Educación
42 becarios doctorales adelantarán investigaciones para beneficiar a departamentos del Pacífico
La iniciativa responde a una apuesta conjunta de las universidades Javeriana Cali, Autónoma de Occidente, Icesi y del Valle. Estudiantes cuentan sus expectativas y trayectorias.
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14 de abr de 2026, 04:02 a. m.
Actualizado el 14 de abr de 2026, 04:19 a. m.
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Esta nota fue escrita por estudiantes del curso LEO, del programa de Comunicación Social de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, para El País*.
Mientras habla, Víctor Adolfo Ramos se ubica entre dos territorios: nació en Cali y vive en Jamundí, pero sus raíces están en Carmen de Atrato, Chocó. Su voz es tranquila, pero lo que cuenta tiene mucho peso: empezó un doctorado en Bioenergía en la Universidad Autónoma de Occidente y es el primero en su familia en lograrlo.
Su investigación está enfocada en el control y manejo de plagas que afectan los cultivos cítricos, pero deja en claro que no es solo un proyecto académico, sino una forma de aportar a problemáticas reales. También explica que le fue otorgada una de las 42 becas doctorales del programa Formación de Alto Nivel por el Pacífico, alianza de la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad Icesi, la Universidad del Valle y Universidad Autónoma de Occidente.

Víctor insiste en que estas oportunidades son necesarias, porque el conocimiento no debería quedarse en unos pocos: “Debe llegar a todos los rincones”, al tiempo que resalta la importancia de que el Gobierno Nacional y las universidades trabajen juntos para que esos espacios existan.
A su vez, la historia de Esteban Castaño Arango no comenzó en un proyecto de investigación avanzada, sino en una escena mucho más cotidiana: un niño está a punto de perder matemáticas en quinto de primaria y el momento se convierte en confrontación con una madre que hace un gran sacrificio económico para sostener la educación de su hijo. Allí, reconoce ahora, empezó a formarse un carácter más disciplinado. Durante el bachillerato, sin embargo, ese camino no fue lineal. Esteban se describe como un estudiante rebelde y desordenado hasta que, en noveno grado, comprendió la importancia de las pruebas Icfes como puerta de entrada a la universidad. Comenzó a estudiar con propósito y a los 15 años ingresó a la universidad con un crédito del Icetex.
Tras elegir hacer su práctica en investigación participó en un proyecto aplicado en alianza con el sector productivo, desarrollando levaduras con recubrimientos probióticos para alimentación animal. Luego estuvo en el centro BIO-INK y cursó, becado, una maestría en Ciencias Biológicas, a través de la cual conoció la corporación Agrosavia, donde, al articular investigación con territorio y comunidades, Esteban, hoy de 26 años, comprendió el impacto social del conocimiento científico. Ahora inicia su doctorado en Ingeniería en Ciencias Aplicadas, también de la mano del programa de becarios ejecutado por la Universidad Javeriana.
Arturo Herreño, docente del Departamento de Humanidades de la Universidad Javeriana fue seleccionado como becario del doctorado en Estudios para la Paz y su trayectoria académica está ligada a su historia de vida: es hijo de campesinos que padecieron las consecuencias de la violencia, por lo que reconoce que su vocación responde a una necesidad de transformar el país. “Pensar en construir paz va más allá de las acciones individuales”, afirma desde su formación en filosofía, teología y educación.

