Cali
Facturación electrónica y evasión: las fallas que más detecta la DIAN en bares de Cali
La DIAN reveló que algunos lugares presentan altos niveles de incumplimiento tributario, especialmente en facturación electrónica, uso de efectivo y omisión de impuestos, tras recientes operativos de control.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

13 de abr de 2026, 11:28 p. m.
Actualizado el 13 de abr de 2026, 11:28 p. m.
Noticias Destacadas
La clausura y sellamiento del establecimiento ‘Viejoteca La Comadre’, en Cali por parte de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), no solo encendió las alertas sobre un caso puntual, sino que dejó en evidencia una problemática más amplia relacionada con los incumplimientos tributarios en el sector nocturno de la ciudad.
El operativo, realizado por la Dirección Seccional de Impuestos de Cali durante el fin de semana anterior, respondió a inconsistencias detectadas en el cumplimiento de las obligaciones asociadas a la facturación electrónica.
De acuerdo con la DIAN, este tipo de irregularidades no es aislado. Por el contrario, los establecimientos del sector nocturno —que incluyen bares, discotecas, viejotecas, tabernas y restaurantes-bar— representan uno de los segmentos económicos con mayor incidencia de incumplimiento en materia tributaria en la capital del Valle del Cauca. “Constituyen uno de los sectores donde más se evidencian fallas en la implementación y uso adecuado de la facturación electrónica”, señala la entidad en un documento técnico sobre fiscalización.
Uno de los principales factores que explica esta tendencia, según la DIAN, es el alto volumen de operaciones en efectivo que caracteriza a este tipo de negocios. La dinámica de la rumba y el consumo nocturno favorece pagos en dinero físico, lo que dificulta la trazabilidad de las transacciones y, en muchos casos, desincentiva la expedición de la factura electrónica por cada venta realizada, pese a que esta es una obligación vigente para los contribuyentes.

A este panorama se suma un problema estructural de informalidad que persiste en el sector. La DIAN advierte que un porcentaje significativo de estos establecimientos opera sin tener actualizada su inscripción en el Registro Único Tributario (RUT), sin contar con la habilitación para facturar electrónicamente o con responsabilidades tributarias que no corresponden a su actividad económica real. Esta situación no solo limita el control fiscal, sino que también genera distorsiones en el mercado.
Otro de los incumplimientos recurrentes es la omisión del impuesto nacional al consumo (INC), que corresponde al 8 % sobre la venta de comidas y bebidas preparadas para consumo en el establecimiento. Según la entidad, muchos negocios no liquidan ni declaran este tributo, lo que les permite ofrecer precios más bajos de manera irregular y obtener una ventaja competitiva frente a los establecimientos que sí cumplen con sus obligaciones fiscales.
La DIAN también ha identificado prácticas de subfacturación como una de las estrategias más utilizadas para evadir impuestos. Esta consiste en registrar operaciones por valores inferiores a los realmente percibidos, reduciendo artificialmente la base gravable de tributos como el IVA, el INC y el impuesto sobre la renta. “Estas diferencias son detectables mediante cruces de información con medios de pago electrónicos”, precisa la entidad.
En ese sentido, la administración tributaria ha fortalecido sus herramientas de control mediante el uso de tecnología y el análisis de datos. A través de cruces de información con datáfonos, plataformas digitales y reportes de terceros, la DIAN puede contrastar los ingresos declarados por los establecimientos con los valores reales de sus transacciones, en el marco de las facultades establecidas en los artículos 631 y 631-3 del Estatuto Tributario.

El desconocimiento de la normativa vigente también incide en los niveles de incumplimiento, especialmente entre pequeños y medianos empresarios del sector nocturno. La DIAN reconoce que algunos propietarios no están completamente informados sobre los requisitos de la facturación electrónica, los plazos de implementación o las sanciones derivadas del incumplimiento, lo que agrava la situación y aumenta el riesgo de sanciones administrativas.
Sin embargo, la entidad advierte que ha cambiado la percepción de bajo riesgo de fiscalización que históricamente existía en este sector. “Se han intensificado los operativos en horarios nocturnos, fines de semana y eventos masivos”, señala la DIAN, al destacar que ya no existen franjas horarias exentas de control. Estas acciones hacen parte de los planes de choque contra la evasión y los programas de control intensivo de facturación electrónica.
Un ejemplo de estos esfuerzos se evidenció durante la Feria de Cali 2025, cuando la Dirección Seccional de Impuestos realizó visitas a más de 70 establecimientos de gastronomía, comercio y entretenimiento, identificando ingresos preliminares superiores a $11.000 millones. Estas intervenciones, sumadas a denuncias ciudadanas y a las amplias facultades de fiscalización contempladas en el artículo 684 del Estatuto Tributario, reflejan una estrategia integral con la que la DIAN busca fortalecer el cumplimiento y reducir la evasión en uno de los sectores más dinámicos de la economía local.
Llamado a cumplir las normas
Frente a este panorama, la Administración tributaria insiste en que la mejor forma de evitar sanciones y cierres es cumplir de manera voluntaria, oportuna y completa con las obligaciones fiscales. En ese sentido, hace un llamado a los empresarios del sector nocturno a fortalecer sus procesos internos para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
En materia de facturación electrónica, la DIAN recomienda mantener activo y en correcto funcionamiento el sistema con validación previa, asegurándose de que el proveedor tecnológico opere adecuadamente.
También insiste en que todas las transacciones deben ser facturadas sin excepción, incluyendo pagos en efectivo, transferencias, datáfonos y plataformas digitales, cumpliendo con los requisitos legales como numeración consecutiva, identificación del cliente, discriminación de impuestos y validación en los tiempos establecidos.
En caso de fallas tecnológicas, se debe recurrir a mecanismos alternativos como la facturación en papel, que luego debe ser reportada una vez se restablezca el sistema.

En cuanto a las obligaciones tributarias sustanciales, la entidad recalca la importancia de declarar y pagar oportunamente impuestos como el IVA, el impuesto nacional al consumo y la retención en la fuente, así como presentar la declaración de renta dentro de los plazos fijados, incluyendo la totalidad de los ingresos percibidos.
Además, subraya la necesidad de liquidar correctamente el INC (Impuesto Nacional al Consumo) del 8 % en las ventas de alimentos y bebidas para consumo en el establecimiento.
Finalmente, en términos de formalización y control interno, la DIAN recomienda mantener actualizado el RUT con las responsabilidades correspondientes, llevar una contabilidad ajustada a las normas vigentes que refleje fielmente la realidad económica del negocio y capacitar al personal en el uso de la facturación electrónica.
Estas medidas, advierte la entidad, no solo reducen el riesgo de sanciones, sino que contribuyen a la transparencia y sostenibilidad del sector nocturno en la ciudad.
Comunicador social y periodista de la Universidad Autónoma de Occidente. Especialista en comunicación y periodismo digital. Periodista del Diario El País desde el 2017 y docente universitario.
6024455000








