Colombia
Fenómeno de El Niño toma fuerza y preocupa a Colombia; hay 75 % de probabilidad de que sea el más fuerte en la historia
El Niño continúa en desarrollo y las proyecciones podrían modificarse a medida que avance el fenómeno.
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10 de sept de 2026, 09:19 p. m.
Actualizado el 10 de sept de 2026, 09:19 p. m.
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En medio de las medidas que está adoptando el Gobierno Nacional para reducir el consumo de energía y proteger las reservas de los embalses ante el fenómeno de El Niño previsto para el periodo 2026-2027, este evento climático se estaría fortaleciendo, lo cual aumenta la probabilidad a un 75 % de que sea uno de los más fuertes de la historia desde 1950.
Así lo dio a conocer el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), organismo que señaló este jueves 10 de septiembre que este evento climático continúa fortaleciéndose de manera excepcional en el Océano Pacífico tropical, completando así el cuarto trimestre móvil de persistencia.
La teniente coronel Diana Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, señaló que el fenómeno mantiene características excepcionales que podrían incidir en la posibilidad de superar la intensidad de eventos ocurridos durante las últimas 7,6 décadas.

Adicionalmente, el Ideam informó que existe una probabilidad superior al 90 % de que se presente un evento fuerte o muy fuerte entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.
A esta advertencia se suma la actualización de la Organización Meteorológica Mundial del pasado 3 de septiembre, en la que se estimó que “la probabilidad de que El Niño persista hasta febrero de 2027 es excepcionalmente alta, de casi el 100 %”.
Ante los pronósticos de un fuerte fenómeno de El Niño, el Ideam señaló que las condiciones climáticas del país podrían tener cambios en los patrones habituales de lluvia y provocar un incremento de las temperaturas en diferentes zonas del país, principalmente en las regiones Pacífica, Andina y Caribe.
Es decir, que el panorama sería menores lluvias, lo que generaría una reducción en los niveles de ríos y quebradas y afecta embalses y reservorios, aumentando la presión sobre el recurso hídrico destinado al consumo humano, la agricultura, la generación de energía y los ecosistemas.

Otro riesgo es que la combinación de temperaturas elevadas y menor cantidad de lluvias puede facilitar la propagación de incendios y, en algunas zonas, puede contribuir al deterioro de la calidad del aire.
Además, el sector agropecuario también podría verse afectado por la disminución de la disponibilidad de agua y las condiciones de mayor calor, con posibles impactos sobre cultivos y actividades pecuarias.
Finalmente, el Ideam recomendó a las autoridades territoriales mantener actualizados sus planes de contingencia, fortalecer el seguimiento de las condiciones meteorológicas y adoptar medidas para promover el ahorro y uso eficiente del agua.

Comunicadora social con experiencia en comunicación organizacional, creación de contenido digital y redacción periodística y corporativa.
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