“No hay que confiarnos”: Presidente de Naturgas

“No hay que confiarnos”: Presidente de Naturgas

Julio 21, 2019 - 11:10 p.m. Por:
Elpais.com.co
Naturgas

Presidente de Naturgas, Orlando Cabrales Segovia

Durante los últimos meses, el debate sobre la calidad del aire en las ciudades de Colombia ha generado preocupación en las autoridades locales, nacionales y en sus habitantes.
Y no es para menos: las cifras de enfermedades y muertes asociadas a la contaminación aumentan y prenden las alarmas ambientales y de salud pública. Más de 1.300 caleños fallecieron en 2015 por esta causa y los costos asociados para el municipio ascendieron a $1,7 billones.

Si bien las alertas ambientales han estado centradas en Bogotá, Medellín y Bucaramanga, Cali ha incluido el tema de la calidad del aire en su agenda política, ciudadana y mediática, lo cual es una buena noticia y un primer paso para lograr soluciones de fondo que incentiven una movilidad sostenible.

Y es que el transporte es uno de los mayores generadores de material particulado, el cual causa grandes daños en las personas, principalmente a niños y ancianos. Este contaminante es emitido por combustibles como el diésel y la gasolina que actualmente es usado por la mayoría de los vehículos pesados, particulares y motos en todo el Valle del Cauca.

Según datos oficiales, Santiago de Cali ha presentado un aumento de su flota vehicular del 90% (periodo 2004–2014), donde los vehículos particulares y las motos experimentaron el mayor crecimiento: 76% y 180%, respectivamente. Además, se reporta que las fuentes más contaminantes son las móviles (buses, microbuses, carros, taxis y motos), con un 90%, y las industrias que generan energía con combustibles que emiten altos volúmenes de CO2 y material particulado.

Ante esto, urge impulsar programas que incentiven el uso de combustibles de cero y bajas emisiones, para la renovación de flota de transporte público, recolectores de basura, tracto camiones y taxis. Usar gas natural vehicular reduce en casi un 100% las emisiones de material particulado y óxido de azufre. También reduce la emisión de gases de efecto invernadero.

Cali ha dado algunos pasos en este sentido: en Valle del Cauca ya hay cerca de 38.000 vehículos que se han pasado a gas natural vehicular por los ahorros que ofrece en la tanqueada (50% con relación a la gasolina y al 35% frente al diésel), aprovechando las 95 estaciones disponibles en todo el departamento.

En cuanto a los vehículos pesados, en Palmira transitan 50 buses de Tupal, 15 buses cubren rutas de transporte intermunicipal con Líneas del Valle, nueve en Cali con la empresa RioCali y se proyectan 21 buses este año para el MÍO. Además, hay dos vehículos de carga dedicados que han tenido resultados positivos en cuanto a eficiencia, autonomía y medio ambiente. Estos vehículos están rodando no solo por el bajo impacto al medio ambiente, sino porque los operadores se han dado cuenta de que operar con gas es más económico y rentable que con otros energéticos.

Pero hay que marchar más rápido y con pasos más grandes. Es imperativo que la nueva flota del sistema de transporte público de Metrocali use combustibles de bajas emisiones; se debe trabajar en estímulos para que los vehículos livianos se conviertan a gas natural vehicular, y la ciudad debe trabajar en una solución para que los buses escolares que transportan a los niños dejen de funcionar con diésel.

El gas natural vehicular no solo es la oportunidad para que Cali cumpla sus objetivos del Programa de Aire Limpio, adoptado en diciembre del año pasado. También es el combustible que representa inversiones de más de $30.000 millones en los próximos tres años, y la generación de más de 900 empleos directos e indirectos en la región.

Es cierto que Santiago de Cali no ha tenido emergencias ambientales, pero no hay que confiarnos, y hay que seguir trabajando conjuntamente entre la industria, el gobierno y los ciudadanos para poder lograr una ciudad sostenible y con un aire limpio para todos.

Nota adicional: Hay que aprovechar el Encuentro Nacional por el Aire del próximo 8 de agosto donde se dará un diálogo entre la academia, gobierno local, colectivos ambientales, gremios, industria y comerciantes para encontrar soluciones al problema de la mala calidad del aire.

US$1300

millones en nuevas inversiones se prevén a corto y mediano plazo en infraestructura, es decir, gasoductos.


278

kilómetros nuevos se añadieron en el último lustro a la red de gasoductos. Se llegó a los 7.499 kilómetros.


US$500

millones tiene previsto invertir este año la industria del gas en Colombia en exploración, producción y transporte.

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