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Condenado por feminicidio de docente en Córdoba fingió buscarla mientras ocultaba el crimen

El caso de la profesora y enfermera Edilma Rosa Guzmán Flores, desaparecida en abril de 2025 en Puerto Libertador, Córdoba, concluyó con la condena de su expareja.

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El caso de la profesora y enfermera Edilma Rosa Guzmán Flores, desaparecida en abril de 2025 en Puerto Libertador (Córdoba), concluyó con la condena de su expareja, quien confesó haberla asesinado y participó en su búsqueda para desviar la atención.
Su expareja confesó haberla asesinado y participó en su búsqueda para desviar la atención. | Foto: El Rastro

2 de may de 2026, 10:28 p. m.

Actualizado el 2 de may de 2026, 10:28 p. m.

La desaparición de Edilma Rosa Guzmán Flores, de 46 años, generó una intensa búsqueda en Puerto Libertador, Córdoba, donde era reconocida por su labor como docente rural y enfermera.

La mujer fue vista por última vez el 28 de abril de 2025, cuando salió hacia su lugar de trabajo.

Durante tres días, familiares, vecinos y miembros de la Guardia Indígena del resguardo Zenú participaron en su búsqueda. La alerta se activó luego de que la profesora no regresara a su vivienda ni respondiera llamadas, lo que llevó a su familia a denunciar la desaparición ante las autoridades.

Una de las primeras pistas surgió de una cámara de seguridad que registró el momento en que la mujer salió en su motocicleta rumbo a la zona rural. Posteriormente, información difundida en redes sociales permitió ubicar el vehículo en un punto apartado, a unos 15 minutos del casco urbano.

El caso de la profesora y enfermera Edilma Rosa Guzmán Flores, desaparecida en abril de 2025 en Puerto Libertador (Córdoba), concluyó con la condena de su expareja, quien confesó haberla asesinado y participó en su búsqueda para desviar la atención.
Edilma Rosa Guzmán era profesora y enfermera. | Foto: El Rastro

En ese lugar, las labores de búsqueda se intensificaron. Horas después, un integrante de la Guardia Indígena halló el bolso de la víctima enterrado en un área lodosa, lo que reforzó la hipótesis de un hecho violento. “En mi vida se me va a olvidar ese momento; para mí fue un día muy duro, mis hijos estudiaron con ella”, dijo el hombre que encontró el objeto.

Las sospechas se centraron en Ángel Custodio Montes, expareja de la docente y padre de sus hijos, quien había participado activamente en las jornadas de búsqueda. De acuerdo con el testimonio de familiares, su presencia constante en los puntos donde se adelantaban las labores llamó la atención.

Tras ser confrontado, el hombre confesó el crimen y señaló que el cuerpo de la mujer había sido arrojado al río San Pedro. Según su relato, interceptó a la docente cuando se dirigía a su trabajo, la atacó y posteriormente ocultó el cuerpo.

“No me pude aguantar porque ella me dijo que no. Cuando ella me dijo que ya no quería vivir conmigo, ya”, confesó Ángel Custodio.

Captura - Fiscalía
La Fiscalía halló culpable a Ángel Custodio Montes. | Foto: Colprensa

El cadáver fue hallado en el afluente por el hermano de Edilma, atado a la motocicleta de la víctima. Las autoridades confirmaron que presentaba signos de violencia y un avanzado estado de descomposición.

El subintendente Eduardo Peña señaló que el responsable “la abordó en un lugar poco transitado. Metió a la docente en unos costales, la amarró a la parrilla de la moto para posteriormente trasladarla al río San Pedro. Obviamente tenía todo fríamente calculado”.

La Fiscalía General de la Nación lo halló culpable del delito. Un juez lo condenó a más de 30 años de prisión.

Según familiares de la víctima, la relación estuvo marcada por antecedentes de violencia, lo que llevó a la docente a separarse meses antes del crimen.

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