Mapis Gómez entrevista a Juanpis González para descubrir a Alejandro Riaño

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Mapis Gómez entrevista a Juanpis González para descubrir a Alejandro Riaño

Mayo 10, 2020 - 07:55 a. m. Por:
Isabel Peláez, reportera de El País

Alejandro Riaño es el comendiante detrás de 'Juanpis', el polémico personaje que a través de la sátira y la ironía hace reír y pensar a los colombianos.

Foto: Especial para El País

Juan Pablo González Pombo, más conocido como Juanpis González, gente bien de Bogotá, incorporó a su prima Mapis Gómez a JP News, quien lo entrevistó para El País. También hablamos con Alejandro Riaño, el creador de este personaje, amado por muchos y odiado por otros.

¿Primis, por qué decidiste incorporarme en tu nómina de esclavix?

Porque me hacía falta la parte de farándula, la parte de noticias importantes, y bueno, siempre hay que apoyar a la familia, ¿no? Y nada, que estés sentada acá es darte la oportunidad, ya que no hiciste nada por tu vida, weon y mis tías me tuvieron que llamar toda la semana, háblale a tu prima, ayúdale con este trabajo, entonces, bueno, aquí estamos.

¿De dónde sacaste lo clasista, racista, homofóbico y xenófobo?

Cómo que de dónde lo saqué, o sea, siempre nos han criado así, tú lo sabes, o sea, no te vengas a hacer ahora la que no es clasista ni racista ni homofóbica ni nada, pues te están leyendo, no seas tan doble.

¿Qué harás si te supero con mis mapisfans, primis?

Mapis, weon, puedes esforzarte de la manera que quieras, pero no lo vas a lograr. O sea, yo entré en la quinta fase y eso fue la locura, nadie lo podía creer. Soy estudiado y todo, pero nadie entendió cómo en dos años logré lo que he logrado. No te iguales, sin mi apoyo tú no subes. Te puedo echar cuando se me dé la gana.

Y te tiraste la universidad. Solo dos semestres de administración, hello...

Mi corazón, no es que me tirara la universidad, yo me retiré, weon. Me di cuenta de que esa platica que me estaba llegando para estudiar la podía invertido en la compra del teatro Juanpis Mikey, entonces nada, la invertí, y fueron todas las temporadas que tuve, martes y miércoles en mi teatro, o sea, tú no tienes teatro.

Al igual que el lobazo de Riaño, pasaste por varios colegios, ¿no, primis?

No, yo pasé por el CNG, que es como el Bolívar en Cali, obvio más top el CNG porque pues no es tierra caliente, es capital además y tierra fría, y nada, estuve validando, como el ñerazo ese pero personalizado: ‘home schooling’.

¿Cómo va la demanda que te interpuso el ñerazo del Riaño?

No pues nada, el man me mandó un abogaducho ahí que está haciendo sus prácticas, seguro creían que iban a ganar y se iban 50/50, pero yo estoy con Belar de la Espriell, weon, o sea él nunca ha perdido. Ese manteco me manda y me manda cosas y no va a poder contra mí, hay mucho poder y mucha plata de por medio para que me venga a ganar a estas alturas, no siendo nadie.

¿Qué cree que les ha enseñado este virus a los mantecos y a los gomelos?

Yo creo que más a la clase media, a los estratos 3, 4, que pensaban que la tenían toda, que la habían logrado, y se están dando cuenta que con el virus no tenían nada a la final, o sea, están perdiendo todas sus cosas.

¿Qué piensan de mí las cosotas deliciosas de tus amigos del club?

Mapis, tú sabes lo que piensan de ti, creo que medio club te ha hecho la vuelta, weon, o sea.

¿Con qué político te gustaría echarte unos royitals y no has podido?

Obviamente con Albaricoquer, weon, ojalá allá en el Ubérrimo tomarnos unos deliciosos Macalland o unos deliciosos Royal Salute.

