Avances que ayudan al tratamiento del VIH

Avances que ayudan al tratamiento del VIH

Diciembre 02, 2018 - 08:22 a.m. Por:
Por William Lennis, médico general acreditado como especialista en VIH por la American Academy of HIV Medicine.
VIH Sida Sangre

El VIH se puede transmitir por relacio- nes sexuales, contacto bucogenital, transfusiones de sangre, intercambio de equipos de inyección contaminados y transmisión de la madre al hijo durante el embarazo.

Archivo de El País

El trasplante de células madre como avance en el tratamiento de la enfermedad.

2018 ha sido un año con grandes avances en el conocimiento de la enfermedad; la publicación reciente en la revista Annals of Internal Medicine, que recogió casos en Europa sobre los trasplantes de células madre como un tratamiento que reduce la presencia del virus en los pacientes, ha confundido de forma lamentable al público, generando la falsa esperanza en este procedimiento como estrategia curativa.

El título del artículo ‘Mecanismos que contribuyen a una profunda reducción del reservorio del VIH-1 después del trasplante alogénico de células madre’. Es prudente y en ese sentido es importante que las personas comprendan que el trasplante de células madre en esos pacientes, fue una estrategia para el tratamiento de la leucemia y no para el VIH; que de 23 pacientes trasplantados, a los dos años habían sobrevivido solo 7 y que de los 6 pacientes finalmente evaluados uno fracasó y los otros 5 informados en la revista científica continúan en tratamiento para el VIH. No se ha demostrado en ninguno de ellos erradicación del virus, sino la disminución de su presencia en los llamados reservorios, que son las células de memoria inmunológica del individuo, que una vez son infectadas portan el virus de forma permanente y es imposible erradicarlo con las herramientas terapéuticas disponibles.

El trasplante de médula de donantes compatibles o alogénico en pacientes con VIH para el tratamiento de la leucemia no es un procedimiento nuevo, y aunque en un solo caso, el de Timothy Ray Brown conocido como ‘El Paciente Berlín’, tuvo como consecuencia la erradicación de la enfermedad, en todos los otros casos alrededor del mundo ha sido ineficaz en curar.
Así las cosas, el camino a la curación del VIH es aun muy largo como lo es para otras enfermedades infecciosas, y no esperamos en un futuro cercano un tratamiento que lo haga.

Sin embargo, los avances en la terapia son grandes y han permitido que la enfermedad se pueda controlar de una forma tan eficiente que la sobrevida de las personas infectadas se acerca cada vez con menor diferencia a la de la población general, e incluso, se ha estimado que en pocos años la sobrevida de los pacientes superaría a la de los no portadores del virus, debido a que una persona que lleva un tratamiento adecuado y regular de la enfermedad, tiene mayor probabilidad de que se le diagnostique tempranamente otras condiciones de salud que pongan en peligro su vida, sean estas relacionadas o no con la enfermedad por VIH.

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Los tratamientos para la enfermedad existentes en el mundo están disponibles también en Colombia y con una participación adecuada del paciente las expectativas de vida son en casi todos los casos tan prolongadas que podríamos calificar de indefinidas.

Cada vez estamos más cerca de la erradicación y poseemos mejores armas para controlar el VIH, pero los pasos hacia una cura, aunque nos aproximan al objetivo este aún es muy lejano.

El tratamiento preexposición para evitar el VIH en Colombia

Hace mas de diez años se conoce que suministrar medicamentos para el VIH a personas no portadoras de la enfermedad, ofrece protección contra el virus, pero solo hasta 2012 los organismos estatales en los Estados Unidos, Canadá y más recientemente otros países como Brasil, han aprobado su uso.

Uno de los estudios más extensos para probar el concepto de que los medicamentos previenen la enfermedad, fue el llamado Estudio iPrEx en el que se evaluó cerca de 2500 hombres gay en seis países y encontró que el tratamiento reducía la posibilidad de adquirir la enfermedad en un 44%.
Un estudio posterior, el Estudio Partners PrEP reclutó 4758 parejas heterosexuales en Kenia y Uganda, en las cuales uno de los dos tenía VIH, y el riesgo de adquirir la enfermedad se redujo con una droga en 62 % y con el uso simultaneo de dos drogas en 73 %.

A pesar de los resultados científicos abrumadores a favor, ha existido en todos los países cierto recelo para establecer una norma que permita su uso, sin duda las razones para esto son muy válidas.

Aunque no es concluyente, se ha reportado un incremento en las enfermedades de trasmisión sexual en las personas que reciben este tratamiento, debido posiblemente al no uso del condón y al aumento de conductas sexuales de riesgo, lo cual ha sido tema de gran debate.

Por otro lado, está el costo del fármaco, del seguimiento médico y la toma regular de exámenes para las personas que lo reciben, y el hecho de que la estrategia debe estar acompañada de educación, cambio de conductas, acceso a diagnóstico y terapia de sus parejas y el estímulo del uso de preservativos que es más efectivo que la profilaxis preexposición.

En el caso de que falle, las personas adquieren virus potencialmente resistentes a la medicación con y su tratamiento es más complejos y costoso. Desde la comunidad médica existe también una tendencia al no uso de la estrategia; en Estados Unidos se calculó en 2015 (tres años después de su aprobación), que solo 8% de las personas que tenían indicación de recibirlo prescribió, además algunos seguros todavía se niegan a pagar por los medicamentos para ese uso.

En Colombia, utilizar los medicamentos para el VIH como preexposición no está aprobado, y aunque están disponibles y cubiertos por el Plan de Beneficios en Salud, (POS), la norma que contemplaría este uso, (Decreto 1543 de 1997), no lo contempla, y el Invima que es la entidad oficial que regula los medicamentos, no lo tiene autorizado.

Es claro que muy pronto la profilaxis preexposición deberá ser aprobada, y el Ministerio de Protección Social lo está evaluando desde hace tiempo, pero es necesario que exista una estrategia apropiada para que se suministre a quienes de verdad lo necesitan, población con alta vulnerabilidad y baja cobertura en salud (personas que prestan sexo por dinero, por ejemplo).

El gigantesco reto de suministrar esta estrategia preventiva de servicios de salud para el VIH, a las personas que no lo tienen pero que la necesitan, en un país en el cual las personas con VIH todavía sufren dificultades para acceder al tratamiento no tiene comparación histórica y representa un paso adelante que debe darse con firmeza, pero con cautela.

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