Elecciones
Elecciones presidenciales 2026: De la Espriella y Cepeda lideran intención de voto
Las últimas mediciones de Guarumo e Invamer revelan un escenario de polarización extrema donde el centro desaparece y la derecha se reconfigura.
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22 de may de 2026, 02:04 a. m.
Actualizado el 22 de may de 2026, 02:04 a. m.
La carrera por la Casa de Nariño ha entrado en una fase de definiciones críticas a solo diez días de la apertura de urnas. Las más recientes encuestas de las firmas Guarumo e Invamer han dibujado un panorama electoral donde la fragmentación inicial cede paso a una confrontación directa entre dos modelos de país opuestos.
Según los datos recolectados, el mapa político colombiano se inclina hacia los extremos, dejando a las figuras moderadas en una situación de marginalidad estadística.

En la medición realizada por Guarumo Eco-analítica para el diario El Tiempo, Iván Cepeda encabeza la intención de voto con un 37,1 %. Sin embargo, el dato más revelador del estudio surge al proyectar una eventual segunda vuelta.
En ese escenario, el penalista Abelardo de la Espriella lograría revertir la tendencia y se impondría sobre el candidato del Pacto Histórico, capitalizando el voto de los sectores que buscan un contrapeso al actual oficialismo.
El pulso dentro de los sectores de oposición ha mostrado un cambio de guardia significativo. Mientras que en meses anteriores la senadora Paloma Valencia mantenía una competencia cerrada por el segundo lugar, la encuesta de Invamer refleja un crecimiento exponencial de De la Espriella.
El abogado, representante del movimiento Defensores de la Patria, subió diez puntos porcentuales en solo un mes, alcanzando un 31,6 % de respaldo frente al 14 % de la candidata del Centro Democrático.

Esta dinámica ha generado una fractura interna en la derecha, marcada por estrategias de confrontación directa. La campaña de De la Espriella ha buscado etiquetar a Valencia como una representante de la política tradicional, mientras que desde el sector de la senadora se han cuestionado las posturas del abogado frente a la prensa.
Pese a estos ataques, las cifras sugieren que el electorado de este espectro se está aglutinando en torno a la figura más disruptiva.

Uno de los fenómenos más notables de estas mediciones es el desinfle de las candidaturas que apelaban a la moderación. Figuras con trayectoria nacional como Sergio Fajardo y Claudia López no logran romper la barrera del 4 % en ninguno de los sondeos.
Según Guarumo, Fajardo se estanca en un 3,2 %, mientras que la exalcaldesa de Bogotá apenas alcanza el 1,5 %, superada incluso por nombres con menor exposición mediática como Santiago Botero.

Este fenómeno de “vaciado del centro” refuerza la tesis de una elección plebiscitaria sobre la gestión del actual gobierno. La encuesta de Invamer señala que el debate se ha centrado en las alianzas y los riesgos de seguridad, dejando poco espacio para las propuestas programáticas de los sectores independientes.
La polarización ha provocado que el voto en blanco también experimente una reducción, situándose cerca del 2 % en las mediciones más recientes.

A pesar de liderar la intención de voto en primera vuelta, Iván Cepeda enfrenta un desafío mayor relacionado con su imagen negativa. El estudio de Guarumo indica que la fórmula integrada por Cepeda y Aída Quilcué encabeza la lista de aspirantes por los que los ciudadanos “nunca votarían”, con un 42,9 %.
Este alto nivel de resistencia es lo que permitiría que candidatos como De la Espriella o incluso Paloma Valencia lo superen en una segunda instancia.

Por otro lado, la favorabilidad del presidente Gustavo Petro se mantiene como un factor determinante en el comportamiento de los votantes. Con un 45,8 % de aprobación según Invamer, el respaldo al jefe de Estado parece transferirse de manera casi exacta a la candidatura del Pacto Histórico.
No obstante, el mandatario ha generado controversia con declaraciones recientes sobre una posible persecución política si el progresismo pierde los comicios, lo que ha sido interpretado por diversos sectores como una intervención indebida en el proceso democrático.

La conformación de los tiquetes electorales también juega un papel estratégico en la captura de indecisos. De la Espriella compite junto al exministro José Manuel Restrepo, buscando aportar un perfil técnico a su propuesta de seguridad y orden.
Por su parte, la llave de Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo intenta atraer al electorado urbano y técnico, aunque los resultados actuales sugieren que esta combinación no ha logrado el impacto esperado frente al ascenso de la derecha radical.

Finalmente, el clima político nacional se encuentra bajo la sombra de amenazas de seguridad y el uso intensivo de la inteligencia artificial en las campañas.
Mientras los candidatos se preparan para los cierres de plaza pública, las autoridades electorales y observadores internacionales, como el Carter Center, mantienen la vigilancia sobre un proceso que promete ser uno de los más tensionados en la historia reciente de Colombia.

Comunicador social y periodista de la Universidad Antonio José Camacho. Tecnólogo en Producción Audiovisual y técnico en Diseño e Integración Multimedia del SENA, además de especialista en Fotografía Publicitaria. Experiencia en periodismo de campo frente a cámara, redacción web y gestión de redes sociales
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