¿Qué le admiras a la Nayibe, la no heterosexual?

Creo que lo único que le admiro es las guabinas que ha tenido, de resto nada.

Dicen tus seguidores que dizque me falta ser fashion, ¿tú qué piensas?

Sí, siento que a veces sales con unas pintas, o sea, weon, creo que tienes que ser un poco más mostrona, más farándula, o sea, y por qué no, ponerte tetas, estás muy plana.

¿Y mi bigote, no es mi sexappeal?

Oiga, prix, le toca hacerse el láser ya, eso no es cool. Usted jura que me va a superar, imposible weon con ese bozo.

¿Por qué sigues soltero, prix?

Cuál soltero, tengo demasiadas hembrix que me llegan a la casa de manera clandestina, lo que pasa es que tuve un reto muy grande con una hembrita de Neiva y tú sabes que yo no me meto con gente ni de pueblo, ni de estratos bajos, ni que no tenga apellidos y no sean sangre azul. Pero me pasó y fue un golpe muy duro el que no coronara esa vuelta.

¿Cuál ha sido tu entrevistado más top y el más ñerazo?

Obvio, las entrevistas más top han sido Palomix, Paloma Valencia, y la Cabalchis, María Fernanda Cabal. Me sentía como en mi salsa, así suene muy ñero. Y la más manteca de todas, la de Lord Petrovski, o sea, solo el aliento, el hablado, los Ferragamo, porque acabó con toda una marca, en fin, marica.

¿No te da ceba mostrar tu apartamentazo? Con tanta gente sin nada.

No, no me da duro, digamos que, o sea, el hambre siempre ha existido, esto no es nuevo, la gente está muy equivocada, como que ‘marica, hay gente que no come’, de toda la vida weon, esto no es algo nuevo y yo tengo que estar mostrando mis riquezas, mi ‘lifestyle’ y la frase de la familia, el “aparenta y reinarás”, siempre está ahí.

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Alejandro Riaño, creador de Juanpis

¿Cómo ha sido la acogida de su nueva plataforma?

Ha sido muy positiva, no nos esperábamos la respuesta de la gente de esta manera, no solo porque nos están apoyando a nosotros, sino por esa labor que hay detrás, donde el 50 % de las utilidades son donadas a Techo, quienes están haciendo un trabajo increíble en todo el país y es entregar unos mercados que ayudan a las familias que la están pasando mal por esta pandemia, han sido más de 1600 y estamos felices.

Seguimos en Riaño Producciones generando contenido, no nos ha tocado, afortunadamente, sacar a nadie de la oficina. Trabajamos 24/7 para llevar más contenido a la gente, para que la cuarentena sea más llevadera. Hay un reto enorme de seguir creciendo, ya verán lo que viene para la plataforma. Hemos tenido muchos problemas, a algunos se les cae, a otros no les entra, o se les hizo el cobro doble y hay que devolverles la plata, atender quejas, no es fácil, pero cada vez pulimos cosas.

¿Qué piensa de quienes comparan a JP News con Quac, noticiero de Garzón?

No, creo que no hay punto de comparación, eran otras épocas, otro formato, ojalá uno fuera el uno por ciento del pensamiento de Jaime, que era maravilloso. Lo que uno puede ver es que la historia se repite, que en Colombia no tenemos memoria, entonces sí hay muchos temas de los que se hablaba en esa época que ahora se están repitiendo, volvemos y caemos una y otra vez, pero mi punto de vista siempre es desde ese otro lado desde el cual no se había hablado, desde el racismo, la homofobia, desde estos personajes nefastos que le hacen mucho daño al país y al mundo.

¿Qué noticia conmovedora le ha costado trabajo convertir en sátira?

Casi todos los días las noticias son duras y convertirlas en chiste y que la gente entienda el sarcasmo es complejo. El asesinato de Alejandro Llinás, líder social de Tayrona, fue una noticia bastante dura; el tema de los venezolanos me cuesta, no logro entender la xenofobia.

