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Charlize Theron, perfil de la camaleónica diva de Hollywood

Julio 05, 2020 - 12:05 p. m. Por:
Susana Serrano - reportera de El País

Al principio fue difícil obtener papeles, ya que aún conservaba el acento de su país. Por eso la actriz decidió tomar clases para corregir esa ‘falla’, sin saber que su debut en el cine sería con un personaje mudo en la película ‘Los chicos del maíz III: Cosecha Urbana’.

Foto: Agencia EFE

De nacionalidad sudafricana y ciudadanía estadounidense. Madre de dos hijas adoptadas, una de ellas transexual. Charlize Theron, con 44 años de edad y próxima a cumplir los 45, es uno de los rostros más solicitados y conocidos de Hollywood, tanto que el año pasado ocupó el noveno puesto en la lista de la revista Forbes de las 10 actrices mejor pagadas de la industria, con una ganancia de 23 millones de dólares al año.

Desde niña soñaba con ser bailarina de ballet y llegó a Estados Unidos como modelo y sin la menor intención de convertirse en actriz. Una lesión de rodilla, que le impidió seguir bailando, fue la que se encargó de cambiarle los planes y el destino hizo de las suyas al ponerle en el camino, sin que tuviera que buscarlo, a un conocido representante de actores, que se encargó de conseguirle los primeros papeles.

Al principio fue difícil obtener papeles, ya que aún conservaba el acento de su país. Por eso la actriz decidió tomar clases para corregir esa ‘falla’, sin saber que su debut en el cine sería con un personaje mudo en la película ‘Los chicos del maíz III: Cosecha Urbana’.

Después de eso empezó a actuar en papeles cada vez más importantes, bajo la dirección de diversos directores como Tom Hanks, Woody Allen, George Miller o Jay Roach. Además ha compartido elenco con personalidades del espectáculo como Keanu Reeves, Al Pacino, Will Smith, Nicole Kidman y muchos otros.

Theron es reconocida por ser una actriz versátil. Después de su papel de Megyn Kelly en ‘El escándalo’, este viernes se estrena su primer trabajo con Netflix, la pelícla ‘The Old Guard’, que narra la vida de un grupo de guerreros inmortales, liderados por la fría y ruda Andy, personaje que será representado por Charlize.

¿Se siente mejor interpretando un personaje de ficción que uno basado en una historia real?

Yo siento que cada personaje es un viaje. Además, al final tendrás la responsabilidad de actuar a un ser humano, sin importar si es ficticio o alguien real y si no entiendes eso la gente lo notará y serás criticada por ello.

Es cierto que, cuando estás recreando a una persona que vivió, hay un parámetro, estás siguiendo una guía que alguien dictó para ti. En cambio, con un personaje ficticio, tienes tiempo de explorarlo por tu cuenta; pero al final del día ambas son personas que tienes que encontrar, de una manera que se sienta emocionalmente veraz.

Creo que los actores tenemos la responsabilidad de estar seguros de estar mostrando la condición humana tan real como sea posible, y tal vez con un personaje ficticio haya más libertad de crearlo por tu cuenta, ya que no está dictado por una persona real. Pero, por fuera de eso, veo a mis personajes de la misma manera: en ambos tienes que salir a buscar la verdad y mostrar tanto como sea posible.

¿Qué tan importante es para usted que en este momento se hable de personajes femeninos fuertes?

Quisiera que lleguemos a un mundo donde no tengamos que subrayar el hecho de que una mujer sea fuerte, porque sé que nadie le pregunta a Tom Cruise: ¿cómo se siente interpretar a un hombre fuerte?

Quiero llevarnos a un lugar donde cambiemos la conversación y que reconozcamos que las mujeres son fuertes y que nadie tenga que decirlo, porque todas somos fuertes, por nuestros complejos, porque somos vulnerables, porque estamos rotas, porque estamos hechas un desastre y porque a veces metemos la pata, igual que lo hace un hombre.

Sería increíble que pudiéramos llegar a un universo donde no tengamos que decir esto nunca más. Las mujeres hemos trabajado muy duro por siglos, para tener una paridad con los hombres y nuestra fuerza es algo que existe en todas nosotras.

¿Cómo creó su personaje para la película The Old Guard?

Para mí el material de origen fue de mucha ayuda, porque había una gran muestra de una mujer que está en una encrucijada en el principio de la historia, que se encuentra cuestionándose fuertemente sobre su fe en ella misma y en la humanidad y lentamente se le van quitando las capas de alguien que por miles y miles de años ha puesto muros, como una protección emocional, muros que lentamente se van derrumbando, llegando a un nuevo nivel de vulnerabilidad, con lo que creo que un personaje como Andy tendría varios conflictos, por su falta de contacto con la gente durante largo tiempo.

Todo eso fue realmente interesante para mí, porque siempre es un reto interpretar a alguien que va tan lejos con su depresión y actuarlo de una manera en que sea interesante de observar y que no sea como un ‘ugh, depresivo’, porque nadie quiere ver a alguien que está arrastrando su existencia por la vida. Y ese fue el reto, interpretar esto de una forma en que la gente se energizara al verla y sintiera intriga, por la forma en que el personaje lentamente encuentra su camino.

