Conversatorio comunitario

Conversatorio comunitario

Mayo 28, 2019 - 11:40 p.m. Por: Álvaro Guzmán Barney

Como miembro del capítulo de Cali de La Paz Querida participé en una reunión con un grupo de lideresas del municipio de Buenos Aires, Cauca, en la vereda de La Balsa, una semana después de que, cerca de allí en Lomitas, Santander de Quilichao, se atentó contra una reunión comunitaria en la que se encontraba Francia Márquez y en la que resultaron heridos sus guardaespaldas. En La Balsa, se encontraban personas que habían estado en la reunión con Francia Márquez y pude constatar que la líder que convocaba nuestro encuentro tenía afuera del recinto un carro blindado y dos guardaespaldas, asignados por el Gobierno.

En un contexto conflictivo y violento tan álgido, lo que se debe destacar es la tranquilidad, interés y transparencia que manifestaron las asistentes, casi todas mujeres pertenecientes a la Asociación Municipal de Mujeres (Asom) que intervinieron de viva voz e indicaron sin ambigüedades que lo que deseaban era vivir en el próximo futuro en paz con sus familias e hijos en su territorio. La reunión mostró, como espero hacerlo claro en otro documento, que esa población, en su mayoría negra y campesina, cuenta con tradiciones y valores de solidaridad y respeto arraigados que se pueden proyectar en la construcción de una sociedad y un futuro mejor para ellas y todos, para la región y la nación colombiana.

Comunidades campesinas como las de Buenos Aires en el norte del Cauca, han sido afectadas por un conflicto armado que, en gran medida, es externo a ellas, aunque recae sobre las mismas comunidades y victimiza a sus miembros. Las Farc tuvieron presencia en el territorio desde los años 80. A finales de los 90, fue manifiesta la presencia del Bloque Calima, comandado por ‘H.H.’, con masacres como la del Naya. Con los Acuerdos de Paz, las lideresas consideran hoy que se ha dado un paso importante adelante, pero el territorio sigue siendo objeto de conflicto. Se mantiene la presencia del Eln, de grupos armados residuales, algunos actúan vestidos de civil, y se mantiene una actividad de narcotráfico que no disminuye. Hay presencia del Ejército y de la Policía, que no logra controlar y menos doblegar a los grupos armados ilegales.

No se puede afirmar que comunidades como la de las mujeres de Buenos Aires sean de alguna manera auxiliadoras, extensiones o instrumentos de los grupos armados, de cualquier origen. Han resistido su presencia y esta presencia seguramente ha implicado formas de convivencia y arreglos para poder sobrevivir. La visita y la conversación sostenida, ciertamente breves, permiten captar una motivación profunda y un gran deseo de estas mujeres por vivir en paz, ‘sin miedo’, para que así puedan vivir sus hijos y descendientes.

Muy probablemente, la experiencia de Buenos Aires se replica en muchos otros municipios y territorios de Colombia. Esto permite entender que La Paz Querida lo es de muchos colombianos que ciertamente somos diferentes en opiniones y costumbres, pero que tenemos ideales éticos compartidos sobre un mundo mejor en paz y convivencia. Este jueves 30 de mayo a las 6:00 p.m. se presenta la película ‘Más allá del Bien y del Mal’ en la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali, evento organizado también por el capítulo de Cali de La Paz Querida. La película muestra experiencias de perdón y justicia transicional, en el conflicto entre tutsis y hutus en África, entre palestinos y judíos en el cercano oriente y entre facciones opuestas del conflicto religioso y político en Irlanda del Norte. Vale la pena verla y conversar al respecto.

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