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Trump empezará proceso en la Corte por resultados electorales

Noviembre 08, 2020 - 11:55 p. m. Por:
 Redacción de El País
Donald Trump

Desde antes de que se declarara la victoria de Joe Biden en las elecciones de Estados Unidos, el presidente Donald Trump ya preparaba su batalla legal para tratar de revertir los resultados del pasado martes. “Esta elección está lejos de haber terminado”, aseguró el republicano.

Agencia AFP

El actual mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, y quien sigue sin aceptar el triunfo de su rival Joe Biden en las elecciones presidenciales, prometió redoblar su ofensiva judicial para impugnar los resultados.

De acuerdo a lo manifestado por el republicano, su equipo de campaña comenzará a procesar hoy el caso en la Corte Suprema de Justicia para garantizar que las leyes electorales se cumplan plenamente en ese país.

Trump asegura que en la elecciones hubo fraude y se violaron normas electorales. Hasta ayer había litigios andando en Michigan, Wisconsin, Nevada, Arizona y Pensilvania. Este último estado, que fue el que le dio el triunfo a Biden, es donde la campaña de Trump está poniendo más atención.

“Esta fue una elección robada. La mejor encuestadora de Gran Bretaña escribió esta mañana (el domingo) que esta fue claramente una elección robada, que es imposible imaginar que Biden superó a Obama en algunos de estos estados”, escribió Trump.

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Se refiere a lo que pasó en estados clave, como Georgia, donde el republicano iba ganando por un amplio margen de votos, pero después, presuntamente, estos fueron “desapareciendo mágicamente” con el reconteo, según denunció el actual inquilino de la Casa Blanca.

Al respecto, el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, indicó que envió este fin de semana un equipo de investigadores al State Farm Arena, un lugar oficial de votación en el condado de Fulton, con el propósito de “asegurar el voto y proteger todos los votos legales”, luego de que descubriera un “problema” en la boleta electoral.

Asimismo, el condado de Fulton emitió un comunicado, en el que se reveló que algunas boletas del voto por correo “no fueron capturadas” en la votación del viernes por la noche y “un número menor” de las mismas “no se escanearon”. El director de elecciones de ese condado, Richard Barron, describió el problema como una falla en la transferencia de archivos a un servidor.

“Deberíamos mirar los votos. Recién estamos comenzando la etapa de tabulación (...) Tenemos una historia en este país de problemas electorales”, señaló el actual Presidente de EE. UU.

Las demandas más serias de Trump
en varios estados tienen que ver con los votos que llegaron después de este martes cuando cerraron los puestos de votación y si los sufragios pueden ser contados.

Como se recordará, Biden superó a Trump en Georgia por un estrecho margen de alrededor de 7200 votos. Brendan Keefe, investigador jefe de la cadena de televisión WXIA de Atlanta, dijo que el problema en Fulton “puede” afectar significativamente la ventaja actual de Biden en Georgia”.

Asimismo, Trump aseguró que también hubo problemas electorales en Detroit, Michigan y en Filadelfia, Pensilvania. En este último estado hay más de media docena de demandas y en diferentes frentes. Unas se asocian más al proceso electoral, mientras otras son sobre presuntas irregularidades.

“Cómo se autenticaron estas boletas, porque si hay un problema en el sistema acerca de la autenticación, eso afectaría seriamente a toda la elección. Y lo que me preocupa es que tuvimos más de cien millones de boletas por correo en ciudades como Filadelfia”, aseveró el magnate y reiteró que son los votos legales los que definen a un presidente y no los medios de comunicación.

Por el momento, la victoria de Biden no será oficial hasta que el 14 de diciembre, el Colegio Electoral se reúna para realizar la votación y luego, el próximo 6 de enero próximo, el nuevo Congreso certifique los resultados.

Mientras tanto, el conteo de votos continúa en Estados Unidos y muchos aún no logran entender el complejo sistema electoral por el que cada cuatro años se elige al nuevo Gobierno de la primera potencia del mundo.

