Cinco premios Oscar en seis años: ¿cuál es el secreto de los mexicanos?

Cinco premios Oscar en seis años: ¿cuál es el secreto de los mexicanos?

Marzo 03, 2019 - 07:40 a.m. Por:
 Yefferson Ospina / Periodista de El País
Alfonso Cuarón, director de cine mexicano

Cuarón con las tres estatuillas que se llevó ‘Roma’ en la pasada edición de los Óscar. La película recibió el premio a Mejor Filme Extranjero, Mejor Director y Mejor Fotografía.

EFE / El País

Cinco premios Óscar a Mejor Director en los últimos seis años. Es un número al que no se le puede contrariar: desde 2013 tres directores mexicanos han montado su imperio en los premios cinematográficos más reconocidos del mundo, los que entrega la Academia de Hollywood.

La cosa es simple, desde 2013 el único año en que ninguno de este triplete dorado mexicano - Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu - se llevó el Óscar como mejor director fue el 2016, cuando el joven Damien Chazelle fue premiado por la romántica y nostálgica ‘La la Land’, pero el mismo año en que ninguno de los mexicanos estrenó película.

Todo empezó con ‘Gravity’, de Cuarón, esa majestuosa película que mezcla la odisea espacial con el profundo drama doméstico de una mujer que se entera de la muerte de su hija mientras intenta no dejarse morir en una cápsula espacial y que, en contra de todos los cánones de Hollywood, inicia con un plano sin corte que dura unos 12 minutos. Ahí hizo historia Alfonso Cuarón y se convirtió en el primer director mexicano en llevarse la estatuilla dorada.

Llegó 2014 y ocurrió lo que conocemos: Alejandro González Iñárritu - a quien sus dos compañeros de trono llaman ‘El negro’ - se coronó con ‘Birdman’, para llevarse el año siguiente de nuevo el galardón con ‘El renacido’ (con Leo DiCaprio) y luego habría de llegar 2017 para que la ocasión le sonriera a Guillermo del Toro por ‘La forma del agua’. Y como se sabe, Cuarón regresó este año con su obra maestra, ‘Roma’.

Internet, como siempre, explota: los mexicanos se inflaman de orgullo y en otras latitudes - Colombia, por ejemplo - se pueden leer en redes sociales cosas como “todos ellos han ganado un Óscar y sin hacer películas sobre narcos”. Es cierto, y sorprende. Pero más allá de los efímeros debates digitales, la pregunta es casi inevitable: ¿Por qué estos tres directores mexicanos se han convertido en los nuevos reyes del cine estadounidense? ¿Cuál es la estrategia?

La respuesta, dice el cineasta caleño Antonio Dorado, pasaría por muchas variables, sin que el hecho de que sean mexicanos - el país que más migración latina tiene en EE. UU. y el que tiene la tradición cinematográfica más fuerte de América Latina - sea la menos importante.

“Algo que explica este fenómeno es la gran historia cinematográfica que tiene México, que ha permitido el surgimiento no solo de cineastas, sino también de muchas personas especializadas en todos los oficios del cine como directores de fotografía, sonidistas, editores, etcétera. Una industria fuerte permite que surjan grandes talentos”, dice Dorado.

Hay un dato definitivo que suelen obviar las discusiones de los eruditos espontáneos que pululan en las redes sociales: de las cinco películas con las cuales el triplete dorado de México han ganado Óscar a Mejor Dirección, en tres se repite otro nombre: Emmanuel Lubezki, director de fotografía. ‘El chivo’ Lubezki es uno de los artífices comunes de la seguidilla de premios mexicanos. Se trata de uno de los directores de fotografía más importantes de la actualidad, compañero de juventud de Cuarón y de González Iñárritu, que se ha encargado de convertir cada uno de los planos de películas como ‘El renacido’, ‘Gravity’, ‘Birdman’ y ‘Niños de los hombres’, en una obra exquisita de eso que se podría llamar poesía visual.