¿Qué otros personajes vienen, además de Mapis?

Está Facundo, el contador de la familia de Juanpis González, y poco a poco iremos descubriendo personajes buenos y malos que fortalecerán su universo. Y tenemos a Fabián Asdrúbal Chávez, el mamerto, de hecho está la página donde tiene más de 17.000 seguidores, pero lo tenemos guardadito, aún hay mucha tela todavía para cortar de Juanpis.

Alejandro, el terrible

Alejandro, según su mamá, Sylvia Pradilla, “era un niño muy tranquilo, un poco introvertido, juicioso. Le gustaba pasar muchas horas a solas.

Inventaba juegos, sin necesidad de interactuar con nadie, pensé que era autista. Se quedaba en el mismo lugar dónde lo dejaba, por horas. En su etapa en el colegio, me hacía invitar a amigos para jugar y al rato me decía ‘llámalos para que no vengan’”. Cuenta ella que su hijo “fue magnífico futbolista, representó a Colombia en la liga infantil en EE.UU. y montaba divinamente en bicicleta”.

A sus 13 años el niño exorcisó su timidez con el teatro, disponía las sillas para los asistentes, hacía la boletería y se presentaba para toda la familia. “Era muy bueno para reunir masas, tenía una personalidad arrolladora, a esa edad se inventó su propio personaje muy divertido, Tito Tulio. Se ponía un pantalón con tirantes y se lo subía hasta la garganta e inflaba sus cachetes y hablaba de una manera muy simpática, hacía reír a toda la familia y empleados que adquirían sus boletas a un precio irrisorio”. Luego, cuenta la mamá, se unió a un amigo y se presentaban en los colegios en donde les pagaban. “Los teatros se atestaban de gente. Empezó a adquirir fama con su primer show ‘Estupideces para Reír’, después se unió a Andrés López quien vio en él un futuro promisorio”.

Alejandro vivió su adolescencia en medio de dos mundos: el de su padre el escultor Alberto Riaño, quien vivía en el barrio La Macarena, en el centro de Bogotá. Y el de su mamá, diseñadora textil, quien residía en el norte de Bogotá.

Al separarse sus padres María, a quien ahora Alejandro llama su “hermánager”, siendo mayor que él “tomó un rol muy maternal y sobreprotector”, dice la mamá, “tenían sus diferencias como todo niño, pero siempre han sido muy unidos y se adoran. Ella lo ha ido organizando en todo. Hacen un gran equipo. Cada día me enorgullecen más”.

Por su parte, María Riaño, dice que de Alejandro admira todo: “Su disciplina actual, su humor, su inteligencia, corazón, las ganas que tiene de ayudar a los demás y a construir país, que siempre ponga al otro por encima de él”. Eso sí, le critica el ser demasiado afanado, “por querer hacer cosas automáticamente a veces salimos al aire con algo que no hemos revisado”.

Mientras que Sylvia admira a su hijo por “su lealtad, su generosidad, compromiso y amor por lo que hace, su constancia y su manera de trabajar con toda la disciplina”. Confiesa que tienen una relación maravillosa con él. “Yo detestaba que tuviera que ir al colegio, pasábamos delicioso juntos, siempre fui alcahueta con él, más que compinches”.

Para ella, Alejandro lleva repartido por su ADN el arte, heredado de sus padres, sus abuelos maternos y toda la familia.

