Tres años atrás, cuando Roldanillo aún parecía caminar en silencio, sin demasiados sobresaltos ni grandes titulares, una conversación sencilla empezó a mover una fuerza que hoy atraviesa todo el municipio y busca consolidar generaciones futuras. Ocurrió, como suelen nacer las cosas que duran, desde la inquietud ciudadana.
Ángela Andrade regresó a Roldanillo después de pasar más de una década por fuera. Al volver, la imagen fue clara. El pueblo que recordaba vivo, cultural y cívico, parecía detenido en el tiempo. Esto pese a que en el 2019, la localidad fue declarada como el primer pueblo mágico del Valle.
“Roldanillo estaba como ‘quedadito’ en la parte cultural, en la parte social, en la parte del espacio público”, recordaría después. Esa sensación la compartió con Elizabet Jiménez. De esas conversaciones surgió una pregunta sencilla: ¿Y si hacemos algo?
El siguiente llamado fue para Juan José Madrid, un gestor cultural que no entiende que es quedarse quieto un 1 de enero a las 7:00 a.m. y que tiende a colapsar ante la nada. No hubo protocolos ni actas formales. Hubo voluntad.
De ese primer encuentro de tres personas nació lo que hoy se conoce como el Comité Cívico de los 450 años, un grupo que fue creciendo de manera espontánea hasta reunir a 25 y luego a más de 30 ciudadanos, todos con una idea común: recuperar espacios, memoria y sentido de pertenencia a propósito de la celebración: Roldanillo cumplirá 450 años de fundación este 20 de enero de 2026.
El primer acto de fe cívica
El primer gran reto fue la capilla de La Ermita, un lugar profundamente simbólico y levítico para los habitantes de esta población. El diagnóstico era evidente: deterioro físico, abandono y una desconexión progresiva con la vida cotidiana del municipio. El comité entendió que ese espacio no solo necesitaba reparación material, sino una resignificación ciudadana.
El proceso no fue inmediato ni sencillo. Se trató de gestión, de convocar voluntades y de tocar puertas. Con recursos exclusivamente comunitarios, el comité logró reunir cien millones de pesos, destinados a una intervención integral.
Se cambiaron 40 bancas, se instaló un equipo de sonido con normas técnicas, se realizó una restauración interna y se incorporó un vitral de la Virgen de Chiquinquirá, elemento cargado de simbolismo para la comunidad.
La recuperación de La Ermita se convirtió en el primer gran hito del comité. No solo por la obra en sí, sino porque demostró que el civismo organizado podía producir resultados concretos. “Pasar de las ideas a los hechos y consolidarlos”, como lo diría uno de los miembros del ‘clan’, empezó a ser una realidad visible.
Del obelisco al parque: memoria, ciudad y futuro
El segundo gran proceso nació de una pregunta: ¿Después de restaurar La Ermita, qué sigue para conmemorar los 450 años de Roldanillo? El comité se propuso recuperar un símbolo en el olvido, un obelisco, como un nuevo punto de encuentro urbano.
La iniciativa volvió a ser ciudadana. Se gestionaron recursos y se construyó otro obelisco, con una inversión cercana a los $ 80 millones. La Alcaldía se unió a la iniciativa y prácticamente creó un nuevo parque en la zona de expansión del municipio.
Ese esfuerzo abrió el camino para un acuerdo posterior con la Administración local. De allí nació el Parque del Obelisco, un espacio cultural que será inaugurado oficialmente en el marco de la celebración de los 450 años.
El parque no solo alberga el monumento, sino que se proyecta como un lugar para la palabra, la memoria y el encuentro. Las bancas-libro y la idea del parque de los poetas refuerzan esa vocación.
Desde algunos sectores criticaron el monumento: ¿Ese obelisco, para qué?, ¡se pudo hacer otra cosa, en otro lugar! Sin embargo, hoy este espacio está vivo, los vecinos se apropiaron de él, los deportistas locales comenzaron a festejar sus logros ahí, incluso antes de inaugurarse, y sus bancas en formas de libro, que parecían incómodas, cuentan otra historia: el espacio no es solo una obra de infraestructura, tiene contenido.
En este mismo proceso se integró uno de los proyectos más simbólicos de la conmemoración: la Urna del Tiempo.
En la parte inferior del obelisco se dispuso una caja de un metro de profundidad por 60 centímetros de ancho, donde la comunidad está siendo invitada a depositar objetos, textos, fotografías y recortes de prensa. “Todo lo que queremos que, en 50 años, cuando Roldanillo esté cumpliendo 500 años, recuerde cómo era el municipio hoy”, explicó Ana María Rodríguez.
La urna permanecerá abierta durante las celebraciones. En la parroquia de San Sebastián se recibirán los elementos, incluidos registros escolares. Sacerdotes y miembros del comité recorrerán instituciones educativas para fotografiar a los niños de básica primaria.
“Serán ellos quienes todavía sobrevivan cuando se abra la urna”, señaló Juan José Madrid, dejando claro que este proyecto conecta presente y futuro.
El día en que Roldanillo dejó de ser paisaje y se volvió mirada
Omar Rayo (Q.E.P.D) aprendió a mirar Roldanillo cuando ya llevaba el mundo recorrido. Durante años, como suele ocurrir con quienes nacen en un lugar, no vio su propio paisaje. Fue Águeda Pizarro, su esposa y poeta, quien le reveló aquello que luego se volvería clave en su obra: la luz.
