Las otras prioridades

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Las otras prioridades

Mayo 10, 2020 - 11:35 p. m. Por: Alejandro Éder

La llegada del Covid-19 a principios de marzo nos dio poco tiempo para recibir el 2020. Siempre será mal momento para una pandemia, pero el tiempo político no pudo ser más inconveniente. En enero 1 iniciaron sus nuevos cuatrienios más de 1100 alcaldes y 32 gobernadores, quienes a 30 abril debían plasmar su plan de trabajo para los próximos cuatro años en los planes de desarrollo. Y aunque por el Covid-19 pareciera que de un día para otro todos sus proyectos se redujeron a uno solo, el de vencer la pandemia, no podemos abandonar otras prioridades, pues estamos ante un ‘nuevo normal’ y ellas también deben ser atendidas.

Para Cali, esto es especialmente cierto. Los caleños amamos y nos sentimos orgullosos de nuestra ciudad, con todo, somos igualmente conscientes de que hemos perdido la posición de admiración que tuvimos a nivel nacional. Vemos con añoranza como Medellín cada vez se aleja más y como Barranquilla recobró una dinámica importante y nos pisa los talones. Entonces, no tenemos tiempo que perder, y el Covid-19 no puede ser la razón para frenar nuestro desarrollo.

La actual administración presentó su propuesta inicial de plan de desarrollo al Concejo, y si bien tiene elementos positivos como la terminación de las Megaobras y las obras del sur de Cali, así como una serie de iniciativas innovadoras como Ciudad Inteligente; el fortalecimiento del sector cultural; la promoción de economías creativas en entornos comunitarios y el desarrollo de parques en predios que anteriormente eran de la mafia, quedan muchas dudas de cómo logrará su financiación al plantear proyectos por más de 24 billones, cuando el presupuesto de la ciudad para este cuatrienio es la mitad.

Tampoco se ve intención de mantener buenos proyectos transformadores de anteriores administraciones que han producido importantes resultados. Los Territorios de Inclusión y Oportunidades -TIOs-, las estrategias de seguridad, la prevención de violencia o Mi Comunidad es Escuela han sido transformadores. La labor de la administración Armitage en especial fue muy importante para reencarrilar la educación en Cali, ampliando la cobertura de la red pública e invirtiendo en infraestructura como nunca en la historia de Cali, algo que no se debe perder sin importar el tinte político, más aún cuando se sucedieron errores inaceptables como no contar con el PAE los primeros meses del año.

No podemos olvidar que estamos en medio de una pandemia, que debe ser atendida en términos de salud y también de reactivación económica. Cali pasó en el último año de ser Municipio a ser Distrito Especial Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios. Por el Covid los primeros tres distintivos quedarán aplazados por lo menos un año.
Priorizar lo Empresarial y de Servicios en la perspectiva de generar empleos es fundamental para recuperar bienestar de la ciudad. Infortunadamente no se ve mucho en este sentido en el Plan Distrital de Desarrollo. Aún hay tiempo para rectificar.

En medio de esta pandemia, la vida sigue y la administración pública también. No conviene que nuestros gobernantes avancen detrás de la cortina del Covid-19 sin el debido examen institucional y popular. Debemos examinar con lupa el Plan de Desarrollo y exigir que sea integral, realista y acotado a las necesidades de la ciudad, evitemos reveses por falta de rigurosidad. Todos debemos participar y vigilar para que la ruta que se trace sea la indicada pues en democracia los ciudadanos somos corresponsables del resultado con quienes hoy nos gobiernan.

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