Cali
La historia de la familia y sus dos mascotas que sobrevivieron al terremoto y ahora se refugian en el Coliseo de Hockey en Cali
La familia sobreviviente resalta la importancia de mantener la esperanza y el trabajo conjunto para recuperar los sectores afectados por el terremoto.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


16 de ago de 2026, 01:58 a. m.
Actualizado el 16 de ago de 2026, 01:58 a. m.
Noticias Destacadas
La vida de muchos colombianos cambió drásticamente por el terremoto de 7,4 de magnitud que se presentó el lunes 10 de agosto. Muchos perdieron a familiares, su vivienda y pertenencias.
No obstante, en medio de la tragedia hay historias de esperanza y consuelo, como fue el caso de la familia de Esteban Ospina, quien logró salir con vida junto a su esposa, su hijo de 10 años y sus dos perritas en Cali.
El sismo los sorprendió en una vivienda ubicada sobre la calle Novena, al frente de Herpo y sobre una joyería tradicional.
El fuerte movimiento telúrico provocó que la estructura de una edificación comenzara a ceder y, mientras las paredes se desprendieron de las columnas y el polvo cegó los pasillos, el instinto de protección fue más para el padre de familia.
En la emergencia, Ospina abrazó a su pequeño hijo, la madre sujetó a Mía, su perrita, y en medio de las oraciones buscaron refugio bajo el marco de una viga principal.
“Pedíamos a Dios: frena, por favor, frena. Pero se movía cada vez más duro. Cuando paró, nos dijimos: ‘Es el momento, vámonos’. Salimos corriendo hacia la calle”, relató Esteban Ospina.
Después de ponerse a salvo, Esteban regresó por algunos documentos y encontró una escena completamente distinta a la que había dejado minutos antes, ya que los escombros, piedras gigantescas en el piso y una vivienda declarada inhabitable fueron el panorama de lo que alguna vez fue su hogar.
Luego de haber perdido, la familia no solo pensó en su propia situación. Esteban incluso participó en el rescate de un vecino que había quedado atrapado debajo de los restos de un vehículo.

Ahora, sin vivienda y con sus dos perritas también traumadas y alteradas por el impacto del movimiento telúrico, la familia buscó orientación con agentes de tránsito y personal de Bienestar Familiar, encontrando ayuda con la red pública de atención, la cual los guio al Coliseo de Hockey, uno de los escenarios deportivos que la Alcaldía y la Secretaría del Deporte y la Recreación adaptaron como albergues temporales y centros de acopio.
Allí encontraron un techo, alimentación y acompañamiento institucional. Pero también un espacio para que sus mascotas pudieran permanecer junto a ellos. Sin embargo, las secuelas de la emergencia también influyeron en las mascotas.

“La más chiquita no quería comer, estaba muy asustada. Pero con amor, paciencia y la tranquilidad de estar en un lugar seguro, ya volvió a jugar. Eso a uno lo motiva moralmente. Que nos abrieran los escenarios deportivos fue lo mejor que pudieron hacer”, dijo el ciudadano afectado.
Finalmente, Esteban asegura que la experiencia también fortaleció los lazos de su familia y transformó su visión de la ciudad: “A mí me ayudaron, por eso si hay que ir a levantar una casa, yo voy y ayudo. A la gente de Cali le digo que no pierda la fe. Históricamente, somos la ciudad más resistente. Es momento de demostrar de qué estamos hechos: de fuerza, amor y empatía”.
Cabe destacar que en estos momentos, el Coliseo de Hockey y otros escenarios de la Unidad Deportiva Panamericana continúan habilitados como espacios de refugio temporal, ofreciendo valoración médica, asistencia psicosocial, alimentación y resguardo seguro para familias y sus animales de compañía.
Además, hay una red de apoyo a mascotas que brinda atención para la protección y estabilización emocional de las mascotas afectadas por el desastre natural.

Comunicadora social con experiencia en comunicación organizacional, creación de contenido digital y redacción periodística y corporativa.









