La pesadilla de tener una expareja vengativa
Si no puedes hacer que te ame, haz que te odie, parece ser la premisa de hombres como Nick Loeb, el ex de Sofía Vergara.
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17 de may de 2015, 12:00 a. m.
Actualizado el 20 de abr de 2023, 02:10 a. m.
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Si no puedes hacer que te ame, haz que te odie, parece ser la premisa de hombres como Nick Loeb, el ex de Sofía Vergara.
Ellos creyeron que al terminar un mal amor recuperarían la calma y la tranquilidad. Lo que no sabían era que ese supuesto final era apenas el comienzo de la segunda parte de una relación, que pasó de tórrido romance a pesadilla con tintes judiciales.
Ese es el guión que protagoniza hoy la actriz colombiana Sofía Vergara, por cuenta de los caprichos de su exnovio, el empresario Nick Loeb. Caprichos que la prensa rosa ha interpretado más como una forma de hacerle la vida imposible a la bella barranquilera, ahora que la ve feliz al lado de su nuevo amor, el apuesto y muy sexy actor Joe Manganiello.
Es lo que parece porque, justo diez meses después de la separación, Loeb decidió demandar a Sofía para evitar la destrucción de dos embriones que quedaron congelados cuando eran felices y proyectaban casarse.
Y es que Loeb no quiso firmar la cláusula que contemplaba la destrucción de dichos embriones en caso de separación. Por lo que ahora Sofía y su abogado tendrán que hacer su mejor papel en los juzgados.
El periodista de entretenimiento, Carlos Giraldo, afirma que la actitud de Loeb no es más que una pataleta para llamar la atención. Una vez ella se ennovió con Manganiello, Loeb pasó a un décimo lugar y él ya estaba acostumbrado a la atención pública. Así que no existe tal amor por los embriones, sentencia el presentador de La Red, espacio del Canal Caracol.
En su opinión, lo que el resentido ex quiere es causarle a ella una molestia con su nueva pareja, pues lo de los embriones ya es un tema legal. El objetivo es amargarle el buen momento que atraviesa a nivel profesional y personal.
Él todavía la quiere, pero la dejó ir de sus manos y ahora se quiere vengar porque la ve feliz y establecida con otro que no es él. Es algo bien mórbido, comenta Giraldo. Esa es la única explicación que el periodista le halla a este comportamiento: le parece inverosímil que alguien contanto dinero y atractivo, no pueda conseguir una mujer que le pueda dar un hijo y que ahora solo quiera los hijos de alguien que ya no está con él.
El escritor colombiano César Borja opina que la venganza es de las formas más antiguas y comunes de afrontar el rompimiento con alguien de quien aún se está enamorado. Mezcla letal que surge por despecho, rabia, impotencia y desprecio, sentido de abandono o retaliación por quedar con el corazón partido.
Infortunadamente, la madurez y el buen criterio son escasos en estas situaciones; al fin y al cabo, si el amor es ciego el corazón es tuerto, bizco y miope, comenta con humor Borja, autor del libro El Imperio Fálico.
Opina que las parejas no deben hacer promesas ni sellar pactos que no van a poder mantener. Esas son decisiones de buena fe y tomadas con muy buenas intenciones al calor del enamoramiento, pero sostenerlas es muy difícil porque el ser humano evoluciona todos los días.
Ese es el planteamiento de la psicoterapeuta de pareja Rosalba Urrutia. La especialista afirma que esa decisión de congelar los embriones seguro la tomaron en un momento en el que Sofía y su ex se juraron amor eterno, pero no se debe actuar así porque el ser humano es impredecible. Más en el caso de un ex que se siente cambiado por otro, traicionado, dolido, herido en sus sentimientos, su reacción es de neura total y nunca se sabe cómo va a actuar, explica.
Y esa neurosis le lleva a cobrar venganza, a querer destruirla, a sacarle los trapitos al sol, a hacerla quedar mal en público, a difamarla. En esas situaciones críticas, ella considera que lo mejor es la intervención profesional especializada.
Primero, hay que calmar los ánimos. Porque generalmente en estos casos intervienen muchas personas. Detrás de cada una de las partes, sobre todo entre la gente de la farándula, hay un séquito de personas afianzando la neurosis de cada uno, echándole más leña al fuego, anota la psicoterapeuta Urrutia.
Y eso es lo que hay que evitar. Antes de sucumbir a la tentación de destruir a la ex pareja, sea cual sea el caso, hay que reconocer la crisis de fondo y buscar ayuda psicológica. Ella (Sofía) tiene que ser inteligente, prudente y buscar ayuda profesional especializada, aconseja.
Igualmente, recomienda que la nueva pareja de cada una de las partes en conflicto no se involucre en el pleito. Porque en esa guerra donde se están despedazando porque lo echaron, porque lo cambiaron, la reacción es impredecible. Hay un dolor sentimental, emocional y puede reaccionar con sed de venganza.
Es cuando el terapeuta entra a intervenir. Entonces lo enfrío, lo estabilizo, lo tranquilizo y sin odios ni apasionamientos puede pasar a resolver el caso, dice Urrutia.
Borja coincide en que la mejor forma de enfrentar la venganza de un ex (a menos de que sea agresiva, en cuyo caso hay que acudir a las autoridades) es la indiferencia y el buen humor. En esta materia Sofía es una experta y ha sabido manejar muy bien la situación con Nick, afirma.
Y pone de ejemplo cuando Loeb comentó que le gustaba que sus novias se vistieran con un poco más de clase y ella respondió: ¿Y cómo hizo él cuatro años y medio con lo discretísima que soy?. Y agrega Borja: Pobre Nick, ¿dónde va a conseguir a alguien con los atributos físicos de Sofía y qué lo haga reír cómo ella? Ese despecho va para largo.
El pleito de IngridOtra pelea con tintes de venganza es la del publicista Juan Carlos Lecompte contra su ex esposa, Ingrid Betancourt. Luego de seis años de secuestro, se le vio incómodo cuando ella lo saludó como a un perro faldero y él no sabía cómo actuar ni dónde ubicarse tras la Operación Jaque, en la que ella fue rescatada por el Ejército Nacional.
Después de cinco años de peleas jurídicas, un juez les dio el fallo de divorcio en 2011. Pero lejos de cerrar la guerra de la pareja, él la demandó por alzamiento de bienes, falsedad en documento privado y fraude procesal. En otras palabras, supuestamente ella ocultó bienes frente a la separación de la sociedad conyugal, mientras que él perdió su capital en las campañas de búsqueda que adelantó por su vida y liberación.
Aura C. y MarceloOtro personaje de la farándula que ha cazado peleas con sus ex parejas, es la actriz colombiana Aura Cristina Geithner. Primero fue con Marcelo Dos Santos, su ex esposo y padre de su hijo Demian. Tras dos años de casados, vinieron las demandas y las peleas por la custodia del niño.
Luego de años de procesos, en el que las acusaciones mutuas de maltrato físico y psicológico iban y venían, ahora hasta comparten set en el reality Separados, que busca reconciliar parejas en beneficio de sus hijos. Tanto que se demandaron y ahora hasta trabajan juntos, dice el periodista de farándula Carlos Vargas. Eso prueba que se gana más con los acuerdos y la madurez que con los instintos de destrucción. Pasar del amor al odio sale caro, no para uno sino para todos.
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