Así funciona este ‘complejo’ sistema

¿Por qué los resultados no se conocen el mismo día, ¿por qué los ciudadanos no eligen directamente al Mandatario? y ¿por qué no necesariamente quien gane la mayoría de votos logra convertirse en Presidente? son solo algunas de las más frecuentes inquietudes.

El sistema electoral de los Estados Unidos es uno de los más complejos y antiguos del orbe, pues suma más de 200 años. A diferencia de muchos países, no cuenta con una autoridad electoral única y la elección presidencial es indirecta, es decir que los estadounidenses no votan directamente al Primer Mandatario, sino a unos representantes, que conforman el Colegio Electoral, que a su vez eligen al Jefe de Estado.

Es por esto que cada estado del país tiene una cantidad de electores (llamados también delegados o representantes) establecida por el número de miembros en la Cámara de Representantes (que depende de la población en cada estado) y en el Senado (dos por cada estado), más tres adicionales para el Distrito de Columbia.

California, por ejemplo, tiene 55 votos en el Colegio, Florida 29, Texas 38 y los estados escasamente poblados como Alaska, Delaware, Vermont y Wyoming solo tienen tres cada uno. Entre todos estos territorios se suma un total de 538 delegados.

De esta manera, los ciudadanos votan y los sufragios se cuentan por estado. A excepción de Maine y Nebraska, estos lugares aplican la norma del ‘winner takes all’ (el ganador se lleva todo), es decir, se otorgan todos los votos al candidato que mayor respaldo consiga.

Así, por ejemplo, si el Partido Republicano gana en Florida, así sea por una sola papeleta, se lleva el total de electores que le corresponden al estado.

El candidato que logre ganar la mayoría de electores, es decir 270 o más, es elegido Presidente. Es por esto que no se trata de quién obtuvo la mayor cantidad de votos a nivel nacional, sino de quién alcanzó la mayoría de delegados.

La Constitución otorga a cada uno de los 50 estados la facultad de definir sus propias normas electorales, por lo que se dice que en este país no ocurre una sola elección sino 51 elecciones separadas y simultáneas (50 estados más el Distrito de Columbia) y esa también es la razón por la que el escrutinio puede tardar varios días.

La polémica por el voto anticipado

Aunque este año la jornada electoral se programó para el 3 de noviembre, la gran mayoría de los estados permitió, ya que es legal, la votación anticipada, que se puede realizar por correo o de manera presencial antes del día de los comicios, y que este año batió récords con más de cien millones de sufragios.

Además, en esta ocasión, ante la pandemia del coronavirus, varios estados flexibilizaron sus restricciones frente al voto anticipado y, como nunca antes, un gran cantidad de ciudadanos optó por esa alternativa.

“Cada estado también tiene una regla de cuándo empezar a contar los votos por correo. Algunos los empezaron a contar cuando fueron recibidos, otros, por reglamento, no podían empezar a contar hasta terminada la votación. Por eso hay diferencia entre estados y hay demoras”, explica Lawrence Gumbiner, analista internacional y profesor de la Universidad Javeriana Bogotá.

Señala que contar los votos por correo es más complicado y demorado porque “se debe verificar la firma del votante, que todo esté en orden y se debe asegurar que esa persona no decidió votar de manera presencial”.

Estados como Florida iniciaron el conteo de votos antes de los comicios, lo que permitió mostrar resultados muy pronto. Sin embargo, otros como Wisconsin, Michigan, Georgia y Pensilvania, debieron esperar a que se cerraran las urnas, razón por la que tardaron más en entregar los resultados y, entre otras cosas, por la que Trump alega que se pudo prestar para un presunto fraude electoral.

Es por esto que, Ángela María Bohórquez, candidata a doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de Delaware, sostiene que el sistema electoral de EE. UU necesita una reestructuración.

Un aspecto que la analista considera que se debería revisar es, precisamente, el mecanismo para el conteo de sufragios, que permite que unos estados tarden más tiempo en contabilizar los votos, lo que genera retrasos e incertidumbre, como ocurrió en esta ocasión.

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