Los directores de cine lo saben muy bien. Su papel se asemeja al de los directores de una orquesta: tienen una idea del sonido que esperan de sus músicos, pero si no tienen al bajista o al trompetista que descifre sus deseos, no hay mucho qué hacer.

Lubezki ha sido eso: el intérprete de esa poesía que alguna vez solo estuvo en la cabeza de Cuarón o Iñárritu y que años después estuvo en las pantallas a disposición del mundo entero.

Y en gran medida, los reconocimientos que esos directores se han llevado en los últimos años, son un efecto de las virtudes de ‘El chivo’ como fotógrafo.

"No hay que olvidar que ellos también llegaron a Hollywood en un momento en que la industria necesitaba abrirse a la mirada latina para reinventarse, aunque eso no demerita para nada su gran talento”,
Antonio Dorado,
Cineasta colombiano

Sin embargo, puestos a analizar, habría que ir más lejos, habría que tratar de ir al origen. Iñárritu y Cuarón nacieron en Ciudad de México, ‘El negro’ en el 63 y Cuarón en el 61, mientras que Del Toro nació en Guadalajara, en el 64. En términos prácticos, podría decirse que son una misma generación.

Una generación que, como explicó el propio Cuarón en una entrevista concedida a The New York Times el 13 de diciembre de 2018, había hecho del cine su objeto de mayor devoción, pero también se había planteado desde su juventud cambiar radicalmente la manera en que se hacía cine en su país.

En esa entrevista Cuarón relata cómo en su juventud, junto a Lubezki, se burlaba de las películas que los profesores les proyectaban en sus clases de la universidad, pues su pasión los había llevado a conseguir y a ver el gran cine europeo y norteamericano que se hizo desde los 50. “Éramos una bola de niñatos mamones, ¿sabes? Seguro éramos insoportables”, dijo.

Poseían la arrogancia juvenil de quien no duda de la íntima genialidad que reposa en él, con la salvedad de que en este caso - contrario a tantos otros- no se equivocaban. Todos fueron cineastas, ha escrito Gregorio Belinchón, crítico de cine del diario El País de España, que hacían parte de una tradición cinematográfica, pero que desafiaron esa tradición y se inscribieron en otra, en la gran corriente de cine europea y estadounidense de los años de posguerra.

Sí, continúa Belinchón, tanto Cuarón como Iñárritu y Del Toro, y muchos otros directores mexicanos que no han tenido tanta resonancia pero cuyo trabajo es admirado en el medio, recibieron su mayor influencia cinematográfica de movimientos como el Neorrealismo Italiano o la ‘Nouvelle Vague’ francesa, en los que se inscribieron grandes maestros como Roberto Rosellini, Federico Fellini o Francois Truffaut. En el caso de González Iñárritu, él mismo ha manifestado que entre sus grandes influencias se cuenta al maestro español Luis Buñuel, a Martin Scorsese y al que es considerado el padre del cine moderno, D. W. Griffith. Del Toro, por su parte, reconoce el influjo del legendario cineasta japonés Akira Kurosawa, y el literario de Lovecraft.

El corolario se proyecta con naturalidad: los tres directores de cine más importantes de México son el efecto del cruce feliz entre su genial sensibilidad y el alimento dado por la gran tradición cinematográfica que se formó en todo el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.
O mejor, como reconocen los sociólogos: los grandes genios nunca nacen en la completa soledad.

El genio oculto
Emmanuel ‘El chivo’ Lubezki.

Emmanuel ‘El chivo’ Lubezki.

EFE / El País

El nombre de Emmanuel Lubezki es inseparable de los otros tres grandes nombres del cine mexicano: Cuarón, Del Toro y González Iñárritu. Lubezki se ha convertido en uno de los mejores directores de fotografía del mundo, luego de que en 1992 se diera a conocer por su gran trabajo en la película ‘Como agua para chocolate’. Lubezki ha sido el director de fotografía de ‘Gravity’, ‘El renacido’ y ‘Birdman’, entre muchas otras, y ha ganado tres veces el Premio Óscar a Mejor Fotografía. En realidad, es él el mexicano con más premios Óscar en sus bolsillos.

