Día D en la independencia

Escuchar este artículo

Día D en la independencia

Abril 06, 2021 - 11:55 p. m. Por: Alberto Silva

Mucha gente ha quedado altamente sorprendida al conocer el protagonismo de la Plaza de Cayzedo de Santiago de Cali en el inicio y durante los doce años en que discurrió la Independencia de la Nueva Granada, hoy Colombia, publicado en esta columna hace unos días.

La causa de tamaña sorpresa ha sido la infame ignorancia en Historia Patria colombiana con que el propio Estado ha sometido a la nación.

Desde la administración de Alfonso López Michelsen en que trajo a dos profesores soviéticos de la Unesco, un ruso y un polaco para direccionar al Ministerio de Educación, se eliminaron las 73 horas de la incompleta cátedra de Historia Patria que se daba en escuelas y colegios de Colombia. Y lo peor del caso: siete de las administraciones subsiguientes, cobijaron con su aquiescencia esa torpe disposición de Ley durante los últimos cuarenta años, caso único en la historia de la humanidad, causante de la gran laguna de conocimientos históricos propios en la mente de los colombianos; vergüenza de la nación.

Con la afortunada aprobación de la Ley 1874 del Congreso de la República del 27 de diciembre de 2017, comenzó el nuevo intento de dar la cátedra de historia en escuelas y colegios. Una Comisión Nacional debía elaborar en dos años el pénsum revaluado. Todas las regiones de Colombia tendrían la oportunidad de reclamar créditos y homenajes a sus próceres, héroes, así como a los actos civiles y militares protagonizados en ellas durante la gesta emancipadora. Situación que lleva a pensar en el sabio lema de que: “Cuando se descubre la verdad, se debe reescribir la historia.”

Han pasado ya tres años y nada que aparecen en el caso del Valle del Cauca, las acciones de la Comisión Nacional, complementaria de la cátedra, ni las de las Secretarías de Educación departamentales y municipales, conducentes a reconocer los múltiples protagonismos de la región en la causa libertadora del país y Ecuador y que sus créditos queden reconocidos en la cátedra de Historia Patria dispuesta ahora por la Ley.

No solo los colombianos quedaron sorprendidos y admirados con el desempeño de la Plaza de Cayzedo de la ciudad de Santiago de Cali durante la gesta emancipadora de la nación. Los ecuatorianos también van a pasar a cuidados Intensivos una vez conozcan el resto de esta heroica historia.

En la cuadrícula del parque y zonas aledañas acamparon cientos de hombres llegados de todos los rincones del valle geográfico del río Cauca. Eran los veteranos vallecaucanos, restos de los diez años de contienda guerrera desde la primera batalla de Independencia en el Bajo Palacé y los que habían acompañado a Nariño y a Cabal en la Campaña del Sur de 1813. También los veteranísimos que aportó el Valle después de Boyacá, en las batallas de San Juanito en Buga, El Guanábano en Caloto, Pitayó y La loma de Genoy en Pasto. Con todos ellos preparó Sucre su ejército de casi dos mil hombres con los cuales pretendía cruzar la Cordillera Occidental, salir al Pacífico y embarcarse en Buenaventura rumbo a Guayaquil.

El valle geográfico del río Cauca hizo idéntico papel logístico al de Inglaterra en el desembarco aliado de Normandía en la Segunda Guerra mundial. Armó, alojó, adiestró, vistió, transportó y alimentó las tropas que combatieron en Yaguachí y Arenales de Huachí, cercanos a Guayaquil para invadir la Provincia de Quito, hoy Ecuador, y darle su Independencia. Despliegue militar cuya financiación y logística corrió por cuenta la región vallecaucana, operación que se inició en la Plaza de Cayzedo de Cali, y que el centralismo de la Historia Nacional ha tratado de ocultar sin razón alguna a la juventud colombiana, como lo mostraremos en próxima entrega.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS