cultura
“En el Salsódromo no tuvieron en cuenta a las escuelas que trabajamos durante todo el año”: Viviana Vargas habló con El País sobre su video-denuncia
La gran figura del baile caleño, directora de la escuela de baile Stilo y Sabor y de la marca ViBrando, junto a su esposo Brando Pérez, hace un llamado a la Secretaría de Cultura de Cali para que tenga en cuenta en eventos como el Salsódromo a escuelas que trabajan durante todo el año.
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9 de ene de 2026, 12:02 a. m.
Actualizado el 9 de ene de 2026, 01:29 a. m.
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Viviana Vargas y Brando Pérez, campeones de baile caleños, empresarios y líderes de escuela y referentes de la salsa en la ciudad y embajadores de esta en el mundo, son figuras innegables en toda Feria de Cali que se respete.
Sin embargo, este año, Stilo y Sabor no quedó seleccionada para el Salsódromo y tampoco estuvo invitada en otro de los eventos feriales. Eso quedó claro en un video que subió a sus redes sociales la líder cultural y directora de Stilo y Sabor, Viviana Vargas.
El País la contactó en Lyon, Francia, para que ampliara detalles del llamado o reclamo que ha hecho a la Secretaría de Cultura, respecto a un mayor apoyo a las escuelas que trabajan durante todo el año en Cali educando a nuevas generaciones de bailarines de salsa.
¿Por qué considera que en el Salsódromo no se respetan los procesos debidos?
No podríamos hablar del Salsódromo como un proceso porque en realidad no lo es, si realmente lo fuera se premiarían o se tendrían en cuenta las escuelas que han trabajado durante todo el año.
Esa ha sido mi protesta o llamado a que se revise de qué manera deben ser seleccionadas las escuelas. Porque no es consecuente que las escuelas que tenemos una carga tributaria, económica, de responsabilidad y de procesos reales todo el año, no entremos al evento de Salsódromo a final de año, simplemente porque es una elección de concurso. Creo que no es la manera.
¿Por qué es tan importante el desfile del Salsódromo para los bailarines y escuelas caleñas?
Es muy importante para las escuelas que hacemos procesos de enero a noviembre, y este desfile ,al cierre del año, es un maravilloso escenario para culminar los procesos de enseñanza que hemos tenido. Y por supuesto, se convierte en un recurso con el que uno nutre la escuela y deja unas ganancias o un residual para arrancar el próximo año.

¿Elevó su queja o llamado a alguna entidad gubernamental, al no ser tenidos en cuenta para el Salsódromo con su escuela
En el momento en que no quedamos en el Salsódromo, no envié una queja, pero hice un video, de hecho estaba en Europa, y le hice un llamado a funcionarios de la Alcaldía, para preguntar qué se podía hacer, qué otros eventos había para nosotros y no recibí respuesta. Mi manera de alzar la voz es a través de los medios de comunicación y de las redes sociales que hemos construido junto a mi esposo (el bailarín Brando Pérez), pero cuando busqué el apoyo, tampoco lo encontré.
¿Cómo han sido los procesos de su escuela con el Festival Mundial de Salsa? ¿Valen la pena los premios que otorgan, en qué deben mejorar?
El Festival Mundial de Salsa no es un proceso, es un maravilloso evento, pero siento que en estas últimas versiones lo han achicado un poco, porque están tergiversando el tema de conservación, una cosa es querer conservar el legado de la salsa caleña y otra es limitar al público a venir a Cali a ver bailar salsa caleña. Así le están cerrando la puerta a toda la expectativa que tuvieron en su momento los bailarines del mundo para venir a competir.
Los premios para los ganadores son buenos, siempre sería ideal más. Pero no me quejaría de los premios.
Es un evento que se está cerrando un poco en su criterio, pero sigue siendo el más importante para bailarines de salsa en Cali, en cuanto a competencias.
¿Hay otras escuelas como la suya que estén en desacuerdo con los procesos que se siguen en el Salsódromo?
No tengo conocimiento si otra escuela está en desacuerdo con el Salsódromo. Fui yo quien me quedé por fuera y por eso hago el llamado. No estoy buscando camaradería, ni compañeros para que se sumen a mi llamado.
¿Qué sugerencias le hace a la Secretaría de Cultura para que tenga en cuenta a las escuelas, que como la suya, llevan a cabo procesos de enseñanza todo el año?
Que no se limiten a los concursos ni a los premios. Las escuelas todo el tiempo estamos compitiendo por los recursos, a
Hay que aclarar que no somos entidades que se sostienen con el Gobierno, aunque hago un paréntesis aquí y es que sí es importante el proyecto de Escuela Apoyada, por parte de la Gobernación del Valle, es una solución y seguramente se requieren más recursos, pero lo que está llegando es una bendición.
Sin embargo, a veces siento que la Secretaría de Cultura se queda corta sacando pecho con el trabajo que hacemos las escuelas de baile todo el año. Yo llegué desde el pasado 1 de enero a Europa a trabajar, impulsando la salsa caleña.
Nos toca salir a rebuscarnos lo que no conseguimos en Cali. Así como nosotros hay muchas escuelas más. Por eso mi sugerencia para la Secretaría es que no se limite a ponernos a competir por dinero, por recursos, sino que realmente ponga la lupa en las escuelas que hacemos procesos todo el año, que ellos saben quiénes son.
¿Dónde se encuentran usted y Brando actualmente y cuál es su plan de acción por fuera del país este año?
En este momento estamos en una gira que durará hasta mediados del año. Actualmente nos encontramos en Lyon, en Francia, conocimos una escuela allí hace tres años: Grupo Salsa Cali Lyon. Aquí impulsan la salsa caleña, pero haremos una inmersión de tres meses, a través de nuestra metodolgía Vibrando, que impulsamos desde hace cinco años. Queremos hacer residencias artísticas y seguir nutriendo a todos estos guerreros que salieron de Colombia para enamorar al mundo con la salsa caleña.
Somos nosotros los que durante todo el año hacemos estos trabajos por el mundo, para que al final de año esto se vea retribuido con visitas a la ciudad.
¿Qué piensa de la realización del concurso dentro de la categoría juvenil en el Salsódromo, como lo hicieron el año pasado?
Realizar un concurso en el Salsódromo es algo ilógico. Corfecali es quien realiza esto, pero no es la entidad que puede hacer seguimiento a los procesos y aquí es donde se encuentra todo el camino desarticulado de la salsa en Cali.
La salsa en Cali comienza desde enero, y pasa por muchos concursos durante el año, así que creo es la Secretaría de Cultura quien debería hacerle seguimiento a todos esos procesos para que al final del año, es muy simple, ni siquiera tienen que hacer concursos, y se pueden ahorrar todo el dinero que se gastan con los jurados y demás. Solo se trata de mirar cuáles son las escuelas que han trabajado todo el año, cuáles son las que tienen la capacidad, cuáles son los bailarines que tienen que ir.
Pero no, como esto no es un proceso sino algo a la carrera, porque infortunadamente los recursos para este tipo de eventos salen al final. En julio, agosto y septiembre se arma un concurso a la velocidad de la luz y se quedan por fuera los que supuestamente no tienen el nivel.
Le critiqué a Corfecali en el 2025 que para atraer a los bailarines profesionales que ya no querían bailar en el Salsódromo -es muy pesado y la retribución económica es muy poca-, fue subirle el valor a los premios.
Estamos atrayendo a los ratones con más queso. Y no me parece, ahí es donde se siguen deteriorando los procesos, y escuelas como Stilo y Sabor quedamos por fuera, cuando no tenemos que demostrarle a nadie si trabajamos o no durante el año. Cali y el mundo saben que lo hacemos, pero no las entidades que realizan este tipo de eventos, tan importantes para nosotros y que son nuestro salvavidas para finalizar el año, ni se enteran.
¿Cuánto cuesta el sostenimiento de una escuela de baile en Cali?
Jamás hemos conocido un director de escuela de baile millonario. Las escuelas de baile todavía no son rentables. El apoyo que recibimos de la Gobernación todavía no permite que estemos tranquilos y nos dediquemos solamente a la formación. El 95 % de los directores de escuela cada dos o tres meses estamos sufriendo por el tema de pagos y carga económica.
Varias escuelas cuentan con espacios deportivos como canchas, esa fortuna no la tenemos nosotros. Por qué el camino para que te den algo es ir a tocar puertas, nuestra esencia es trabajar y hacer tanto ruido con el trabajo que nos puedan voltear a mirar.
Pero los ciudadanos de Cali y del mundo son quienes reconocen nuestro trabajo. Ojalá quienes trabajamos en silencio también pudiéramos ser llamados para los beneficios que otorga la Secretaría de Cultura. Son los únicos que pueden abrirnos esa puerta.
¿Por qué su escuela Stilo y Sabor enfrenta una crisis?
El año 2025, en el último trimestre, tuvimos la poca fortuna de contar con una persona poco honesta en nuestra organización, dejó un hueco económico. Muchas personas del medio lo conocen. Son cosas que pasan. Fueron unos 30 millones de pesos, y tener que responder por dineros que no nos hemos gastado es humillante y muy triste.
Tampoco quedamos en el selectivo del Salsódromo, Ambos fueron golpes muy importantes para nuestra escuela. Pero no estamos para llorar, nos gusta más bien trabajar y seguir aportándole a Cali. Viviana y Brando funcionamos todo el año, pagamos renta en Cali, personal, servicios, todo. Debemos migrar porque la economía en la ciudad no es suficiente para soportar las estructuras y espacios donde recibimos a jóvenes para los procesos de salsa caleña.
¿Han considerado irse para siempre de Cali, ante la acogida que tienen fuera del país?
Nosotros no hemos considerado nunca irnos de Cali. La escuela tiene 20 años y aunque estamos sosteniendo una residencia por fuera de Colombia, jamás hemos pensado en cerrar la escuela, porque entendimos que estar en Cali es estar conectados a través de un cordón umbilical con la cultura y lo que está pasando en la ciudad. Muchos bailarines migran, cierran su proceso en Cali, continúan afuera, son unos duros, porque casi que la puerta se cierra, y cerrar en Cali es casi que irse a la luna.
Stilo y Sabor con 20 y ViBrando con 5 casi, no se van a cerrar en Cali con todas las dificultades económicas que hemos tenido.
¿Cree que existen favoritismos por ciertos actores del sector del baile de salsa?
No quiero decir que existen favoritismos o que lo malo de la rosca es no estar en ella. A mí nunca me van a ver sentada haciendo campaña cada cuatro años. Como líder de escuela y líder de ciudad pensé que la Secretaría de Cultura y otras entidades, al no quedar nosotros clasificados al Salsódromo, nos iban a llamaran para otros eventos. Pero tampoco me senté, no culpé y no lloré. No voy a pedir lo que creo que por merecimiento y trabajo ya tenemos ganado.
¿Cuánto cuesta el sostenimiento de una escuela como Stilo y Sabor?
Tenemos dos sedes,y solamente de las dos rentas: una en Colseguros y otra en la Luna, los gastos son de 15 millones de pesos. A eso le sumamos toda la carga tributaria, somos responsables de IVA, tenemos tres contrataciones directas, con salud, pensión, con todo; aparte todo el plantel administrativo, artístico y de profesores, en Stilo y Sabor y Vibrando tenemos un gasto aproximado de 55 millones de pesos mensuales, que nos levantamos a punta de mensualidades, de nuestros propios eventos, de enamorar a nuestra comunidad.
Esto lo logramos con nuestra comunidad en formación artística juvenil y de niños bailadores de 300 estudiantes.
Hay que aclarar que Viviana y Brando siguen en Cali, así los veamos girando por el mundo...
Así es. Me parece ofensivo cuando nos dicen es que ustedes ahora viven por fuera, migrar no es un sinóniimo de riqueza, es de buscar otras oportunidades.
Aquí seguimos con toda la carga tributaria y apostándole a la ciudad, pero migramos con nuestros propios medios económicos.
Antes de quedar en embarazo, en 2024 hicimos una gira donde recorrimos 47 ciudades, 17 países, fuimos a Australia, todo en un solo viaje, a Canadá, Europa, Estados Unidos, no pudimos ir a Japón, porque no alcanzamos a tramitar la visa. Pensé, un poco ingenua, ahora sí vamos a tener un poco más de atención por quienes dirigen, pero no es suficiente todavía.
Quienes alzamos la voz no somos el enemigo, lo que buscamos es que todo mejore. Si apenas sobrevivimos como escuela grande, qué podemos esperar de otras escuelas que apenas empiezan. Lo ue propongo es un espacio para el diálogo y más aún, un llamado a la acción. No queremos que se cierren más escuelas por falta de visibilización, apoyo y oportunidades.
Isabel Peláez. Escribo, luego existo. Relatora de historias, sueños y personajes. Editora de cultura, entretenimiento y edición de contenidos digitales.
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