Pablo Milanés y el breve espacio en que no está... para recordarlo

Noviembre 22, 2022 - 06:35 p. m. 2022-11-22 Por:
Redacción de El País
Pablo Milanes

Milanés fue autor de canciones como “Yolanda”, “Yo no te pido” y “El breve espacio en que no estás”.

Foto: Colprensa

Se habla ya del breve espacio en que no está Pablo Milanés Arias, ese que él llenó con la Nueva Trova Cubana—siendo uno de sus fundadores junto a Silvio Rodríguez y Noel Nicola—, con versos a la amada... a su patria y a Yolanda.

Ahora son sus seguidores quienes le cantan: “Todavía quedan restos de humedad. Sus olores llenan ya mi soledad. En la cama su silueta. Se dibuja cual promesa de llenar el breve espacio en que no está”.

Despertarse este martes, a una semana de diciembre, con la noticia de la muerte del cantautor y guitarrista, hijo de Bayamo, Cuba, en la madrugada, fue como el ‘Comienzo y final de una verde mañana’, como él cantaba: “Déjame demostrar que diez noviembres purifican el alma y el deseo, que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble y relajado en paz duerma luego”.

BBC News anunció que el cantautor estaba ingresado, desde el 12 de este mes, en un hospital madrileño, por infecciones recurrentes que en los últimos tres meses afectaron su salud. Desde el 2017 vivía en la ciudad de La Puerta de Alcalá, que inspiró la canción de ese nombre, donde recibía tratamiento médico por el cáncer.

“Cuba está de luto”, anunció en su cuenta de Twitter el primer ministro Manuel Marrero Cruz, desde su patria, de la que el autor de ‘Amo esta isla’, se despidió hace un año, en un emotivo adiós que contó con más de 25.000 asistentes. Cumpliendo la promesa que hizo en su canción: “Yo pisaré las calles, nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada. Y en una hermosa plaza liberada, me detendré a llorar por los ausentes”.

Silvio Rodríguez —con quien tuvo una relación de muchos altibajos—, lo recuerda con su canción inédita ‘Pablo’, que le compuso en 1969: “Eres un espacio que se vuelve sin espina y que se pierde en la alegría de volverse... Te conocí pegado a la pared del cielo un día. Ibas llevando entonces bajo el brazo una guajira y caminando, caminando”.

Otras Yolandas, que tomaron prestado ese nombre de una de sus míticas letras, cantarán su mejor poesía, al evocarlo: “Si me faltaras, no voy a morirme; si he de morir, quiero que sea contigo. Mi soledad se siente acompañada, por eso a veces sé que necesito tu mano”. Mientras los jóvenes de ayer retomarán el poema de Nicolás Guillén que Pablo convirtió en música para los oídos: “De qué callada manera se me adentra usted sonriendo, como si fuera la primavera, yo muriendo, yo muriendo. Y de qué modo sutil me derramó en la camisa todas las flores de abril”.

No llegó a sus 80 abriles, que cumpliría el 24 de febrero, el hijo de Ángel Milanés y Conchita Arias, que comenzó a cantar como aficionado en la radio y ganó el concurso de la CMXK, a sus 6 años, cantando el corrido mexicano ‘Juan Charrasqueado’; que en los años 50, se trasladó con su familia a La Habana. Estudió en el Conservatorio Municipal; perfeccionó la interpretación con la guitarra, la composición, la armonía, el contrapunto y la orquestación, y en 1963 compuso su primera canción ‘Tú, mi desengaño’.

Cantó en el Cuarteto del Rey y en Los Bucaneros, en el trío Los Armónicos y el conjunto Sensación, y tuvo gran protagonismo en el Cuarteto del Rey. Empezó con la corriente de la canción ‘feeling’ —‘Mis 22 años’ es muestra de ello—, tuvo influencias de la música norteamericana y brasilera. En 1985 salió el disco Querido Pablo, en colaboración con artistas como Chico Buarque, Mercedes Sosa y Luis Eduardo Aute, entre otros. En los años 90 publicó álbumes como: Identidad, Canto de la Abuela, Orígenes, Despertar, entre otros. Compuso música para siete largometrajes y más de 30 documentales y series de televisión. Publicó más de 40 discos a lo largo de su carrera y obtuvo, entre otros, el Premio Nacional de Música de Cuba y el Grammy Latino a la Excelencia Musical.

Eternamente, de amores
Fue “de amores, de amores, eternamente, de amores”, a lo largo de su vida. Con su primera esposa: Olga Ayoub no tuvo descendencia, con Yolanda Benet, productora de televisión y asistente de dirección de cine, sus hijos son Lynn, Suylén y Liam; con Zoé Alvarez, modelo y fotógrafa, concibieron a Hayde Milanés; con la pintora Sandra Pérez fue padre de Antonio y con Nancy Pérez, su último amor, tuvieron mellizos.
Sumado a los rumores de la existencia de otros hijos no reconocidos, su descendencia estuvo marcada por la triste muerte de Suylén, su hija con Yolanda, y quien lo convirtió en abuelo de Camila, nieta que comparte con el Che Guevara.

Su idea del amor la tradujo en canciones como ‘Para vivir’: “Muchas veces te dije que, antes de hacerlo había que pensarlo muy bien, que a esta unión de nosotros le hacía falta carne y deseo también, que no bastaba que me entendieras y que murieras por mí; que no bastaba que en mis fracasos yo me refugiara en ti”.

Una charla con El País

El 2 de octubre de 2015 Milanés ofreció un concierto en Cali, en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, durante su gira Sin Fronteras. Y El País, de Cali, habló con él, antes. “Nancy y yo estamos muy bien, tanto en la cirugía, hace ya un año, como en esta nueva etapa, todo transcurre de forma muy positiva. Es una nueva vida para mí”. Contó que a esta gallega la conoció hace años en La Habana, “mientras ella trabajaba como historiadora. Nos casamos hace años y tuvimos mellizos”.
Recordó a Gabriel García Márquez, a quien había conocido en La Habana, durante una de sus visitas a su país. “Su buena literatura es gran fuente de inspiración y estimulante”. Evocó sus inicios: “Recuerdo con ternura y nostalgia aquellos momentos donde siempre estaba acompañado por mi madre, la gran impulsora de mis apariciones en radio y TV”.

Habló también del perdón que esperaba le pidiera el gobierno cubano, por haber sido “una de las 40.000 personas que, entre 1965 y 1967, estuvieron confinadas en campos de concentración aislados en la provincia de Camagüey, —las llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción—, donde lo sometían a trabajos forzados, desde las 5:00 a.m. hasta el anochecer, de sol a sol sin justificación”.

De lo que se escucha en la radio, opinó: “Es una barbaridad. No tiene casi ningún valor estético, ni propuesta espiritual, poética, ni filosófica. El reggaetón surge como protesta desde las capas populares más masivas, trata de imponerse a través de un lenguaje que resulta grosero, no educativo, no contiene poesía, podría, pero no se hace. Es un facilismo de las emisoras, los productores y el artista”.

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