valle para que realice una escultura de una mujer que estará a la entrada del aeropuerto y cuyo nombre va a ser ‘Ella’.

Dice María Fernanda que es para todas las mujeres y sobre todo para su madre, una mujer soltera, víctima de la violencia intrafamiliar, que tuvo que dejar a su niña en un hogar substituto hasta los dos años, para luego volver por ella y forjar una entrañable relación que la impulsó para salir adelante y consagrarse como la gran artista que es hoy. María Fernanda lleva el apellido de su madre y es a ella a quien le debe todo. Vive rodeada de sus cuadros con sus tres gatos. Recuerda que cuando apenas tenía tres años un hombre asqueroso la besaba y le decía que no le contara a nadie y ella asustada ni siquiera se atrevió a contarle a su mamá.

En una de sus obras, un montaje artístico: ‘Bendiciones de Dios que el hombre convierte en maldición’, la figura principal es un maniquí de mujer con el cráneo destapado. Luego, colgó cuatro vestidos: el del bautizo, el de la primera comunión, el de la fiesta de los 15 años y el del matrimonio. El del bautizo es la mujer violentada desde el primer año de vida absorbiendo noticias de muertes y siendo testigo de violencias. El de la primera comunión es tener que confesar pecados que no entiende. A los 15 años comienza a ser vista como un objeto sexual, y por último el vestido del matrimonio, la mujer como propiedad de…

Qué mejor regalo para Cali que ‘Ella’, la escultura de la mujer, la madre, que les dará la bienvenida a los viajeros.

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