Encontrar el amor en Internet sí es posible, estas son las claves para lograrlo

Escuchar este artículo

Encontrar el amor en Internet sí es posible, estas son las claves para lograrlo

Septiembre 15, 2019 - 07:55 a.m. Por:
Redacción de El País
'Stalkear', la nueva enfermedad del amor que llegó con internet

El año pasado se lanzó en el país la aplicación ‘Laik’, la cual está diseñada exclusivamente para la gente soltera. Lo interesante de este aplicativo es que no solo muestra las fotos sino los gustos en común que tienen los usuarios de esta red.

El País

Contra el pronóstico de los más incrédulos, e incluso la incredulidad propia, sobre que no es posible encontrar pareja estable en redes sociales como Tinder, Facebook Parejas, Grindr, Couple, OkCupid, entre muchas otras, está el caso de Sebastián De La Puente, un caleño radicado en Bogotá que logró conocer a su actual novia a través de Tinder y ya completan tres años en una relación.

“Llegué de Cali a Bogotá porque acá me resultó la práctica profesional. Conocía poca gente. Por eso abrí la aplicación. A Tatiana, mi pareja actual, la conocí allí. Llevamos tres años, incluso vivimos juntos. Fue la primera persona con la que decidí concretar una cita. Inicialmente yo tenía mucho miedo porque en estas redes sociales uno no sabe quién está detrás del perfil. Eso hacía que tuviera reparos sobre el primer contacto. Afortunadamente todo salió muy bien y Tinder me ayudó a encontrar una pareja estable que amo”, cuenta Sebastián.

Otro caso es el de Federico Uscátegui*, quien conoció a su novio también a través de Tinder. Él, a diferencia de Sebastián, sí abrió la aplicación buscando algo más que un encuentro casual. Sobre su experiencia, cuenta:

“Entré a Tinder buscando una persona que valiera la pena conocer y que se pudiera profundizar en una amistad que permitiera una relación seria. Con mi pareja actual, con quien llevo cinco meses, empezamos a hablar a través del aplicativo. Duramos hablando como cinco días. Luego intercambiamos números de Whatsaap y quedamos de conocernos físicamente, la primera vez que nos vimos fue en un centro comercial, allí hubo una empatía, pero no pasó absolutamente nada físico. En la segunda cita sí hubo acercamiento físico. Después de mucho salir nos dimos cuenta que no solo era atracción física sino sentimental y que podíamos evolucionar como pareja”.

Lea también: El amor también es cuestión olor: las claves para que no lo arruine

Para María del Socorro Peláez, psicóloga y magister en terapia de familia con énfasis en pareja, “si aquellos que tienen estas formas de conocer pareja tienen una estructura emocional sólida y usan las redes sociales como una alternativa y no como el camino único para socializar, pueden llegar a tener relaciones, que en primer lugar se dieron en la virtualidad, pero pueden ser exitosas. Sin embargo, es importante tener presente que en estos espacios sí hay quienes tienen crisis emocionales, rupturas no resueltas, necesidades insatisfechas y proyectan todo eso en la posibilidad de conocer a alguien a través de estas plataformas”.

En contraste, el psicólogo Roger Collazos, dice que “el auge de las relaciones cultivadas en la virtualidad hace que los vínculos reales sean mucho más frágiles. Estas no ayudan necesariamente a la construcción de relaciones de pareja. La aplicación está dada para tener encuentros sexuales casuales. Justamente en ese sentido no contribuye a la solidificación de vínculos, sino que provoca que se cosifique la sexualidad y la intimidad con el otro”.

*Nombre cambiado por petición de la fuente.

¿Mercantilización del amor?

Una de las grandes críticas que hacen sociólogos, psicólogos y demás expertos, es que este tipo de ‘apps’ mercantilizan el amor.

De acuerdo con María del Socorro Peláez, “estas aplicaciones hacen uso del vacío de las personas. Es importante no perder de vista que la construcción del amor sigue siendo algo que deviene de la presencia, reconociendo una subjetividad. El afecto no se construye a través de una plataforma, de lo contrario nos exponemos a lo que se está viendo hoy en día: relaciones efímeras, poco estructuradas, poca permanencia y que ante cualquier inconformidad que no nos gustó simplemente se borra al otro de redes. No es satanizar las redes sociales, pero sí hay que entender que hay que hacer el trabajo de humanizarnos, de contactarnos”. Para Roger Collazos, “si se llega a una relación bien construida, basada en la confianza, no cabe hablar de la mercantilización del amor, mas sí creo que esta sí se provoca a través de este tipo de aplicaciones, al final el amor termina siendo un objeto de consumo. Pero eso no es una cosa únicamente se dé por las redes sociales”.

Recomendaciones

Algunos consejos para que la experiencia de conocer a alguien a través de redes sociales sea segura:

*En los primeros acercamientos virtuales no proporcionar información muy personal, como lugar de vivienda o compartir fotos de desnudos.
*No salir con gente con la cual no se le haya hablado por un tiempo prudencial o, por lo menos, el que cada quien considere correcto.

*Siempre en la primera cita escoger un lugar que sea público y abierto.
*Además de conocer su perfil en la red social en donde se relacionaron por primera vez, buscar a la persona en Facebook e Instagram. Esto para confirmar o desmentir cosas que esa persona haya comentado sobre su vida.

*Avisar a alguien cercano y de confianza en dónde será el primer encuentro.

Riesgos que se corren

De acuerdo con María del Socorro, este tipo de relaciones que están atravesadas por el hecho de haber “nacido” en la virtualidad, tienen el riesgo de caer en una “exacerbada inseguridad, posesión de otro y la celopatía (cuando los celos llegan a un extremo peligroso). Todo esto sucede porque mi imaginario desborda con un tercero que se llama red y no con un otro con el que me relaciono de manera directa”.

Para Roger Collazos, “hay riesgo de que la otra persona tenga más expectativas amorosas que el otro y ahí habría un desencuentro de las intenciones. También existe que, por tener un componente virtual, en estas relaciones no se pueda llegar a conocer la posible maldad del otro, su capacidad de daño”.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad