Dos hechos lamentables enlutaron al Valle del Cauca en los últimos días, dejando como víctimas a dos menores de edad. El primero de ellos perdió la vida en un incendio, mientras que la segunda muerte se ocasionó tras la caída a una quebrada.

El primero de los casos sucedió al interior de una vivienda en el municipio de La Unión, Valle del Cauca, durante este miércoles 28 de enero del 2026, terminó en una tragedia porque afectó la integridad de dos menores de edad residentes que terminaron atrapados en el inmueble.

Aunque el Cuerpo de Bomberos de La Unión hizo todos los esfuerzos para rescatar con vida a los dos niños, tristemente uno de ellos falleció. Uno tenía dos años de edad y el otro solo uno.

“Infortunadamente, fue difícil el acceso y nos tocó dar la vuelta. Es muy lamentable, que yo recuerde nunca habíamos perdido a un niño en una emergencia aquí en nuestro municipio”, aseguró el teniente Miguel Aguirre, comandante del Cuerpo de Bomberos de La Unión, a medios de comunicación.

Además, este organismo de socorro local señaló que algunos de los habitantes de la comunidad en que ocurrieron los hechos al principio dificultaron el ingreso de los bomberos para que los dos menores fueran rescatados a tiempo y sin ninguna lesión.

“Esto es una lección para todo el mundo; no podemos dejar a los niños solos en la casa”, agregó el teniente Aguirre, como manera de invitación hacia los padres de familia para que nunca dejen de estar pendientes del cuidado de sus hijos más pequeños.

Una tragedia similar en Tuluá

En el mismo Valle del Cauca no es el único caso reciente en el que menores de edad, ya que un día antes, exactamente el martes 27 de enero, una niña entre los 4 y 6 años perdió la vida cuando se encontraba caminando junto a su abuela y su hermano sobre la quebrada de Puerto Frazadas, ubicada en una localidad con el mismo nombre en zona rural de Tuluá.

Todo sucedió cuando intentaban cruzar un puente artesanal de la zona. Su hermano fue el primero en pasar con éxito la prueba y posteriormente lo hizo la adulta mayor. Sin embargo, la niña, a pesar de sus esfuerzos por sostenerse, perdió el equilibrio y cayó al caudal a causa de una creciente de la quebraba que llegó inesperadamente.

De manera inmediata, al recibir las alertas, 70 uniformados del Cuerpo de Bomberos de Tuluá emprendieron la búsqueda de la menor con esperanzas de que se encontrara con vida. Se extendió hasta la desembocadura del río Bugalagrande, donde la quebrada llega a su fin.

Lo más doloroso sucedió siendo ya el miércoles 28 de enero cuando el cuerpo sin vida de la menor fue hallado flotando en el trayecto de la quebrada al río.