"Aquí no hubo negligencia en ningún momento": alcalde de Rosas, Cauca

"Aquí no hubo negligencia en ningún momento": alcalde de Rosas, Cauca 

Abril 22, 2019 - 11:15 p.m. Por:
Felipe Salazar Gil / Enviado Especial de El País
Jesús Eduardo Díaz,  alcalde de Rosas, Cauca.

Jesús Eduardo Díaz, alcalde de Rosas, Cauca.

El País

Luego de ocurrir la tragedia, para muchos anunciada, en la vereda Portachuelo todas las miradas se posaron sobre el mandatario de Rosas, Cauca, Jesús Eduardo Díaz. Afectados por el deslave del cerro El Broncazo advierten que hace más de dos años debió concretarse su reubicación, pero que desde el Municipio no se gestionó el proyecto que, de haberse concretado, habría salvado las vidas de quienes quedaron sepultados bajo el lodo.

Ante esto, Díaz se defiende y advierte que la gestión para reubicar a los residentes de la vereda Portachuelo, zona rural de Rosas, sí se gestionó en su momento, pero la comunidad no habría accedido a moverse del sitio.

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Hoy, ¿cuál es el balance que deja el deslizamiento de Portachuelo?

Al inicio de la emergencia teníamos diecisiete personas fallecidas, de las cuales siete son mujeres y tres niñas. Desaparecidos, según el censo que sacamos con los organismos de socorro, teníamos trece personas. Hoy (ayer), encontramos cuatro cuerpos más; esperamos que el clima nos ayude y podamos encontrar las nueve personas restantes.

El riesgo de un nuevo deslizamiento, no obstante, sigue latente....

Sí, el riesgo no cesa. Desde la parte alta de la montaña está bajando mucha agua, a pesar que no ha llovido; si llueve, nos toca suspender el rescate para no correr riesgos, porque hay más de doscientas personas (entre comunidad y miembros de organismos de socorro) ayudando en las labores y no podemos exponerlos a una nueva emergencia.

Esta es una zona de alto riesgo de deslizamientos, según informó la Oficina de Gestión del Riesgo del Cauca. ¿Por qué las familias no fueron reubicadas en su debido momento?

A pesar de que se hicieron los estudios y que la Administración lo dio a conocer, en diferentes oportunidades, fue difícil esa labor con las comunidades porque la única parte que teníamos para trasladarlos era un sitio que queda a 35 minutos del casco urbano, en la vereda Ufugú, donde tenemos un albergue provisional.

Pero había diagnósticos que decían que un deslizamiento como el que ocurrió iba a pasar tarde o temprano. La gente ya menciona que hubo negligencia...

Hay unos estudios y en su momento se dijo que podía ser hoy, mañana, en un año, en diez años; y tristemente, casi después de un año que nos avisaron, sucedió. Negligencia no hubo en ningún momento, como municipio actuamos a nuestro alcance en la parte legal y económica; el año pasado, en este mismo mes, declaramos la calamidad pública porque no teníamos la capacidad de contratación y para asumir unas ayudas del departamento y nacionales.

Pero, ¿por qué hubo que esperar a llegar a esta instancia para empezar a plantear una reubicación real?

En el momento se dio parte de la solución, que era trasladar a esta gente a la vereda Ufugú, pero la resistencia de la gente fue porque decían que les quedaba muy lejos de los sitios de trabajo y que no tendrían de qué vivir.

¿Y cuántas personas tienen que ser reubicadas en Portachuelo?

El censo que realizamos el domingo arrojó entre 30 y 32 personas que serían las posibles víctimas, pero ahora van alrededor de 20. Ahora tenemos que hacer otro censo de las viviendas que resultaron agrietadas, que no necesariamente perdieron seres queridos pero se encuentran en alto riesgo y esas serían alrededor de 35 viviendas.

¿Y ahora qué se viene para las familias damnificadas?

Anoche (domingo) tuvimos la visita del presidente de la República (Iván Duque) y otras instituciones departamentales y nacionales. Por parte del Gobierno Nacional se acaba de instruir para que, por intermedio del Ministerio de Vivienda, se construyan 56 nuevas viviendas para el municipio, de las cuales 40 serán en el sector urbano y 15 en zona rural. También estamos en contacto con el Ministerio de Agricultura, DPS y otras instituciones para que no solo sea el tema de la vivienda, sino que fortalezcamos proyectos productivos.

¿Y cómo van a garantizar esas viviendas para que la gente no vuelva a las zonas de riesgo, como ha ocurrido con otros proyectos?

Ya tenemos la experiencia desde el 2010 - 2011 que en este mismo sector tuvimos una eventualidad mayor, pero sin pérdidas humanas. Lo que se ha buscado es que esto, desde el Gobierno Nacional, casi que es una exigencia para que las instituciones y los ministerios agilicen este tema y en pocos meses le demos solución a esta comunidad. Estas viviendas vendrán junto con las 92 viviendas que quedaron pendientes en la ola invernal 2010 - 2011, que fue contratado en octubre del 2015 y que fue suspendido por incumplimiento del contratista el pasado mes de agosto del 2018.

¿Y por qué no se construyeron en su momento las viviendas de la ola invernal ocurrida hace nueve años?

Fue un contrato firmado en el 2015 por el Fondo de Adaptación con la empresa Codiseño de Cali, la interventoría era de una compañía de Pasto. El contratista incumplió. De esas 92 viviendas, cerca de 20 eran para la gente de Portachuelo. Este miércoles hay una audiencia en Bogotá para mirar todo ese tema.

¿En qué ha avanzado la atención a las víctimas?

El domingo se adelantó un albergue temporal en las piscinas del municipio y allí tenemos 35 personas que tienen colchonetas, cobijas, alimentación. Esperamos que en las próximas horas, tanto el gobierno Departamental como Nacional, envíen ayudas para la comunidad.

¿Qué otras veredas de Rosas están en riesgo de que les suceda algo similar a Portachuelo?

No solo es Portachuelo. Tenemos las veredas de Ufugú, Marquéz, Alto de las Hierbas, El Retiro, El Porvenir, donde se pueden presentar deslizamientos en masa, puede haber acumulación de aguas en la parte alta. Allí estarían viéndose afectados, indirectamente, más de 500 personas. Pero lo más preocupante es el casco urbano porque tenemos 50 familias que las atraviesa una quebrada que, en temporada de invierno, está afectándolas y pueden colapsar.

Entonces, ¿todo Rosas está por venirse abajo si se recrudece el invierno?

Es que tenemos una falla que atraviesa el 95 % del municipio y también llega a Sotará y La Sierra. Este es un tema que nos preocupa porque puede generar afectación en cualquiera de las veredas o, incluso, en el casco urbano.

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