Judicial
Los retos que tendría Cali para implementar los Bloques de Defensa anunciados por el Gobierno de Abelardo de la Espriella
Mientras el Gobierno Nacional, que está próximo a entrar, anunció la creación de esta nueva estrategia, la Alcaldía afirmó que está diseñando un modelo similar.
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25 de jul de 2026, 01:23 p. m.
Actualizado el 25 de jul de 2026, 01:23 p. m.
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Mientras que el Gobierno Nacional entrante prepara sus apuestas en materia de seguridad, en Cali la Alcaldía indicó que aquí se venía trabajando en el diseño de una estrategia con elementos similares a los Bloques de Defensa anunciados por el presidente electo, Abelardo de la Espriella.
Y es que el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana es una iniciativa anunciada por el Mandatario que se posesionará el próximo 7 de agosto. Su objetivo principal, según se ha conocido, es combatir delitos como la extorsión, el hurto y los homicidios en las principales ciudades de Colombia, entre ellas Cali, donde en lo corrido del 2026 ya se superó la cifra de los 600 homicidios.
Aunque el Presidente entrante no ha dado mayores detalles de la forma en la que funcionarían estos bloques, el anuncio lo realizó en respuesta a un artículo de El Heraldo que narraba que gran parte del sector comercial del municipio de Soledad, adyacente a Barranquilla, había cerrado sus puertas el fin de semana por la difusión de un panfleto amenazante.
Ahora, Cali espera que tanto el modelo que aquí en la ciudad se tenía pensado como el que propuso De la Espriella se complementen con el fin de fortalecer la respuesta institucional.
Lo cierto es que lo anunciado por el Mandatario electo generó expectativa entre las administraciones locales, sobre todo en la capital vallecaucana, donde la seguridad es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y de las autoridades y donde se mezclan fenómenos como las economías ilegales, el crimen organizado y la violencia urbana.
Precisamente, el secretario de Seguridad de Cali, Javier Garcés, le aseguró a El País que la Administración ya está identificando coincidencias entre la propuesta del electo Jefe de Estado y las estrategias que venía evaluando junto con las agencias de seguridad de la ciudad.
“Con las agencias ya habíamos evaluado opciones para fortalecer la seguridad y algunos de los componentes que pensamos desarrollar en Cali son estos bloques de seguridad ciudadana”, explicó.
Según el funcionario, la propuesta se está desarrollando desde la Administración Municipal y se basa en tres componentes principales: vincular personal de la reserva para que realice labores de prevención y convivencia, fortalecer la coordinación con las empresas de seguridad privada que operan en la ciudad y consolidar una articulación más fuerte entre la Policía Judicial, la Sijín, la Fiscalía y el CTI para focalizar las investigaciones en las zonas donde se presentan mayores problemas de seguridad.
Si bien el modelo aún está en construcción, se indicó que estos ejes podrían integrarse a la estrategia nacional una vez que el Gobierno entrante revele cómo se conformarán los Bloques de Defensa y el papel de las administraciones locales en su operatividad.
El 7 de agosto firmaré el decreto creando el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) July 5, 2026
Para dictar medidas efectivas y acordes con las necesidades de las ciudades más afectadas, estoy convocando a los alcaldes de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga para, a… https://t.co/T8iRbHHRu4
De acuerdo con Garcés, la expectativa de la Administración Distrital es que la articulación permita fortalecer la prevención y la judicialización de los delitos.
El funcionario señaló que uno de los aportes de los Bloques de Defensa sería priorizar investigaciones con equipos especializados.
Sumar esfuerzos a la estrategia nacional
Uno de los aspectos que más destaca la Alcaldía de Cali es que el modelo que se está estructurando no busca crear un cuerpo paralelo a la Fuerza Pública, sino que se fortalezcan las capacidades existentes, con una articulación entre los actores que tienen presencia en las ciudades.
En ese sentido, el Secretario de Seguridad de Cali explicó que una de las bases de la propuesta consiste en que se incorpore personal de la reserva para desarrollar labores de prevención, acompañamiento comunitario y convivencia.
Y aclaró que en estas actividades no se contemplaría el uso de armamento, sino que su trabajo sería como gestores que trabajarán de la mano con la comunidad.
Garcés insistió en que la reacción ante cualquier hecho delictivo es una responsabilidad exclusiva de las autoridades. “Aquí no necesitamos personas armadas. La reacción armada siempre estará a cargo de la Fuerza Pública”, dijo.
También aclaró que quienes hagan parte de este esquema tendrán que superar procesos de selección y capacitaciones antes de iniciar sus labores.