¿Qué tan diferente es ser parte de una película de Netflix que de un estudio tradicional?

Es emocionante. La mayor parte de mi carrera he trabajado en el sistema de los estudios y cuando piensas sobre eso, son cuatro o cinco estudios haciendo al mismo tiempo una película y es una falta de desarrollo de capacidades que puedes tener y con acceso a ella. El servicio streaming del futuro, solo está cambiando eso.

Además yo no creo cuando los actores dicen “No me importa si las personas ven la película”, ¿cómo? Claro que nos importa, nosotros queremos que las personas lo vean, trabajamos muy fuerte para contar una historia y queremos que la gente lo vea y Netflix hace que eso sea muy posible, ya que está en más de 190 países y alcanzas a una audiencia a la que antes no podías llegar o a la que era muy difícil alcanzar. Y eso suena muy emocionante.

¿Si pudiera ser inmortal, como Andy, que haría con su tiempo?

La conversación, cuando estábamos desarrollando este material, fue muy personal, para todos nosotros y creo que por eso la historia es tan efectiva y la película realmente se juega en un nivel emocional.

Todos tuvimos que hacernos esa pregunta y estuvimos inspirados en el conocimiento de que había pros y contras en poder ser inmortal.

El concepto inicial de poder tener más tiempo con la gente que amas, es algo que aceptarías de golpe, pero el precio que viene con eso, la cantidad de perdidas y dolor que tienes que experimentar una y otra vez, hace increíblemente difícil tomar la decisión.

No lo sé, pero, sí siento que he vivido esta vida como una inmortal. No tengo arrepentimientos, esto es todo, y hago todo lo que quiero hacer con mi vida y si fuera una vida larga creo que seguiría así.

Aunque, bueno no he tenido que existir durante cientos de años, pero creo al final, terminarías aburrida y solo querrías recostarte. Pero, en cualquier circunstancia, sí siento que sólo intentaría vivir mi vida al máximo.

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Un camaleón

Desde una Super Modelo, en ‘Celebrity’, hasta una asesina serial, en ‘Monster’. Subiendo 22 kilos, para su papel en ‘Tully’, o utilizando prótesis faciales, para su trabajo en ‘El escándalo’. Charlize Theron ha demostrado tener la capacidad para dar vida al personaje que desee y le enseñó al mundo que es mucho más que una simple cara bonita.

“Los observadores del desarrollo del cine estábamos esperando la consolidación de Charlize Theron como una estrella, pero orientada hacia los atributos físicos que tenía. Pero, de una manera muy interesante, Theron se encargó de hacer algo muy difícil, que era ocultar su belleza, para tratar de posicionar a la actriz que había en ella”, comenta Juan Carlos Romero, docente del programa de Cine y Comunicación Digital de la U. Autónoma de Occidente.

La propia sudafricana admitió en algún punto que ser linda o sexy en la industria cinematográfica no era tan bueno como lo pintaban, porque “eran las primeras en ser descartadas” para un papel de peso.
Sin embargo, Theron poseía y posee algo esencial para cualquier gran actor: un gran olfato e intuición para escoger grandes guiones, donde se encuentren personajes con los que saben que podrán conectar y explotar todas sus capacidades histriónicas.

Ese fue el caso de la asesina serial Aileen Wuornos en ‘Monster’, proyecto que las personas alrededor de Theron consideraban que sería un fatal error, pero donde ella pudo ver lo que era invisible para los demás. Por eso luchó para poder protagonizar y producir la historia.
Su actuación de Wuornos le valió su primer y único Óscar, también un Globo de Oro y un Oso de plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín, demostrando, tras ocho años de carrera, su poder como actriz.

“Charlize es una mujer para interpretar papeles de carácter y donde se transforme. Ella escoge muy bien sus guiones, completamente a consciencia, porque sabe lo que le gusta y lo que le permite a ella tener un reto, al enfrentarse a un personaje. Además, eso que hizo en ‘Bombshell’ o ‘Monster’, de transformarse por completo, eso no lo hace cualquier actriz; las más destacadas por sus transformaciones son Cate Blanchett y Tilda Swinton, pero como Charlize no hay, no he conseguido compararla con nadie. Es una actriz veraz en todo lo que hace y cuando la ves interpretando a sus personajes, siempre está metida”, comenta Jaime Ponce, crítico de cine de RCN Radio.

Esto no significa que la sudafricana nunca haya cometido errores en sus elecciones. Tras su triunfo en ‘Monster’, la actriz entró en una ola de fracasos taquilleros y personajes de poco impacto, que la hicieron retirarse durante algunos años de la pantalla.

