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Ferran Torres, el héroe que tuvo dudas, del olvido al gol de campeón del mundo: “Un gran alivio”
El valenciano demostró perseverancia a lo largo de la Copa del Mundo 2026.
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20 de jul de 2026, 02:56 a. m.
Actualizado el 20 de jul de 2026, 02:56 a. m.
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El delantero del Barcelona pasó de perder la titularidad en la primera jornada del torneo a convertir el gol que le dio a España la Copa Mundial de la FIFA. “Lo hemos dado todo”, fue su primera declaración tras el pitazo final.
El camino de Ferrán Torres en este Mundial no fue una línea recta. Arrancó como titular en el debut ante Cabo Verde, pero el empate a cero le costó su puesto en el once.
Cuando reapareció frente a Arabia Saudí, España ya ganaba 4-0 y las cámaras captaron un momento que lo decía todo: el delantero marcó en el descuento y mientras esperaba la validación del tanto se le leyó en los labios “que sea gol, que sea gol”. El VAR no lo confirmó. Era la imagen de un jugador que luchaba contra la corriente.
Sin embargo, Torres no desapareció. Antes de llegar a la final ya había dejado una huella decisiva: ante Portugal, cuando España se veía camino de la prórroga, fue él quien encontró a Mikel Merino para el remate que clasificó a La Roja a cuartos de final. Un jugador que no era titular seguía apareciendo en los momentos que importaban.

En la final llegó su mayor recompensa. Su gol terminó con el sueño del rival y puso a España en la cima del mundo. Torres se convirtió así en el segundo español, después de Andrés Iniesta en 2010, en marcar el tanto decisivo de una final de Copa Mundial, con la particularidad de que ambos llegaron en la prórroga.
Las críticas recibidas durante el torneo no quedaron guardadas en silencio. “Al final, fue un gran alivio. Creo que he recibido muchas críticas durante todo el Mundial, pero creo que el destino está escrito. Gracias a Dios, siempre me ha dado la fuerza para seguir adelante", reconoció el delantero ante los medios tras el partido.
Y completó su reflexión con una frase que resume la mentalidad que lo sostuvo cuando el fútbol no le sonreía: “Al final esto es una maratón, no un sprint. Hay que seguir trabajando a pesar de lo que venga”.

El trofeo fue el mejor argumento. “Lo del gol es lo de menos. Lo único que quiero ahora mismo es coger esa Copa y estrujarla lo máximo posible. Es el sueño de 47 millones de personas que hemos estado dentro del campo hoy", cerró Torres, ya con la medalla de campeón del mundo colgada al cuello.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.

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