En el Colombia Open de Squash, los niños se sintieron grandes

Febrero 19, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-19 Por:
Daniel Molina Durango Enviado especial de El País - Cartagena
En el Colombia Open de Squash, los niños se sintieron grandes

El jugador australiano David Palmer (negro) compartió con los menores durante el Abierto de Squash de Cartagena.

Varios menores jugaron con las figuras del torneo internacional que se cumple por primera vez en Colombia.

Sobre las 4:30 de la tarde de este jueves , el cubo de squash que está ubicado en la Plaza de la Aduana en Cartagena se encontraba repleto de jóvenes y niños que estaban haciendo realidad su sueño de conocer a dos de los mejores deportistas de esta disciplina, el sudafricano Stepen Coppinger y el australiano David Palmer.

Tomaban su raqueta y observaban con atención cada uno de los movimientos de estos jugadores internacionales, ya que en el fondo quieren seguir ese ejemplo.

Esos chicos observadores hacen parte de la Fundación Squash Urbano, creada hace dos años por el bogotano Esteban Espinal con el objetivo de ayudar a niños de bajos recursos en Cartagena a través del deporte.

En pleno desarrollo del Colombia Open de Squash (el torneo internacional más importante de este deporte que se ha realizado en el país), esta fundación aprovechó el apoyo de la PSN (Asociación Profesional de Squash) para que sus muchachos se dieran el lujo de practicar con los grandes.

“Antes de venir a Cartagena viví seis años en Nueva York y trabajé en proyectos sociales relacionados con el squash, y decidí venir a hacer este proyecto en Cartagena con niños de bajos recursos con el objetivo de que ellos vean esto como forma de vida”, dice Esteban Espinal, gestor de la fundación.

Espinal explica que la idea no solamente es que los chicos hagan deporte, sino que “aprendan inglés con nuestro proyecto y terminen con sus estudios”.

La fundación cuenta actualmente con 42 niños y próximamente se vincularán unos 20 más. Varios de estos chicos —entre los 11 y los 19 años— ya han viajado por Colombia y otras partes del mundo gracias al apoyo de la fundación.

Les cambió la vida

Dos hermanos muy comprometidos, Rowert y Gladys Canaval, son dos de los jóvenes que desde hace un año y medio están en la fundación. Él tiene 18 años y ella 15. Ambos dicen que el squash les cambió la vida y ahora sus sueños están encaminados hacia el deporte y el estudio.

“Me interesa mucho estudiar más adelante medicina, pero otra de mis metas es ser la mejor jugadora de squash del planeta”, dice Gladys, quien afirma que fue la que convenció a su hermano para practicar este deporte.

“Yo no tenía ni idea de qué era squash, pensaba que se parecía a la natación, luego me di cuenta de qué se trataba y me gustó mucho. Mi hermano me iba a ver entrenar y luego ya quiso meterse”, afirma.

Rowert, su hermano, cuenta: “este deporte es de lo mejor, me da mucha emoción ganar cada punto. Es una opción de vida muy buena la que nos dan y muchos niños y jóvenes deberían apuntarse porque no es bueno quedarse en la casa sin hacer nada”.

Terminando la tarde, los chicos salieron lentamente de la cancha y, luego de practicar con algunos de sus ídolos, quedaron con una sonrisa que les iluminaba la cara.

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