Cali
Trabajo comunitario, la alternativa para pagar multas con la que Cali reduce la reincidencia por infracciones al Código de Policía
La medida permitió que el año pasado más de cinco mil ciudadanos pagaran sus sanciones mediante la recuperación del espacio público.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

26 de ene de 2026, 10:19 a. m.
Actualizado el 26 de ene de 2026, 10:19 a. m.
Noticias Destacadas
Por Andrea Moreno, periodista de El País
El trabajo comunitario se ha consolidado en Cali como una alternativa al pago de las multas impuestas por el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana a las personas que infringen las normas de comportamiento.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad y Justicia de Cali, el 96 % de los infractores que conmutaron sus sanciones mediante actividades comunitarias no volvieron a incurrir en comportamientos contrarios a los establecidos en la normativa.
La estrategia fue implementada mediante el Decreto 0920 de 2024 y se enmarca en la Ley 1801 de 2016, que regula las medidas correctivas por comportamientos que afectan la convivencia ciudadana.

Su objetivo principal es ofrecer una alternativa al pago de las multas, especialmente para personas que enfrentan dificultades para saldar los comparendos con dinero.
Según la Secretaría de Seguridad y Justicia de Cali, el programa permite que los ciudadanos sancionados con multas tipo 1 y tipo 2 puedan conmutar completamente el valor de la multa mediante trabajo comunitario, sin realizar ningún pago monetario.
En el caso de las multas tipo 3 y 4, los infractores deben cumplir obligatoriamente tanto con la sanción económica como con la medida correctiva de carácter social para obtener el certificado de cumplimiento de la sanción.
Ese es el caso de Carlos Miguel Noriega, quien recibió una infracción tipo 4 por incumplir la restricción de parrillero hombre en la ciudad.
De acuerdo con lo establecido en el programa, debe cumplir una parte de la sanción mediante el trabajo social y otra a través del pago económico correspondiente, como lo exige la normativa vigente, en su caso, con un descuento del 50 % en el valor de la multa tras realizar la jornada comunitaria.
“Lo que se hizo fue generar una iniciativa que permitiera que las personas con órdenes de comparendo tipo 1 y 2 pudieran conmutar completamente la multa. Es decir, no pagar nada con dinero, sino con trabajo comunitario”, explicó Stefany Castañeda, funcionaria de esa dependencia de la Alcaldía.

Otro de los ciudadanos que accedió a esa alternativa fue Erick Romero, sancionado con una multa tipo 2, quien decidió cumplir la medida correctiva mediante actividades comunitarias. Según explicó, la posibilidad de conmutar la sanción económica por labores sociales le permitió asumir el comparendo de una manera distinta.
“Me parece importante que nos den la oportunidad de pagar la multa de otra manera, no necesariamente financiera. Es una forma de aportar a la ciudad y de tomar conciencia sobre lo que uno hace”, señaló.
En una línea similar se pronunció Freider Valencia, quien también participó en una de las jornadas.
Para él, la iniciativa genera un impacto más allá del cumplimiento de la sanción: “Uno entiende que las normas están para cumplirse y que nuestras acciones afectan a otros. Después de estar aquí, uno piensa dos veces antes de volver a cometer una infracción”.
Cómo funciona el programa
Las jornadas de trabajo comunitario se realizan en distintas comunas de Cali y tienen una duración aproximada de 80 minutos por sesión.
Las actividades se enfocan principalmente en labores de ornato, limpieza, pintura y embellecimiento del espacio público, incluyendo parques, zonas verdes, separadores viales, puentes y otros entornos urbanos.

Durante 2025, más de cinco mil ciudadanos participaron en estas jornadas, que se realizan en articulación con distintas dependencias del Distrito y se financian con recursos de los fondos de destinación específica del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
El acceso al programa se da cuando la persona se acerca a la Oficina de Control a Infractores del Código de Policía, donde se verifica el tipo de multa y se asigna la actividad comunitaria correspondiente.
Desde la Secretaría se indicó que, además del cumplimiento de la sanción, las jornadas incluyen un componente pedagógico orientado a generar conciencia sobre la importancia de respetar las normas de convivencia y el impacto de las infracciones en la vida cotidiana de la ciudad.
De acuerdo con Sandra Johanna Murillo León, pedagoga del programa de Control de Sanciones, las infracciones más comunes que derivan en órdenes de comparendo están relacionadas con comportamientos cotidianos que afectan la convivencia ciudadana.
Entre las faltas más frecuentes se encuentran colarse en el sistema de transporte público, protagonizar discusiones en el espacio público, escuchar música a altos volúmenes, no portar documentos exigidos por la autoridad o no tener registrado el equipo celular, lo que puede derivar en la imposición del comparendo y la retención del dispositivo.
En el caso de las infracciones tipo 4, las más recurrentes son violar la restricción de parrillero hombre, hacer necesidades fisiológicas en espacios públicos y consumir sustancias psicoactivas en lugares no permitidos.
Murillo explicó que, una vez los ciudadanos cumplen la jornada de trabajo comunitario asignada, deben ingresar a la plataforma de consulta de comparendos de la Policía Cali, donde registran su número de documento y descargan el certificado de cumplimiento.
Luego deben dirigirse a la inspección y estación de Policía correspondiente para que se realice la actualización y cierre del comparendo en el sistema.
Cabe destacar que en 2025 en Cali se impusieron más de 155.000 comparendos por infracciones al Código de Policía.
Según las autoridades, este incremento responde a dos factores principales: un aumento en algunos comportamientos contrarios a la convivencia y un mayor control por parte de las autoridades en el territorio.