Más allá del papel que tomarían los reservistas, la Administración Distrital cree que el fortalecimiento de la seguridad también pasa por aprovechar las capacidades instaladas de otros actores presentes en la ciudad, como los guardas de seguridad privada.
“Lo que se esperaría es más articulación entre las agencias de seguridad con la Administración, más resultados en cuanto a desarticulación de estructuras criminales, mayor información para alimentar estos procesos y una mejor percepción de seguridad en las zonas donde estos bloques entren a operar”, sostuvo Javier Garcés.
Precisamente, ese componente relacionado con el intercambio de información es uno de los aspectos que Iván Carvajal, consultor en seguridad y experto en inteligencia estratégica, consideró importantes.
“Las capacidades de inteligencia son fundamentales. Hoy las organizaciones criminales tienen estructuras más sofisticadas y, si el Estado quiere debilitarlas, necesita integrar la información que producen la Policía, las Fuerzas Militares, la Fiscalía y los organismos de inteligencia para anticiparse y afectar sus finanzas y capacidad operativa”, explicó.
Según el experto, las organizaciones criminales que hoy delinquen en Cali no pueden enfrentarse solamente a un mayor despliegue de Fuerza Pública.
Sin embargo, la coordinación institucional es un reto operativo y plantea desafíos administrativos y de gobernanza. Para Carlos Rojas, exsecretario de Seguridad de Cali e investigador independiente de GovLab, cualquier estrategia de ese tipo debe definir con claridad cuáles son las competencias de cada institución, para evitar duplicidad de funciones y garantizar que alcaldías, gobernaciones, Policía y Fuerzas Militares puedan trabajar bajo objetivos comunes.
Convertir el anuncio en una política pública
Si la Alcaldía de Cali ya tiene una ruta de trabajo y el Gobierno Nacional entrante está preparando una estrategia para fortalecer la seguridad urbana, la pregunta es cómo lograr que ambas iniciativas se complementen.
Tanto Rojas como Carvajal coincidieron en que la respuesta dependerá menos del anuncio y más de la manera en la que se diseñará, financiará y coordinará el modelo que empezará a implementarse después del 7 de agosto.
Para Carlos Rojas, la coordinación será importante, puesto que los alcaldes son la primera autoridad de Policía en los municipios y los gobernadores tienen responsabilidad en el manejo del orden público en los departamentos.

A lo anterior se suma otro reto: definir cómo se va a financiar una estrategia que va a requerir recursos para movilidad, logística, tecnología y personal, además de articularse con los Planes de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Piscc.
Esta necesidad de coordinar esfuerzos también es compartida por Carvajal, pues aunque el consultor reconoció que una articulación entre las instituciones puede ofrecer una respuesta del Estado frente al crimen organizado, solo podrá tener resultados si la información que se logra recopilar se traduce en inteligencia e investigación criminal.
“No se trata solamente de tener más hombres en las calles. Se requiere fortalecer la investigación criminal, la inteligencia estratégica y la tecnología para que las operaciones tengan resultados sostenibles en el tiempo”, dijo el consultor.
Por ello, más allá de la conformación de Bloques de Defensa, los expertos coincidieron en que el reto será consolidar una estrategia que permita mezclar las capacidades de las instituciones nacionales y territoriales, así como fortalecer la investigación y garantizar recursos suficientes.
Hasta el momento no se conocen detalles acerca de la estructura que va a tener el plan nacional ni la forma en la que se coordinará con las autoridades departamentales y municipales.
Pero mientras el Gobierno Nacional define la estructura de los Bloques de Defensa, la Administración Distrital espera que la estrategia se traduzca en el fortalecimiento de las capacidades institucionales de la ciudad.
Garcés aseguró que la expectativa es contar con más fiscales, investigadores judiciales y equipos de inteligencia que trabajen de manera articulada con las autoridades locales para agilizar la judicialización de los casos priorizados.
“Esos tres componentes ya los veníamos trabajando en la ciudad para, con el anuncio del nuevo Gobierno, poder articularlos, presentar los avances que estamos haciendo desde Cali y ver cómo lo integramos con las propuestas que ellos traen de seguridad ciudadana”, señaló.
De otro lado, Carlos Rojas e Iván Carvajal coincidieron en que la efectividad de cualquier estrategia depende de la capacidad de articular las instituciones y velar porque los cambios no sean temporales, sino que permanezcan en el tiempo.
En ese escenario, el éxito de los Bloques de Defensa no va a depender únicamente de su ejecución, sino también de su capacidad para fortalecer la coordinación entre las instituciones, mejorar la investigación criminal y brindarles a ciudades como Cali mayores herramientas para enfrentar las estructuras delincuenciales.










