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Viernes 13, ¿el día de la mala suerte? Mitos populares sobre esta fecha; las reglas no están escritas
Existen diferentes supersticiones de origen religioso y cultural que relacionan esta fecha con desastres y calamidades.
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10 de feb de 2026, 04:07 p. m.
Actualizado el 10 de feb de 2026, 04:07 p. m.
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El próximo viernes caerá en día 13, lo que genera toda clase de prevenciones en las personas que creen en supersticiones, cábalas y agüeros, puesto que el martes 13 y el viernes 13 son consideradas fechas de la mala suerte o funestas, a eso se refiere el viejo adagio que dice “en martes 13 ni te cases ni te embarques”.
De hecho, muchas personas, entre ellas empresarios, comerciantes, políticos, optan por saltarse este día si tienen una reunión importante para definir un negocio, o si lanzarán su producto o una campaña.

La creencia sobre la mala suerte asociada con el número 13 tiene tanto influjo en las personas que incluso las aerolíneas omiten contarlo entre los puestos de sus aviones, cualquiera puede comprobar en las sillas como después del 12 salta al 14.
Además, los días que menos personas programan sus vuelos son efectivamente los martes y viernes que caen en 13.
El origen de esta creencia es principalmente religioso. Para el judaísmo, el número 13 está identificado con el conjunto de espíritus malignos que generan maldad y caos en el mundo, así que en la cábala es como una invocación.
El catolicismo, una religión de innegable herencia pagana y romana, también posee antiguas creencias no canónicas, sino heterodoxas sobre la supuesta maldad que encierra la cifra 13, y que se asentaron en la cultura hispanoamericana debido a la conquista española y la imposición del credo cristiano.

El 13 está relacionado con la última cena de Jesús, a la que asistieron este número de invitados y uno de ellos traicionó al hijo de Dios, también este número coincide con el libro décimo tercero del Nuevo Testamento, el Apocalipsis, donde se describe el fin de los tiempos y aparece el Anticristo.
En la mitología nórdica, los vikingos asociaban el número 13 con el dios Loki, una deidad traicionera que gozaba causando calamidades y desastres en el mundo.
Hay que señalar que entre los arcanos del Tarot, de origen medieval, el 13 corresponde a la carta de la muerte.
Cuando cae martes 13, para los romanos, quienes habían nombrado este día en honor del dios Marte, señor de la guerra, era doble mal augurio, en el que podían desencadenarse guerras.
No obstante, como señalan Jean Chevalier y Alain Gheerbrant en su Diccionario de Símbolos, el treceavo puede representar poder.
“El decimotercero en un grupo aparece también en la antigüedad como el más poderoso y el más sublime. Tal es el caso de Zeus en el cortejo de los doce dioses”, afirman.

Y, en la astronomía de los antiguos pueblos indígenas de Centro América, el 13 era una cifra sagrada, “los trece dioses y el dios trece en el Popol Vuh: el sol en el cenit y las doce estrellas; los doce dioses de las lluvias, hipóstasis del decimotercero que es también el primero o gran dios del cielo”.
“Entre los aztecas es la cifra misma de los tiempos que representa el acabamiento de la serie temporal. Está asociado a la cifra 52, el siglo azteca (13 × 4), la ligadura de los años por la duración de los soles. Los soles primero y cuarto, que han durado 676 años cada uno, son los más perfectos, ya que no contienen más que los dos números: 13 × 52 = 676″.
Los investigadores recuerda que “trece días es igualmente la duración de la semana azteca. De manera general este número correspondería a un recomienzo, con el matiz peyorativo de que se trataría menos de renacer que de rehacer alguna cosa”.
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