No se detiene la venta ilegal de animales silvestres

No se detiene la venta ilegal de animales silvestres

Junio 19, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Durante los primeros cuatro meses del año la Policía Ambiental incautó 266 especies silvestres.

La mayoría de los caleños tiene por mascota un perro, un gato, un loro e incluso un pez. Pero otros tantos prefieren la compañía de animales exóticos, como una tortuga morrocoy, un mono ahullador o un oso perezoso.Aunque la tenencia de una animal silvestre como mascota pasa muchas veces desapercibida incuso por las autoridades, sacar a uno de ellos de su ecosistema original o comprarlo en la calle hace parte del tercer negocio ilegal más grande y lucrativo del mundo.Los voceros de la Fundación Defensa Animal de Cali denuncian constantemente la presencia de un mercado ilegal de fauna silvestre en la ciudad.“He visto cómo se ofrece fauna silvestre en plazas de mercado, principalmente en Santa Elena, Nueva Floresta y San Andresito. En tiendas de animales, en veterinarias e incluso en la calle”, denunció Ricardo Caicedo, líder de Defensa Animal.Tortugas, iguanas, monos y aves son las especies más apetecidas por los caleños. Sólo durante los primeros cuatro meses del año, la Policía Ambiental de Cali incautó 67 tortugas de diferentes tipos y 57 iguanas comercializadas ilegalmente por cerca de $11 millones. Caicedo explicó que para “saciar” la demanda en la ciudad, los animales silvestres son sacados de sus hábitat en todas las regiones del país y transportados en condiciones de hacinamiento, por lo que llegan en deplorables condiciones de salud.Se calcula que aproximadamente el 80% de los animales extraídos de su ecosistema no sobreviven. Esto significa que de cada cien pájaros que se extraen de su ambiente natural 80 mueren y 20 son comercializados.El sargento Ángel Ñañez, de la Policía Ambiental, explicó que a diario se realizan controles en los terminales de transporte, plazas de mercados y calles de la ciudad, con el objetivo de controlar este delito.Informó que la mayoría de los animales silvestres incautados son entregados al Refugio Villa Lorena, en el norte de Cali, donde albergan a más de 900 animales, muchos de ellos enfermos.Este problema también ha encendido las alertas del Dagma, no sólo por el grave problema ambiental que esto significa, sino por los posibles efectos que la tenencia indiscriminada de animales silvestres puede ocasionar en la salud pública.Efraín Sierra, director del Dagma, comentó que “para un niño puede ser muy agradable tener una tortuga como mascota, pero con el paso del tiempo ésta puede enfermarse, morir y generar una infección o contaminación. Generalmente las personas arrojan el animal en parques o separadores viales y la entidad debe actuar en solucionar un problema que no está presupuestado”.Explicó que para los controles y medidas por problemas de este tipo el Dagma invierte cerca de $90 millones al año.“La dependencia está adelantando un convenio con el Zoológico de Cali para crear un hogar de paso, donde los animales incautados en los operativos puedan estar en cuarentena y no enfermar a otros o ser liberados en un ecosistema que garantice su seguridad”, señaló.

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