“No los puedo dejar entrar por seguridad, hay riesgo de que la parroquia colapse”. Con esa frase, el párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el barrio Colseguros, describió a El País la afectación que tuvo este templo por el terremoto del 10 de agosto, dejando esta edificación inservible y con altas probabilidades de que deba ser demolida para proceder a su reconstrucción.

En el altar de esta parroquia ya no reposa el tradicional Cristo Crucificado. En su lugar solo quedó uno de sus brazos colgando, como muestra de la devastación. Arriba de esta imagen, una parte de la pared se desprendió, dejando al descubierto un ladrillo limpio y varias grietas. Esto sin contar los otros vestigios en sus pasillos y el exterior.

Este es un ejemplo de la afectación generalizada que se presentó en el complejo de parroquias a cargo de la Arquidiócesis de Cali. Según sus cifras preliminares, al menos el 32 % de estos templos reportaron algún tipo de daño.

La Arquidiócesis tiene a su cargo 187 parroquias: 61 de ellas reportaron algún tipo de afectación, pero cerca de 12 tienen daños graves, los cuales están a la espera de una inspección más profunda para determinar si deben ser reducidas a escombros.

Los otros templos que conforman la lista de los más afectados son: San José, en el municipio de La Cumbre (con caída parcial y necesidad de demolición); La Merced, la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol, Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora de los Remedios, San Ignacio de Loyola, San Isidro Labrador, Nuestra Señora de los Remedios, San Ramón Nonato y Nuestra Señora de la Paz.

La Merced, en el centro de Cali, tuvo caída de techos y daños en su altar. Esta capilla es considerada monumento nacional, porque en ella se realizó la misa de fundación de la ciudad, hace 490 años. | Foto: Aymer Andrés Álvarez El País

Sor Yuri Trejos, de la Congregación de las Hijas de la Caridad, fue una de las religiosas que tuvo que vivir de primera mano la afectación en el caso de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Así como ella, 80 mujeres vivían en ese complejo, pero luego de las afectaciones en su estructura fue necesario evacuar a la mitad de ellas y trasladarlas a otras ciudades.

“El 50 % del complejo tuvo afectación. Hubo caída de muros, fracturas de columnas y hasta de vigas. Luego del terremoto, la gente se aglomeró a las afueras a la espera de las eucaristías, pero se dijo que no es posible que se hagan ni siquiera en los alrededores, porque la torre se puede caer para cualquier dirección de un momento a otro”, dijo Sor Yuri.

Debido a los daños que registró, El País tampoco pudo ingresar a la Capilla Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Sin embargo, desde la distancia se logra percibir que la cubierta de la capilla se desplomó y que la torre que está sobre la Avenida Roosevelt tuvo daño estructural y caída de material en una de sus esquinas, a la par que uno de los muros se cayó y las grietas son visibles en varios puntos.

“Afortunadamente, en ese momento ya se había acabado la eucaristía, entonces las hermanas ya estaban saliendo para ir al comedor a desayunar. Yo quedé agarrada en una columna esperando a que pasara el terremoto. Fue un susto muy grande”, agregó la religiosa.

Debido a estas afectaciones, ya no es posible celebrar allí las tradicionales misas de cada martes, por lo que las más de mil personas que solían acudir a esas eucaristías por ahora deberán escucharlas y verlas a través de las redes sociales de la Capilla, informó la comunidad de las hermanas vicentinas.

La Milagrosa, al sur de Cali, tuvo daños en su torre y en la cubierta de la capilla. | Foto: El País

La parroquia El Templete, es otra de las que sufrió afectaciones. Algunos elementos del cielo falso cayeron e hicieron un hueco en el pecho de la imagen de la Virgen del Carmen que está en el altar.

Las grietas están presentes en gran parte de la edificación e incluso algunas están al lado de s los reconocidos pilares que sostienen su cubierta.

“Tenemos en este momento una alerta amarilla en El Templete. El templo no está abierto al público y estamos haciendo las eucaristías en un salón de aquí mismo o en el patio. Estamos a la espera de la visita de un ingeniero patólogo para que nos indique cuáles son los pasos a seguir”, contó Jairo Gómez, párroco del templo.

En El Templete hubo daños considerables en al menos tres de sus imágenes. La estructura también tuvo algunas grietas. El templo está cerrado. | Foto: El País.

La Merced tampoco fue ajena a los estragos. Los escombros que se desprendieron destruyeron parte del altar, el equipo de sonido y algunas bancas. El techo de la iglesia quedó inestable y hace necesario su total reemplazo, además de que ya se estipuló que también se debe hacer un trabajo de reforzamiento de la estructura del complejo.

Cabe recordar que en este templo se fundó Cali hace 490 años, por lo que fue declarado Monumento Nacional, es decir que su reconstrucción debe realizarse con un proceso de conservación diferente a la de las demás iglesias de la región.

El panorama en el Valle

Aunque todavía no hay un consolidado del número de parroquias que resultaron afectadas en todo el Valle del Cauca, la Diócesis de Palmira informó que al menos once de los templos que maneja tuvieron daños, siendo uno de los más graves el de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicado en el municipio de Calima - El Darién.

La cúspide de la fachada colapsó, dejando escombros en la vía principal y haciendo necesaria su demolición total.

El País también conoció que la Catedral de Buenaventura tuvo un desplazamiento de al menos 10 centímetros de su campanario. Por ello, debe ser derribada. También se cayó todo el cielo falso y hay grietas en las que cabe un cuchillo en su totalidad.

“Hay afectación en un 70 % de la parroquia. Esta es la primera iglesia de Buenaventura, se fundó en 1953, entonces tiene mucho valor histórico. También se perdió el vitral de San Buenaventura, pero, gracias a Dios, no se perdió ninguna vida”, relató el párroco Larry Payán.

Otras de las parroquias de los municipios del departamento que sufrieron daños fueron la Santísima Trinidad (Palmira), Nuestra Señora de la Candelaria (Palmira), San Pedro Apóstol (corregimiento de Santa Elena), San Antonio de Padua (Florida), La Inmaculada Concepción (Yotoco), Nuestra Señora del Rosario (Vijes) y Nuestra Señora del Carmen (Restrepo).

Mauricio Afanador es el párroco de esta última, donde hubo afectaciones en al menos el 80 % de su estructura. El techo tiene dos huecos enormes, sus torres presentan grietas de consideración y los arcos de los pasillos están a punto de caerse.

Todavía no sabemos si tendremos que hacer una remodelación o tendremos que reconstruir el templo. Aunque creo que indiscutiblemente tardaremos más de cuatro años en recuperarnos”, precisó.

Aunque la afectación es considerable, por el momento no hay una evaluación concreta de todos los daños.

Pero desde la Arquidiócesis de Cali se adelantó que reconstruir o arreglar los templos más grandes y más afectados podría tarde alrededor de cinco años.

No obstante, los voceros de cada una de las parroquias dañadas coincidieron en un mensaje: la infraestructura es importante, pero lo verdaderamente cierto es que cada persona es el templo, y que con eso es suficiente para adorar a Dios.