La primera, explica el padre de cuatro hijos, le permite estructurar el pensamiento, mientras que la teología le orienta una reflexión ética desde la fe, y ambas se funden en su labor de docente: enseñar es una forma concreta de construir paz en la vida cotidiana.
Diego Fernando Domínguez es ingeniero químico de la Universidad del Valle, docente en su sede de Tuluá e instructor del Sena y reconoce que el proceso para adelantar el doctorado con esta beca “ha sido de altibajos”. Sin embargo, de inmediato agrega que “es una gran felicidad”, porque no todos tienen esa oportunidad y precisa que su proyecto lo adelantará desde la Universidad Autónoma de Occidente y que estará enfocado en “cultura y sostenibilidad”.
De su lado, el recorrido de Juan Esteban Palacios ha estado marcado por una década de experiencia como docente universitario en distintas instituciones del suroccidente colombiano y la oportunidad para este doctorado se concretó mientras trabajaba en la Universidad Icesi, así que se postuló a finales de octubre y esperó los resultados hasta diciembre. Es ingeniero electrónico y magíster en Sistemas Energéticos de la Universidad Autónoma de Occidente y esa base le permitió orientar su trabajo hacia un campo que hoy resulta clave: la ingeniería en Energía Inteligente, donde combina la docencia con la investigación sobre los desafíos energéticos del país.
La investigación de su doctorado se centrará en analizar la flexibilidad en la integración de fuentes de energía renovable a la red eléctrica, para lo cual plantea el uso de simulaciones en tiempo. En sus palabras, busca “verificar cómo va a ser este avance de lo que es la transición energética en nuestro país”, reconociendo que en Colombia falta desarrollo tecnológico.
“Creo mucho en la educación, y más en la educación de algo que a uno le gusta”, sostiene Juan Esteban y añade que su intención con el doctorado del que es becario es “generar y entregar una herramienta poderosa a la sociedad” que fortalezca los procesos educativos y de análisis técnico.
Entre tanto, Juan Camilo Valencia Calero, doctorando en Ingeniería de la Autónoma de Occidente, confiesa que encontró en la universidad el escenario que transformó su vida. También dice que su vinculación a un semillero de investigación en tercer o cuarto semestre marcó un antes y un después: los docentes lo invitaron a participar en proyectos que fueron despertando en él una verdadera vocación investigativa.

El camino hacia el doctorado no fue inmediato, pero un profesor lo animó a no rendirse y aplicar a esta beca. Recién egresado de pregrado, sabía que competiría con personas con más experiencia, maestrías y publicaciones académicas, pero lo logró. Para Camilo, la educación no es solo un título: es una herramienta indispensable para afrontar el mundo y considera que todo joven debería tener una formación que le permita defenderse ante los desafíos del futuro.
Y también está Adrián David, perteneciente al doctorado en Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Icesi: su propuesta de tesis busca analizar la relación entre la apropiación tecnológica, la violencia y la dinámica del mercado laboral, teniendo claro que la misma le permitirá aportarle al país y especialmente al Pacífico colombiano, una región históricamente marcada múltiples desafíos sociales.
Desde su punto de vista, la formación a nivel nacional se ha orientado a la educación técnica y tecnológica, lo cual ha sido fundamental para el desarrollo productivo del país, pero también ha generado una brecha en el acceso a niveles más avanzados de educación, como las maestrías y los doctorados.
La mirada institucional
“Las cuatro universidades hemos venido teniendo apuestas conjuntas desde la forma de investigación formativa hasta la formación posgradual. Entonces, cuando se dio la oportunidad de que el Ministerio de Ciencias lanzara la convocatoria, en el año 2023, decidimos que teníamos el escenario propicio para conformar una alianza robusta y eso nos permitió complementar capacidades y establecer acuerdos para formular el proyecto”.
Así explicó Marcela Arrivillaga Quintero, la directora de Investigación de la Universidad Javeriana Cali cómo despegó el proceso que terminó con la adjudicación de 42 becas para doctorados cuyos proyectos de tesis se desarrollarán en los departamentos del Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca.

“Cada uno de los proyectos doctorales debía responder a los retos y a las demandas territoriales de cada uno de los departamentos del Pacífico. Entonces, tenían que seleccionar el reto primario que iban a responder y las demandas territoriales en su respectivo departamento, que nacen de las planeaciones de esos departamentos. Entonces, se busca hacer sinergia entre las necesidades territoriales y los proyectos de formación doctoral y ellos tienen el compromiso de poderlos sacar adelante”, afirmó la encargada de la articulación de la iniciativa que fue dada a conocer en días pasados.
Agregó que la financiación de los 42 doctorados proviene del Sistema General de Regalías, mediante una partida de $ 18 mil millones, pero también de una contrapartida de las universidades por $ 73 millones.
Olga Lucía Criollo es comunicadora social y magister en sociología de la Universidad del Valle, con más de 30 años de experiencia en el periodismo y 10 en docencia.
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