La temporada de lluvias continúa generando emergencias en distintas regiones del país y el Valle del Cauca vuelve a estar en el centro de la crisis invernal. En las últimas horas, un vendaval destechó más de 30 viviendas en los corregimientos de Costa Rica y La Floresta, zona rural del municipio de Ginebra, agravando el panorama que desde hace cerca de dos meses mantiene en alerta a las autoridades departamentales.
El nuevo episodio se suma a una cadena de afectaciones que han impactado al menos seis municipios del departamento. De acuerdo con información entregada por la Gobernación del Valle, a través de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres, localidades como Jamundí, Ginebra, El Cerrito, Guadalajara de Buga, Tuluá y San Pedro han reportado inundaciones y daños en viviendas debido al aumento del caudal de varios ríos.
En el caso de Ginebra, el vendaval registrado afectó gravemente a familias de los corregimientos de Costa Rica y La Floresta, donde más de 30 casas quedaron destechadas. Las ráfagas de viento provocaron la pérdida parcial y total de cubiertas, dejando a decenas de personas expuestas a nuevas precipitaciones y obligando a activar la respuesta de los organismos de socorro.
Cabe señalar que, la emergencia climática en el departamento no se limita a este municipio, pues en Tuluá, el desbordamiento del río tutelar dejó 30 viviendas afectadas en zona urbana.
En El Cerrito, el incremento del caudal del río generó inundaciones en el corregimiento de San Antonio, impactando 20 viviendas, una de ellas en estado crítico.
Además, en Yotoco, el río Mediacanoa se salió de su cauce, ocasionando afectaciones y pérdida de enseres en varias casas.
El secretario departamental de Gestión del Riesgo, Francisco Javier Tenorio Lara, confirmó que las fuertes lluvias de las últimas horas han intensificado las afectaciones en el Valle del Cauca, en un contexto donde ya se han registrado deslizamientos de tierra, crecientes súbitas y desbordamientos que incluso han dejado víctimas mortales en semanas anteriores.
Ante este panorama, las autoridades mantienen activos los protocolos de seguimiento y respuesta, con especial énfasis en el monitoreo permanente de los niveles de los ríos y la evaluación de zonas vulnerables para reducir riesgos a las comunidades.
En paralelo, en Cali recientemente, se realizó el primer Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de 2026, encabezado por el alcalde Alejandro Eder en el Centro de Ciencia, Arte y Tecnología Yawa.
Durante el encuentro, las entidades que conforman el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo revisaron acciones preventivas tanto en zona urbana como rural, con el objetivo de anticiparse a posibles emergencias derivadas de la primera temporada de lluvias del año.
Según explicó el secretario distrital de Gestión del Riesgo, Ricardo Peñuela, se acordaron medidas como la limpieza y mantenimiento de canales y sumideros, el monitoreo de puntos críticos de inundación, la verificación de taludes inestables y la revisión de drenajes en vías y zonas de ladera, así como el fortalecimiento de los protocolos de comunicación con comunidades en riesgo.
De acuerdo con el pronóstico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, febrero se mantendría cercano a lo normal en términos de precipitaciones, mientras que marzo podría presentar superávits de lluvia de hasta 70 %, lo que obliga a mantener la alerta y reforzar las acciones preventivas.