Poco amiga de los castigos, debió reprenderlo por cometer actos irresponsables. “Lo sacaron de varios colegios. En marzo yo siempre esperaba recibir un fax o una circular que decía: ‘Su hijo no puede regresar al colegio después de Semana Santa. En el colegio José Joaquín Casas lo sacaron por llevar trago en el termo de la bicicleta el Día del No Carro. En el Colegio Agustín Nieto Caballero, al que lo pasé, me pidieron que no lo mandara más, solo los viernes para hacer parte de la emisora, porque los hacía reír mucho. Eso me molestó y les dije: ‘Si Alejandro no puede volver al colegio, mucho menos a la emisora, él no es un payaso’. Le repetía que se pusiera las pilas, que si quería salir de veintitantos años del colegio con barba y con bigote y con un hijo natural. Al final validó en el Colegio Baquerizo y Murillo de la 71 con 13, pero por lo lejos que vivíamos casi todos los días llegaba unos minutos tarde y lo devolvían. Juntó 23 fallas por devoluciones, hablé con las directivas y viendo mi angustia, se las borraron, si no aún seguiría en el colegio”.

La mayor travesura de Alejandro fue tomar sin permiso el carro un día a las diez de la noche y regresar a las siete de la mañana, todo por irse a despedir de una niña al aeropuerto. “Dejó un bulto con su forma en la cama, simulando que estaba acostado, se despidió para irse a dormir, con mi sobrino, callados, rodaron el carro y le echaron gasolina dejando el celular como prenda. A mi sobrino Felipe le sonó el despertador en casa y mi hermana me llamó preguntando por él. No dormí. Esperé a Alejandro en la esquina de la casa enfurecida y cuando llegó le di con un cinturón repitiendo: ‘Cría cuervos y te sacarán los ojos’”.

Hoy Sylvia llora al ver los teatros atestados de gente, con colas interminables para sus funciones y grandes vallas con la foto de su hijo dándole la bienvenida en cada ciudad y cada país. Amó Estupideces para Reír, Cada Niño con su Boleta, Entre Perros nos Entendemos y con su esposo vio sus shows en Miami y Madrid.

Reír con causa

Mientras que el personaje Juanpis González tiene 2 millones de seguidores en su cuenta de Instagram, @juanpisgonzalez, el creador de este, Alejandro Riaño @alejandroria, tiene 874.000. La gente cree que Riaño es Juanpis. Y que Juanpis es Riaño. Y sí, tal vez alguna vez lo fue, hace muchos años, por la presión social, pero hoy se confiesa el polo opuesto de su personaje.

“La clave del éxito de mi hermano es que nunca ha trabajado pensando en él sino en los demás, tiene un corazón tan gigante que siempre estarán los otros por encima de él. Todo lo que ha hecho en su vida ha sido pensando en los demás, ya sea en hacerlos reír, construir país, ayudar a organizaciones sociales, unir fuerzas y esfuerzos para visibilizar problemáticas”, dice su hermana María Riaño.

Para Alejandro no todo es risas. Ha recibido amenazas, porque no todos entienden el sarcasmo que usa a través de su personaje para criticar a los que sí son como Juanpis: “Nunca he pensado en irme del país, me amenazaron y tuve que hablar con mi esposa y mi familia, para que lo entendieran, en este país tenemos miedo a decir las cosas de frente porque sabemos cuál es el resultado, pero seguimos adelante con este trabajo sin callar, no vamos a descansar hasta que la gente abra los ojos y deje de seguir dándole poder a quienes nos hacen tanto daño en el país”.

“Juanpis es un ser detestable para muchos, pero es una burla de la gente que vive de las apariencias”, dice su mamá, testigo de la buena voluntad de su hijo: “ayuda a los niños con cáncer desde hace varios años; donó las entradas de su show para el trasplante de Emilio, un niño de bajos recursos, envió agua a La Guajira”.

Con Movistar Arena entregaron $460 millones, construyeron un colegio con Proyecto Guajira. Con Alimentar Colombia crearon un Centro de Recopilación de Alimentos que en seis meses ha dado de comer a más de 7000 personas con 17 toneladas de alimentos. Ese centro de recopilación fue llamado ALMA, en homenaje a ellos (AL de Alejandro y MA, de María). Con Techo Colombia construyeron 17 casas en Cúcuta para colombo-venezolanos. Y un teatro en el Chocó.

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