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Yamileth Oneida Quilindo, la joven indígena que apareció sin vida en una carretera de Puracé, Cauca

El presunto responsable es un excompañero sentimental, quien ahora es buscado por las autoridades.

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Autoridades y comunidades indígenas reiteraron su compromiso con la prevención de la violencia de género y el fortalecimiento de rutas de atención para las víctimas y evitar más casos como el registrado con Yamileth Oneida Quilindo Quilindo.
Autoridades y comunidades indígenas reiteraron su compromiso con la prevención de la violencia de género y el fortalecimiento de rutas de atención para las víctimas y evitar más casos como el registrado con Yamileth Oneida Quilindo Quilindo. | Foto: Suministradas

24 de mar de 2026, 09:43 p. m.

Actualizado el 24 de mar de 2026, 09:43 p. m.

El asesinato de la joven indígena Yamileth Oneida Quilindo Quilindo ha provocado una marcada posición de rechazo en el departamento del Cauca, especialmente en el municipio de Puracé, donde comunidades, organizaciones sociales y autoridades elevan su voz para exigir justicia y acciones concretas frente a la violencia contra las mujeres en esta parte del país.

De acuerdo con el pronunciamiento del Consejo Regional Indígena del Cauca, el crimen ocurrió el pasado sábado 21 de marzo y fue catalogado como un feminicidio que enluta no solo a su familia, sino a todo el territorio. La organización indígena reiteró que este tipo de hechos no pueden entenderse como casos aislados, sino como expresiones de una problemática estructural que afecta a las mujeres en distintos contextos.

La organización indígena señaló que la fórmula entre Iván Cepeda Castro y Aída Marina Quilcué Vivas simboliza la lucha por la defensa del territorio, la justicia social y la participación de los pueblos en la política nacional.
El Consejo Regional Indígena del Cauca calificó el hecho como una expresión de violencias estructurales contra las mujeres en comunidades indígenas. | Foto: Francisco Calderón y Pacto Histórico

Desde el Proceso de Mujeres del CRIC, lideresas indígenas manifestaron su “profundo dolor e indignación” frente a lo ocurrido, al tiempo que hicieron un llamado a la reflexión colectiva. En su comunicado, enfatizaron que la muerte de una mujer trasciende el ámbito individual y familiar, generando impactos en el equilibrio espiritual y social de las comunidades.

“La pérdida de la vida de una mujer no solo enluta a un hogar, sino que genera una grave desarmonía en nuestra Madre Tierra y rompe el tejido social de nuestras comunidades”, señalaron, resaltando la dimensión cultural y comunitaria que tiene este tipo de violencias en los pueblos indígenas.

Por su parte, la administración municipal de Puracé, encabezada por el alcalde Jorge Armando Andrade Molano, rechazó de manera categórica el asesinato. Aunque precisaron que el hecho no ocurrió en el casco urbano, confirmaron que involucra a integrantes de esta población, lo que ha generado consternación generalizada.

Organizaciones sociales del Cauca rechazan con esta foto la violencia de género.
Organizaciones sociales advierten que este caso refleja la grave situación de inseguridad que enfrentan las mujeres en zonas rurales del Cauca. | Foto: Francisco Calderón

Después, y como indicaron habitantes de esa zona del Cauca, los hechos se confirmaron en la noche de ese sábado cuando encontrón el cadáver de la joven de 21 años de edad sobre vía pública.

“Se ubicó el cuerpo de la comunera en la vereda La Sardina, jurisdicción de Puracé, presentando hematoma a la altura del cuello, al parecer la estrangularon. Al parecer el responsable sería su expareja sentimental, conocido ampliamente por la comunidad”, indicaron los líderes indígenas del oriente del Cauca.

Ahora, entonces, las autoridades locales hicieron un llamado a los organismos competentes para que adelanten con celeridad las investigaciones y logren esclarecer lo ocurrido. Asimismo, reiteraron su compromiso con el fortalecimiento de las estrategias de prevención de violencias basadas en género, así como con la atención integral a las víctimas.

Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la situación de las mujeres en el Cauca, donde organizaciones sociales advierten sobre el incremento de agresiones y la persistencia de factores de riesgo en territorios rurales e indígenas. La falta de garantías, el acceso limitado a la justicia y las dinámicas del conflicto armado agravan este panorama.

Mientras tanto, voces desde distintos sectores coinciden en la necesidad de acciones urgentes que permitan frenar esta problemática. La exigencia es clara: verdad, justicia y garantías de no repetición, para que crímenes como el de Yamileth Oneida Quilindo Quilindo no queden en la impunidad y no se sigan repitiendo en el territorio.

De acuerdo con la Policía, el código QR permite que las personas que denuncien, brinden su información para ser contactadas por las Patrullas de Justicia Cerca, que guían a la persona afectada con asesoría legal para acceder a la ruta de atención con la Fiscalía General de la Nación, Policía Metropolitana de Barranquilla y el Instituto de Medicina Legal.
Autoridades locales reiteraron su compromiso con la prevención de la violencia de género y el fortalecimiento de rutas de atención para las víctimas. | Foto: Policía Nacional

Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.

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