“Si hay algo que podría decir que no nos gusta a los críticos, es cuando Charlize entra a trabajar con papeles en la industria del cine, o sea, muy comerciales, porque ella se desempeña mucho mejor con papeles de carácter o en personajes donde el director la escoge para algo en especial. Como pasó, por ejemplo, con ‘Atómica’”, aclara Ponce.

No obstante, el crítico de cine no deja de reconocer que la chica dorada de Hollywood, sin importar si es un papel “banal” o uno con peso artístico, “igualmente funciona, porque ella donde esté brilla”.

Para Romero esto tiene que ver más con su nivel actual en la industria del cine, donde “la credibilidad es la mínima garantía del trabajo profesional de un actor. Que cuando esté parado en frente de una cámara, sin importar que sea el vendedor de gasolina o el alto ejecutivo, sea algo veraz”.

Su entrega y profesionalismo también se hizo presente en su último trabajo ‘The Old Guard’, donde tuvo exhaustivas horas de entrenamiento, para poder hacer las escenas de acción sin necesidad de dobles, como lo solicitaba la la directora Gina Prince-Bythewood, quien reconoció que “Charlize es una gran actriz y es muy buena en el género de acción”.

Esos directores que la llevan a superarse y le demuestran que puede dar más de lo que muestra, también han sido vitales en la carrera de la artista.

Como lo contaba en la entrevista ‘Actors on Actors conversation’, en la que dialogó con el nominado al Óscar Adam Driver, cuando ella siente que un director confía en ella, más de lo que ella confía en sí misma al momento de hacer una actuación, se siente en la obligación de hacer un gran trabajo y se esfuerza al máximo para lograr lo que esperan de ella, alcanzando los resultados como los que se vieron en ‘El escándalo’.
“Charlize es una mujer de un valor impresionante, no solo por lo que ha hecho en cine, sino en general. Es una de las grandes actrices camaleónicas de este siglo”, señala Ponce.

Amor y conflicto

La infancia de Charlize Theron fue realmente complicada. De niña era el patito feo de la escuela y por una enfermedad que le hizo perder sus dientes de leche, no tuvo dentadura hasta los 11 años.

Cuando tenía 15 años, su madre, Gerda, mató a su padre, en un acto de defensa propia, según dijo la justicia y como lo ha reconocido la propia actriz.

Theron ha comentado en entrevistas que no se siente avergonzada de las acciones de su madre y reconoce que su padre era “un hombre muy enfermo”.

Fue a causa de este suceso que ambas mujeres entendieron que no había un futuro viable para la joven en Sudáfrica, por lo menos no en ese momento, plena década de los noventas, donde “[Sudáfrica] era el país con más homicidios del mundo, más casos de Sida y más accidentes de tráfico”, según reflexionó Theron en entrevista con Vanity Fair.

Junto a su madre, la ahora galardonada actriz empezó a modelar a sus 17 año, para poder pagar sus clases de ballet. Fue así como una pasarela la llevó a Nueva York, donde una lesión de rodilla trastocó sus sueños en la danza y la impulsó a buscar un nueva meta.

Con un tiquete de ida y la advertencia de su madre: “Si lo que quieres es lloriquear, te devuelves a Sudáfrica”, Charlize viajó a Los Ángeles a probar suerte en la actuación.

Por cosas del destino, su futuro no lo encontró en una sala de casting, sino en una discusión en un banco, donde un representante de actores vio en ella potencial y así comenzó su recorrido en el cine.

Su tiempo de gloria llegó en 2003, año en el que ganó el Óscar a ‘Mejor actriz’ y recibió el agradecimiento de Nelson Mandela, por poner a Sudáfrica en el mapa. Este gesto fue extremadamente emotivo para Theron, quien había sido criticada por sus compatriotas al haber perdido su acento nativo.

Pero, luego de este triunfo, vino un tiempo de sequía de éxitos y en medio del bache de fracasos la galardonada actriz decidió alejarse un tiempo de las cámaras.

En esos años, Theron se dedicó a promover causas sociales como el matrimonio homosexual, los derechos de los animales, la libre elección del aborto o la prevención del VIH en África. En ese periodo también adoptó a su hijo Jackson Theron y a su hija August Theron. No obstante, el año pasado, la sudafricana confirmó que Jackson se sentía identificado como mujer y que ahora tendría dos hijas de las cuales se sentía muy orgullosa.

La actriz, defensora de la equidad de género en la industria, ha empezado a trabajar por una mayor inclusión de figuras afro en las producciones, para que sus hijas y cualquier otra persona pueda sentirse representada en las películas.

Datos

Título extra actoral

En 2008 las Naciones Unidas nombraron a Charlize Theron como Mensajera de la Paz, por su compromiso con los desfavorecidos y por su lucha contra la violencia hacia las mujeres y la equidad de género.

No acepto

La actriz ha reconocido que el matrimonio no está en su lista de sueños por cumplir y que tampoco se sentiría capaz de compartir su hogar con un hombre y que con sus dos hijas ya se siente acompañada.

Citas para la alfombra roja y las ceremonias de premiación tampoco le hacen falta. Su madre es su fiel compañera.

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