El triplete dorado
Alfonso Cuarón

Alfonso Cuarón

EFE

Alfonso Cuarón

A Cuarón lo conocimos inicialmente por la que se convirtió en una de las películas más importantes de México del siglo XX, la inolvidable ‘Y tu mamá también’, interpretada por Diego Luna y Gael García. Su carrera, sin embargo, tomó notoriedad cuando dirigió el thriller apocalíptico ‘Niños de los hombres’ que fue nominada a Mejor Montaje y Mejor Guion en los Óscar del 2006. Sin embargo,
el gran reconocimiento tanto de la industria como de la crítica llegó en 2014 con ‘Gravity’, película que recibió tres nominaciones a los premios de la Academia, de las cuales se llevó dos, incluida Mejor Director, convirtiéndose Cuarón en el primer mexicano en llevarse el garladón.

Fue gracias a ese golpe de autoridad que pudo planear y, con la producción de Netflix, rodar ‘Roma’, una película cuya cinematografía se sale de todos los cánones que exige la industria hollywoodense y que solo podría ser posible para un director cuya trayectoria avalara cualquier riesgo corrido. Aún no sabemos qué será lo nuevo que nos traerá el mexicano, pero podemos estar seguros de que se tratará de otra demostración de su infatigable talento.

Guillermo Del Toro, director mexicano 02

Guillermo Del Toro, director de cine mexicano.

Foto: Agencia EFE

Guillermo del Toro

Del Toro es, diríamos, el diferente del trío dorado de mexicanos. En Cuarón y Alejandro González es posible llegar a rastrear ciertos tópicos comunes: su interés por retratar México e incluso un cierto naturalismo en la estética de varias de sus películas. Del Toro es radicalmente diferente. Sus películas se mueven entre la fantasía, la fábula e incluso la alegoría política. La influencia de la literatura fantástica y de terror es evidente en sus creaciones: desde ‘El espinazo del diablo’, pasando por ‘Hellboy’ hasta llegar a las que son sus obras más reconocidas: ‘El laberinto del fauno’ y  ‘La forma del agua’, película que le valió el Óscar a Mejor Director y a Mejor filme. Del Toro, además, ha incursionado en la literatura y en 2009 debutó como escritor al verse publicada su primera novela: ‘Nocturna’, primer volumen de la Trilogía de la Oscuridad (Nocturna, Oscura y Eterna), escrita conjuntamente con Chuck Hogan. Las obras cuentan la historia de un virus que transforma a las personas en vampiros. Su próximo proyecto, en el que participa como director, guionista y productor, es una nueva versión de Pinocho, que aún no tiene fecha de estreno.

Alejandro González Iñárritu, segundo latino con un Óscar a mejor director

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Alejandro González Iñárritu

Apodado ‘El negro’ por sus amigos, González Iñárritu
es otro de los más reconocidos cineastas mexicanos
de la actualidad. Se convirtió en el primer director mexicano en llevarse dos premios Óscar de la Academia consecutivos y con películas que también se llevaron el galardón: ‘El renacido’ y ‘Birdman’. González Iñárritu se dio a conocer al mundo entero del cine con ‘Amores Perros’, película escrita por el autor mexicano Guillermo Arriaga, que se ganó el premio de la Semana de la Crítica en el prestigioso Festival de Cannes. Luego, con ‘21 gramos’, escrita de nuevo por Arriaga, se llevó el León de Oro en Venecia. Y en 2006, con ‘Babel’, una nueva colaboración con Arriaga, se llevó su primer Óscar a Mejor Película. ‘Biutiful’ fue la primera película en la que también incursionó como guionista, le valió una nominación como Mejor Filme. En 2017, además,
su trabajo de cine-realidad ‘Carne y Arena’, un documental de “Realidad Aumentada” sobre la migración de mexicanos a Estados Unidos, le valió un Óscar especial "en reconocimiento a una experiencia narrativa visionaria y poderosa”, dijo la Academia en su momento.

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