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Donald Trump repostea mensaje que sugiere que Marco Rubio sea presidente de Cuba; ¿hay posibilidad?
Primer secretario de Estado de origen hispano, Marco Rubio vive un momento crucial de su carrera política.
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11 de ene de 2026, 03:55 p. m.
Actualizado el 11 de ene de 2026, 03:55 p. m.
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El presidente Donald Trump reposteó este domingo en su red Truth Social un mensaje de un usuario de X que sugiere que el secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, sea presidente de Cuba.
Trump republicó un mensaje del usuario Cliff Smith, publicado el 8 de enero, que decía: “Marco Rubio será presidente de Cuba”, acompañado de un emoji de risa.
El comentario de Trump en su republicación fue: “¡Suena bien para mí!”.
El desconocido usuario, que en su biografía en la plataforma se presenta como un “californiano conservador”, tiene menos de 500 seguidores.

La republicación de Trump llega una semana después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente ahora depuesto de Venezuela en una operación nocturna en Caracas que dejó decenas de agentes de seguridad venezolanos y cubanos muertos.
Papel de Rubio en Venezuela
Primer secretario de Estado de origen hispano, Marco Rubio vive un momento crucial de su carrera política desde la captura del líder venezolano Nicolás Maduro: dirigir a distancia los destinos de uno de los países más complejos de la región.
Cuando convocó a la prensa para reivindicar el ataque en Venezuela, el presidente Donald Trump se dirigió significativamente hacia Rubio un par de veces para que explicara los próximos pasos a dar.
Una carga más para este político de 54 años, que además de ser el jefe de la diplomacia estadounidense es consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, donde pasa a menudo más tiempo que en el propio Departamento de Estado.
Su batalla contra el izquierdismo
Diplomáticos y expertos latinoamericanos en Washington conceden en privado que Rubio domina como pocos los asuntos de la región, tras más de diez años ocupando cargos de política exterior e inteligencia en el Senado.
Su batalla siempre fue imponer una agenda agresiva contra lo que considera una excesiva amenaza izquierdista en América Latina, dominada durante lustros por Caracas en alianza con La Habana y con aliados menores, como la Nicaragua del matrimonio Ortega o la Bolivia de Evo Morales.
El momento llegó con Trump y su visión populista y brutal de las relaciones exteriores.

La reciente estrategia de seguridad nacional, que dedica cuatro páginas a América Latina, es la prueba esencial de ese cambio.
“Si estás en el punto de mira de este gobierno, más te vale estar preocupado. Los cubanos no solo perdieron un montón de petróleo, sino que ahora Rubio quizás está orientando su mirada hacia ellos”, explicó esta semana Emily Harding, vicepresidenta del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Rubio se cuida en público en concederle todo el crédito a Trump, el presidente que lo humilló repetidamente en las primarias republicanas en 2016, pero que ahora, fiel a su estilo impredecible, le mantiene como uno de sus principales consejeros.
“Todo el mundo habla en Washington, pero nadie actúa como este presidente”, clama Rubio.
Tras su derrota en 2016, Rubio emprendió una travesía del desierto que le permitió familiarizarse con todos los dosieres de la política exterior estadounidense.
Cuando Trump le pidió que efectuara una profunda remodelación del Departamento de Estado, empezando por la ayuda exterior, Rubio no dudó en usar las tijeras.
Los expertos provenientes de administraciones demócratas pasadas critican el supuesto arribismo de Rubio, que a su juicio mantiene intactas sus ambiciones presidenciales.
Periodista de la Universidad Católica de Cali con 7 años de experiencia en medios de comunicación. Apasionado por la política y amante del deporte, siempre en busca de nuevas historias que contar.
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