300 personas sancionadas por botar basuras donde no se debe en Cali

Mayo 26, 2015 - 12:00 a. m. 2015-05-26 Por:
Redacción de El País
300 personas sancionadas por botar basuras donde no se debe en Cali

El pasado 7 de mayo, las empresas de aseo recuperaron el separador de la Calle 25 pero el mobiliario instalado fue desmantelado en menos de un día. De nuevo, hay escombros.

Pese a las multas y campañas educativas sigue problemática en 140 botaderos crónicos a lo largo de la ciudad.

En lo corrido del 2015, a 300 caleños se les impuso el comparendo ambiental por botar sus basuras donde no debían hacerlo. Lea también: Cali tiene 140 botaderos crónicos de escombros

 Del total de sanciones emitidas por la Policía Ambiental de Cali, 170 fueron para personas que botaron escombros en vía pública; otras 70, para quienes arrojaron papeles a la calle; 40, por tirar basuras en parques, alrededores de colegios, teatros, entre otros sitios de interés; y 20 a personas que  no sacaron sus basuras en los horarios establecidos de recolección.

 Las sanciones van desde 1,5 a 15 salarios mínimos mensuales vigentes (desde $966.525 hasta $9.665.250), dependiendo de la gravedad de la contravención y el tipo de persona que la comete (persona natural o jurídica -empresas-), explicó el subintendente Luis Ernesto Peña, encargado del área de Control Visual de la Policía Ambiental de Cali. 

De acuerdo con Peña,  durante el primer semestre del 2015 se logró un recaudo de $88 millones por cuenta de estas sanciones “que son sumamente positivas, porque sirven como herramienta educativa para que la gente tome conciencia sobre la necesidad de disponer bien las basuras”.

Aunque, dicen las autoridades, los esfuerzos por sancionar a quienes degradan el espacio público con basuras son grandes, la disposición inadecuada  es todo un dolor de cabeza e impide recuperar sitios que ya sufren un problema crónico.

Desde hace 15 años, el separador de las calles 25 y 26 entre carreras 16 y 17C es foco incontrolable de mugre, de malos olores y de todos los males que trae consigo un sitio degradado: desorden, drogas, delincuencia.

 Es lo que dice Lucy Chabur, habitante del barrio Belalcázar, de la Comuna 9. Asegura que el problema parece no tener fin, pese a  que sobre el lado de la 25 estén todos los días los ‘escobitas’ de Ciudad Limpia, “esclavizados” barriendo escombros, plástico, basuras. Tampoco vale que los operarios de Promoambiental, que atienden el lado de la 26, recojan hasta 50 metros cúbicos diarios de residuos.

“El problema es la cantidad de habitantes de calles, carretilleros y recicladores a la que  le pagan para que boten las basuras allí. Lo hacen los mismos habitantes de los barrios vecinos y las empresas. Además, falta vigilancia en las noches”, dice la mujer.

El pasado 7 de mayo se realizó una gran intervención para recuperar el espacio público, pero al otro día se robaron materas, bolardos e incluso las plantas sembradas que buscaban cambiarle la cara al sector.

“Este problema es de autoridad y como no hay nadie, los inescrupulosos aprovechan. Sucede igual al lado de la Terminal de Menga del MÍO (Calle 70 con Avenida 3N) donde botan y botan escombros y nadie hace nada. Nosotros somos operadores, no autoridad”, dijo Jhon Freddy  Ramírez, gerente operativo de Promoambiental. 

Este es uno de los 140 botaderos crónicos en los que las basuras se niegan a desaparecer, pese a las jornadas de recuperación de espacio público que en ellos se cumplen. 

[[nid:424927;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/05/basuras-centro.jpg;full;{Para evitar basuras, se instalaron materas en la Carrera 10 con Calle 13A, pero sigue el problema. Foto: Bernardo Peña | El País}]]

“Estamos buscando aliados estratégicos para realizar intervenciones que mejoren el espacio público. De los 50 sitios críticos que tenemos identificados en nuestra zona de atención, hemos recuperado de forma total 5, gracias a  que la comunidad se ha apoderado de los espacios. Se trata de cultura de la gente”, explica Catherine Arteaga, vocera de Ciudad Limpia.

José David González, director operativo de Emas, dice que los casi 50 sitios críticos que se cuentan en el Oriente son alimentados, en parte “porque la gente saca la basura a las vías y no en las horas pactadas para la recolección. Tenemos otro caso, como el de la Galería Santa Elena, donde aunque limpiamos y limpiamos no hemos podido erradicar los botaderos, porque hasta los comerciantes ponen problema. Esto es un problema de ciudad”.

  Por su parte,  Manuel Vallecilla, del área de residuos sólidos del Dagma, reconoce que “el comparendo ambiental aún no genera el miedo que debería entre la gente. Botar basuras en sitios públicos es una sanción grave, pero la gente no lo dimensiona. Las autoridades que lo aplican (Policía y Secretaría de Tránsito) deben reforzar en este tema”.

2500 toneladas de escombros se producen diariamente en Cali. Por lo menos 90 de los 140 botaderos clandestinos están en las zonas  centro, Oriente y Ladera.
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