A más de un mes del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el norte del Valle del Cauca el pasado 10 de agosto —con epicentro en San José del Palmar (Chocó) a las 7:34 a.m.—, el municipio de Roldanillo inicia una de las fases más complejas de su recuperación: el rescate de su patrimonio arquitectónico y religioso.
La icónica capilla de La Ermita, una de las construcciones coloniales más emblemáticas del denominado “Pueblo Mágico” y “Tierra del Alma”, recibió la visita de la cartera de Cultura para inspeccionar las graves afectaciones que amenazan su estructura.
El potente sismo, que provocó la muerte de dos personas en la localidad, dejó más de cien heridos, cerca de 1.900 viviendas afectadas y daños estructurales en el 60% del hospital local, descargó también su impacto sobre los inmuebles patrimoniales.
Ante la magnitud de la emergencia en el departamento —donde se contabilizan 149 templos afectados y más de 15 iglesias con orden de demolición—, las autoridades activaron los mecanismos de la Resolución 0536 de 2026, la cual faculta intervenciones preventivas y temporales de emergencia en bienes de interés cultural.
La estrategia financiera para salvar el monumento
Aunque la representación ministerial no ofreció declaraciones públicas directas debido a la metodología oficial de pronunciamientos del actual Gobierno Nacional, durante el recorrido por el templo colonial se confirmó una importante noticia para la financiación de las obras iniciales.
El alcalde de Roldanillo, Jaime Ríos, resaltó la importancia de la presencia del Gobierno Nacional y detalló la vía mediante la cual se obtendrán parte de los recursos para la primera etapa de restauración:
“Quiero agradecerle a la ministra de Cultura Paola Holguín por la visita que ha hecho hoy a nuestro municipio, ya que es una iglesia monumento cultural nacional el cual sufrió un deterioro muy grande con el terremoto. Con el arquitecto Parra y el padre Clavijo hemos venido haciendo un trabajo de primeros auxilios para recuperar y sostener al menos la iglesia, mientras la ministra nos envía el equipo técnico para resolver la situación y el proceso a seguir. Nos ha dado una noticia muy importante hoy: se va a hacer una subasta de un cuadro donado y los recursos de esa donación van a ser invertidos en la recuperación de la capilla. Con esa noticia creo que, si Dios quiere, vamos a recuperar nuestra iglesia”, Dijo el alcalde de Roldanillo, Jaime Ríos.
El análisis técnico que descarta la demolición
A pesar del colapso de múltiples estructuras en la región, la evaluación detallada de los expertos trajo un alivio oportuno para la comunidad roldanillense: La Ermita se mantiene firme sobre sus cimientos y es totalmente recuperable.
El arquitecto local Juan Esteban Parra, encargado de liderar los conceptos técnicos y las medidas de urgencia, describió los daños observados en la fachada y el frontis del edificio:
“Hay unas cosas que saltan a la vista y es la pérdida de elementos: el pináculo del lado derecho y parte del coronamiento son piezas de ladrillos especiales que en el mismo episodio del terremoto se desplomaron, cayeron sobre el atrio y se volvieron añicos. En los muros exteriores e interiores también se expresan grietas, fisuras y desplazamientos. Esto en ningún momento nos puede hacer pensar que hay que derribarla. Por fortuna está a plomo y el sistema estructural general de la capilla ha hecho que se conforme de una manera sólida. Está en su posición y va a ser objeto de reparaciones”, manifestó.
Sin embargo, el interior del templo presenta una situación crítica de distribución de cargas debido a la mezcla de fases constructivas y materiales tradicionales a lo largo del tiempo. Para evitar un colapso en cadena del techo o los arcos de soporte, se han instalado soportes temporales de madera y guadua.
“La naturaleza de los daños en La Ermita es múltiple debido a la acumulación de etapas constructivas y diversidad de materiales. En el interior observamos afectaciones importantes en los muros, pero que son reparables. Estos pie derechos cargan unas vigas que transportan cargas al muro y el muro al arco. Todo está concatenado: la pérdida de elementos tan pequeños como unas dovelas cerca a la clave del arco hace que este deje de trabajar como debe. Eso nos pone en un estado crítico que requiere estas obras de primeros auxilios que hemos llevado a cabo”, complementó.
Devoción al aire libre y respaldo de la parroquia
Mientras el templo permanece cerrado por seguridad e imposibilidad de uso, la vida comunitaria y litúrgica de Roldanillo se ha trasladado temporalmente a la plaza principal del municipio, donde los feligreses celebran las misas al aire libre.
El presbítero Germán Andrés Clavijo, párroco de la Parroquia San Sebastián de Roldanillo, compartió el sentimiento de dolor e incertidumbre de la población, así como la determinación de no dejar caer el templo patronal:
“Mi balance es desde lo humano y lo espiritual: ver esta tragedia que hemos vivido y que nos ha afectado una capilla tan hermosa, espiritual y patrimonialmente tan significativa para nuestro municipio. Pero estoy muy agradecido con los ‘gritos que he pegado’ para auxiliarla. Inmediatamente se vino a ejercer un trabajo junto con la Secretaría de Cultura de Roldanillo y nos contactamos con el arquitecto Esteban para poner en marcha las obras”, señaló.
Con el municipio designado como territorio piloto dentro del plan de reconstrucción del Gobierno Nacional y la Gobernación del Valle, la salvación de La Ermita se erige como el símbolo de resiliencia de un pueblo que busca reconstruir sus viviendas y proteger la memoria viva de su patrimonio histórico.
(*) Para la realización de este artículo se utilizaron herramientas de inteligencia artificial en la estructuración de la nota y la transcripción de los testimonios de audio y video. Todo el contenido fue verificado, editado y contrastado por el equipo periodístico de El País.