Cali

Bosque Urbano Pulmón de Oriente transforma la vida de los jóvenes en el Distrito de Aguablanca

Lo que comenzó como un proyecto para recuperar un espacio ambiental en el oriente de Cali hoy es un ejemplo de cómo la naturaleza, el liderazgo comunitarioson herramientas de paz.

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Más de 4.000 árboles ayudan a disminuir las islas de calor y mejorar la calidad del aire en el oriente de Cali.
Más de 4.000 árboles ayudan a disminuir las islas de calor y mejorar la calidad del aire en el oriente de Cali. | Foto: Mario Alzate, especial para El País.

7 de jul de 2026, 03:15 p. m.

Actualizado el 7 de jul de 2026, 03:18 p. m.

Por: Mario Germán Alzate Alzate, comunicador social - periodista, estudiante en la Especialización de Periodismo Digital de la UAO.

“Los espejos le enseñan a uno, no quise terminar tirado por allá o que la madre de uno sufra, como les pasó a mis amigos...”. Con esa frase, Edwin Steven Luna recuerda una época en la que las fronteras invisibles y la violencia marcaban la vida de muchos jóvenes del Distrito de Aguablanca.

Hoy, su historia es distinta y está estrechamente ligada al Bosque Urbano Pulmón de Oriente.

En el corazón del oriente de Cali, entre las comunas 14 y 21, se levanta el Bosque Urbano Pulmón de Oriente, un corredor ambiental de siete hectáreas que demuestra que la recuperación de un territorio puede ir mucho más allá de sembrar árboles.

Este espacio, que reúne más de 4.000 ejemplares de especies como guayacanes, samanes, guayabos, guanábanos y chirimoyos, se ha convertido en un escenario donde la naturaleza también cultiva oportunidades y esperanza.

El Bosque Urbano Pulmón de Oriente es hoy un símbolo de reconciliación, participación ciudadana y construcción de paz.
El Bosque Urbano Pulmón de Oriente es hoy un símbolo de reconciliación, participación ciudadana y construcción de paz. | Foto: Mario Alzate, especial para El País.

Durante años, esta zona fue reconocida por las altas temperaturas propias de las llamadas islas de calor, pero también por la violencia, las fronteras invisibles y la exclusión social.

Hoy el panorama comienza a cambiar. Además de mejorar la calidad del aire y ofrecer refugio para distintas especies de fauna urbana, el bosque brinda senderos ecológicos, escenarios deportivos y espacios seguros para el encuentro de la comunidad.

Gran parte de esta transformación ha sido posible gracias al liderazgo de Alex Muñoz, conocido por todos en la zona como “El Profe”.

Su trabajo constante permite que jóvenes que antes encontraban en la violencia una salida, ahora participen en procesos ambientales, culturales y de formación.

Según relata el líder comunitario, años atrás este lugar era escenario frecuente de robos, enfrentamientos entre pandillas.

Con el respaldo de organizaciones como el Sena y el acompañamiento de entidades ambientales, comenzaron programas de capacitación en temas relacionados con el cuidado del medio ambiente, el emprendimiento y el trabajo comunitario. Poco a poco, el territorio empezó a cambiar.

Uno de los ejemplos es Edwin Steven Luna Riascos. Para él, el bosque representa mucho más que un parque.

Allí encontró una nueva forma de relacionarse con su comunidad y una oportunidad para construir un proyecto de vida diferente.

Vista panorámica del Bosque Urbano Pulmón de Oriente, un corredor ambiental que conecta las comunas 14 y 21 de Cali.
Vista panorámica del Bosque Urbano Pulmón de Oriente, un corredor ambiental que conecta las comunas 14 y 21 de Cali. | Foto: Mario Alzate, especial para El País.

Recuerda que antes muchos jóvenes no podían cruzar de un barrio a otro por miedo a las fronteras invisibles y que perdió amigos cercanos en medio de esa realidad.

Esas experiencias, asegura, lo impulsaron a tomar otro camino y aprovechar las oportunidades que aparecieron gracias al trabajo comunitario.

La transformación también tiene rostro femenino. Natalia Lamprea hace parte del equipo ambiental del bosque y encontró en este proceso una oportunidad para crecer como artista y multiplicar el conocimiento.

Después de participar en una formación sobre la guadua en el Quindío, decidió compartir lo aprendido con niños y jóvenes del sector.

Inspirada por el ejemplo de su madre, quien es docente, Natalia utiliza el arte como herramienta para enseñar el cuidado del medio ambiente y fortalecer el sentido de pertenencia por el territorio.

Para ella, sembrar conciencia desde la infancia es una inversión para el futuro del barrio y de la ciudad.

Las actividades de siembra, las jornadas culturales y los procesos pedagógicos continúan desarrollándose gracias al trabajo conjunto entre líderes comunitarios, jóvenes, vecinos y entidades como el Dagma y la CVC.

Esta articulación permite que el bosque siga creciendo mientras fortalece los vínculos entre quienes habitan el sector.

El Bosque Urbano Pulmón de Oriente demuestra que la recuperación ambiental puede convertirse en un poderoso motor de transformación social.

Allí donde antes predominaban el miedo y la violencia, hoy florecen árboles, proyectos de vida y una comunidad que decidió sembrar paz para cosechar un mejor futuro.

*Este trabajo contó con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial para la gestión, organización y verificación de información, entre ellas Google Pinpoint, Claude, Gemini y NotebookLM.

La investigación, la selección de fuentes, la verificación de los datos, la redacción final y la responsabilidad editorial estuvieron a cargo del autor.

Este artículo hace parte de los trabajos destacados realizados por estudiantes durante el curso de Producción de Medios Electrónicos de la Universidad Autónoma de Occidente, como ejercicio de periodismo digital y narrativas multimedia.

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