Boko Haram, el grupo terrorista que sigue sembrando terror en África

Boko Haram, el grupo terrorista que sigue sembrando terror en África

Enero 26, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Agencias.

Tras la guerra que ha desatado este grupo terrorista no solo habría motivos religiosos, sino económicos. Un millón de nigerianos han sido desplazados desde 2009.

Para entender qué es exactamente el grupo terrorista Boko Haram que actúa en Nigeria, basta descifrar el significado de su nombre. Boko Haram significa “la educación occidental es pecado”. El nombre, en la lengua local, el hausa, traduce con exactitud la forma de pensar del grupo terrorista fundado por Mohammed Yusuf, un radical que soñaba con que en Nigeria se establezca un estado islámico. El objetivo aún se mantiene, pese a que en 2009 la policía le dio de baja. Básicamente, entonces, la guerra que está librando Boko Haram es religiosa. Por lo menos esa es la versión oficial que nos cuentan. En Nigeria, por cierto, hay dos grandes religiones. Están de un lado los musulmanes, y del otro los cristianos. Según un cálculo del Departamento de Estado de Estados Unidos, la mitad del país es musulmana, el 40% son cristianos y el resto son practicantes de religiones indígenas. Boko Haram pretende sin embargo que se imponga para todos la ley Sharia, que es el derecho islámico. En otras palabras, es una especie de código de conducta que abarca desde cultos religiosos, criterios de la moral y valores, hasta la alimentación y la manera de vestir. Sin embargo, el problema es que Boko Haram está malinterpretando el Corán. Por lo menos es lo que opina Haseeb Samadi, un afgano entrevistado por El País. “Los grupos como Boko Haram que reivindican la lucha armada contra quienes no practican el Islam están malinterpretando el Corán. Hay versos en el Corán en los cuales Dios dice que hay que pelear contra los no creyentes, pero esos versos fueron revelados a nuestro profeta cuando las tribus árabes se reunieron para luchar contra las tribus musulmanas, hace mucho tiempo. En el corán, por lo demás, también dice: “Si ellos quieren paz, llévenlos a un lugar seguro”, y otro verso dice: “Durante la guerra no lastimen a los viejos ni a los niños ni quemen los árboles”. Así las cosas, dice Samadi, “A Boko Haram le están pagando por matar, por hacer lo que hace. ¿Quiénes? No lo sé, pero les pagan, y eso lo sabemos todos los musulmanes que estamos en contra de la guerra”. Enseguida agrega: “El Islam es la religión de la paz y la justicia. Yo por ejemplo hasta tendría miedo de matar a una hormiga, porque ¿qué hago si Dios me pregunta la razón por la cuál maté a ese ser inocente? Y además hay un verso en el Corán que dice: “Sus hermanos más cercanos son los cristianos. ¿Por qué Boko Haram mata cristianos en Nigeria entonces? Porque la guerra les da dinero”. Pareciera que todo encaja. Tal vez Boko Haram malinterprete otro pasaje del Corán. El caso es que para el grupo, las mujeres no pueden estudiar. Su única función es permanecer en casa criando a los hijos y atendiendo a sus esposos. Una mujer, para Boko Haram, no necesita ir a la escuela, ni siquiera para aprender a leer o escribir.Eso podría explicar por qué uno de sus blancos primordiales son, justamente, jovencitas estudiantes. En abril pasado, por ejemplo, el grupo terrorista secuestró a 300 niñas y adolescentes en Nigeria. 219 aún permanecen en cautiverio. Como los miembros de Boko Haram permanecen huyendo de los operativos del gobierno, abandonan a sus esposas. Las niñas secuestradas, se dice, deben reemplazarlas: las someten a tener relaciones sexuales y las obligan a asear sus escondites. Aunque existe otra teoría: Boko Haram ataca a las mujeres para conmocionar al mundo, darse a conocer. El horror parece ser su mejor publicidad. Esta semana, para citar apenas una de sus barbaries, el actual líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, reivindicó la responsabilidad por la masacre cometida en la localidad de Baga, al noreste de Nigeria, el pasado tres de enero, y amenazó “con más violencia”.En Baga, frontera con Camerún, unos 2.000 civiles fueron asesinados y 3.700 viviendas y negocios quedaron destruidos, según Amnistía Internacional. “Somos quienes combatimos a la gente en Baga, y los matamos como Él (Alá) no los ordenó en su libro. Este es apenas el inicio de las muertes. Lo que han visto es apenas la punta del iceberg. Más muertes se avecinan. Esto va a marcar el fin de la política y la democracia en Nigeria”, dijo Abubakar Shekau, el líder de Boko Haram, en un video que se difundió hace unos días. Por cierto: Nigeria se prepara para elecciones el próximo 14 de febrero. El ataque a Baga desató cierta indignación de los gobernantes de algunos países que están dispuestos a ayudar al ejército nigeriano en la lucha contra Boko Haram. Camerún, por ejemplo, recapturó este mes una base militar, además de liberar a numerosos niños y mujeres secuestrados por el grupo terrorista. El miércoles, también, el secretario general de la Comunidad Económica de los Estados de África Central, Allam-Mi, Ahmad, se reunió con el presidente de Camerún, Paul Biya y dijo que el organismo regional ayudará en la guerra contra Boko, porque “es importante arrasar con esa organización terrorista". En Níger, cancilleres regionales analizaban cómo establecer una fuerza multinacional para combatir a los extremistas que, según Naciones Unidas, desde 2009 han generado el desplazamiento de un millón de personas que habitaban el Norte de Nigeria. De hecho, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que en caso de Boko Haram continúe con la violencia, la estabilidad de África está en riesgo. “Estamos preocupados por el impacto de la crisis en la región y por las posibles amenazas a la paz y la seguridad de los países vecinos, como Camerún, en caso de que se extienda la insurgencia de Boko Haram”, le dijo a la prensa internacional el director de operaciones de la OIM, Mohamed Abdiker.

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