En este contexto, la medida restaurativa surge como una herramienta para facilitar el cumplimiento de las sanciones y evitar que los comparendos se conviertan en una carga permanente para los ciudadanos.
“Las personas que participan en estas jornadas comprenden el impacto de sus acciones y la importancia de respetar las normas. El trabajo comunitario permite generar una reflexión sobre la convivencia y el cuidado del espacio público”, señaló la funcionaria.
Además del componente formativo, la Secretaría recuerda que los comparendos no saldados pueden generar restricciones en distintos trámites administrativos, laborales y financieros, como la imposibilidad de acceder a ciertos procesos de contratación, créditos bancarios o trámites de tránsito.
“Uno de los objetivos del programa es que las personas se pongan al día con sus obligaciones y eviten consecuencias adicionales derivadas del incumplimiento de las sanciones”, explicó John Osorio, encargado del programa en la Oficina de Control a Infractores del Código de Policía.
Uno de los principales indicadores que destaca la dependencia es la reducción en la reincidencia.
Según datos oficiales, los ciudadanos que cumplieron sus sanciones mediante trabajo comunitario no volvieron a cometer infracciones al Código de Policía.
Para la Administración Distrital, este resultado evidencia que la estrategia cumple un papel importante en la corrección de comportamientos y en el fortalecimiento de la convivencia ciudadana.
“El espíritu del Código de Policía no es recaudar dinero, sino corregir conductas. El trabajo comunitario ha demostrado ser una herramienta eficaz para lograrlo”, afirmó el secretario de Seguridad y Justicia, Jairo García.
De acuerdo con él, desde la implementación del programa en octubre de 2024, cerca de 5800 personas han cumplido sus sanciones mediante esta alternativa, lo que ha permitido intervenir múltiples espacios públicos.
El año pasado se realizaron más de 430 jornadas de trabajo comunitario, muchas de ellas en articulación con programas distritales como Mi Cali Bella, lo que permitió ampliar el alcance de las intervenciones y fortalecer el mantenimiento de parques y zonas verdes.

Impacto en el comportamiento ciudadano
La reducción en la reincidencia registrada por la Secretaría de Seguridad también puede explicarse desde un enfoque psicológico.
Así lo señala Frauky Jiménez, psicóloga con formación en enfoque cognitivo-conductual, quien dijo que el trabajo comunitario tiene un mayor impacto que la sanción económica porque actúa de manera simultánea sobre la conducta, el pensamiento y la emoción.
Según explicó, el trabajo social expone al infractor a las consecuencias reales de su comportamiento, lo que favorece un aprendizaje más profundo y duradero.
Jiménez indicó que este tipo de sanción favorece una reestructuración cognitiva implícita, al permitir que las personas revisen su relación con las normas, la autoridad y la convivencia, además de generar refuerzos sociales positivos como el reconocimiento y el sentido de pertenencia.
No obstante, aclaró que, aunque los resultados reportados por la administración son positivos, para confirmar porcentajes exactos de no reincidencia se requieren estudios longitudinales con mayor rigor metodológico.
Una mirada complementaria es la que planteó la psicóloga Gloria Hurtado, quien asoció el impacto del trabajo comunitario con la construcción de una cultura de solidaridad, históricamente poco promovida. Desde su perspectiva, las sanciones que implican colaboración permiten que los ciudadanos comprendan que el bienestar individual está ligado al bienestar colectivo.

Señaló que este tipo de medidas correctivas tiene un efecto reparador y pedagógico, al promover valores como la empatía, la cooperación y la corresponsabilidad, elementos clave para reducir conflictos cotidianos en el espacio público.
Para este año se prevé fortalecer el programa, ampliar la cobertura de las jornadas y consolidar alianzas con otras dependencias del Distrito, con el objetivo de seguir promoviendo alternativas que faciliten el cumplimiento de las sanciones y contribuyan a la construcción de una cultura ciudadana basada en el respeto por las normas y el cuidado del entorno.
6024455000