“Mi mujer fue la primera que la descubrió. Yo, como nativo, no veía mi entorno”, reconoció el artista al recordar cómo, en una conversación con periodistas en Nueva York, ella describió esa claridad blanca y vertical que cae sobre el Valle.
A partir de entonces, Rayo asumió esa luz de Roldanillo como un fenómeno casi físico, “que cae en el cráneo como una daga”, y decidió observarla con disciplina. Se volvió, en sus propias palabras, “una especie de vigilante o veedor de esa luz”, atento a los arreboles, a las líneas que el sol traza sobre el territorio.
Actualmente hay un grueso de artistas plásticos de todas las edades que continúan el legado de Omar Rayo, entre ellos, José Miguel Toro (foto adjunta), de 17 años, quien participó de la exposición de los 450 años de Roldanillo que se puede apreciar en el Club Los Gorrones.
Un comité que se expande
Con La Ermita y el Parque del Obelisco como referentes, el comité amplió su radio de acción. Durante 2025 se realizaron diez conversatorios históricos, exposiciones de artistas locales y encuentros culturales.
El Club Los Gorrones, fundado en 1954, se convirtió en sede del ‘clan’ y en una especie de sala de recibo para la ciudad. Allí se gestaron ideas, se planearon actividades y se fortaleció el tejido social.
El comité también impulsó la creación de una moneda conmemorativa, souvenirs ciudadanos, la restauración de los museos viales de Roldanillo, el apoyo a la banda sinfónica local y actividades en la zona rural, como los conversatorios realizados en el corregimiento Tierra Blanca. En total, la inversión comunitaria acumulada alcanzó los $ 300 millones.
Édgar Restrepo Valencia, médico veterinario y miembro del comité, lo resume así: “Aquí no hay ganancias ni aplausos. Todo lo hacemos de corazón. Nos gusta trabajar por la comunidad”.
También destaca la participación juvenil: “Vimos artistas de 17 años exponiendo sus obras en el marco de la conmemoración de los 450 años -como José Miguel Toro-. En estos jóvenes hay materia prima para que las nuevas generaciones sigan este proyecto”.
A punto de celebrar
A pocos días del 20 de enero de 2026, Roldanillo se prepara para vivir el acto central de sus 450 años. La programación comenzará este lunes, vísperas de San Sebastián, con misa, procesión, serenata en el parque principal y juegos pirotécnicos, una tradición profundamente arraigada.
“Somos un pueblo muy religioso, católico, y nuestro santo patrono, San Sebastián, siempre tiene sus vísperas”, recuerda Juan José Madrid.
El martes 20 se realizará la misa solemne presidida por el obispo de Cartago, seguida de una visita al Museo Rayo para rendir homenaje al artista Omar Rayo, nacido un 20 de enero y sepultado allí.
En la tarde se inaugurará el Parque del Obelisco y desde ese punto partirá un desfile militar con la presencia de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, y autoridades civiles y militares. La jornada cerrará con acto protocolario, serenata y juegos pirotécnicos.
La agenda continuará durante la semana con la sesión solemne de la Academia de Historia del Valle del Cauca, el acto de condecoraciones a roldanillenses destacados, un encuentro académico de magistrados, el desfile de carros antiguos, la feria agroindustrial equina con artistas nacionales e internacionales y, como cierre, el Día de la Lectura en Voz Alta en el Parque del Obelisco.
Asimismo, habrá un desfile de silleteros y un baile de gala en el club del municipio, a cargo de la colonia roldanillense en Cali.
De comité a institución
Lo que comenzó como una inquietud ciudadana hoy se proyecta hacia el futuro. El Comité Cívico de los 450 años ha trascendido la coyuntura de una celebración. En sus conversaciones internas ya se plantea un paso mayor: perfilarse como una Sociedad de Mejoras Públicas o como una fundación o instituto de renovación urbana, una figura que permita gestionar recursos, ejecutar proyectos y garantizar continuidad.
“Esto es totalmente apolítico”, insiste Édgar. “Es trabajo por la sociedad, por el Roldanillo que queremos”. Y Ángela Andrade coincide: “No se trata de ostentar, sino de servir. El árbol florece gracias a la raíz”.
Museo Rayo y contenidos culturales de la conmemoración
La celebración de los 450 años de Roldanillo tendrá en el Museo Rayo uno de sus ejes centrales.
Este espacio cultural también conmemorará su 45 aniversario en enero de este año, por lo que se ha programado una variedad de eventos culturales y artísticos.
Es así como hasta el próximo 22 de enero se llevará a cabo una agenda especial que incluirá teatro, música, inauguraciones de exposiciones y charlas.
Además de estas actividades puntuales, el museo mantiene sus exposiciones tradicionales como parte de la celebración.
También ofrece un recorrido por la obra del maestro Omar Rayo y presenta exposiciones temporales de diversos artistas nacionales e internacionales.
Recientemente se inauguró “La Mirada del Artista”, de Johana Conde, que estará abierta hasta el 16 de febrero en la sala Leonel Góngora de la Casa del Virrey, con entrada gratis.
Salsa gratis en el parque Elias Guerrero
El Songorocosongo Salsa Fest se suma a la conmemoración de Roldanillo como una de las apuestas culturales más significativas del aniversario, al poner en primer plano el relevo generacional y la vigencia del género de la salsa en el norte del Valle del Cauca.
Así, esta noche el Parque Principal Elías Guerrero se transformará en un espacio de encuentro ciudadano donde niños, jóvenes, familias y orquestas emergentes compartirán tarima y público en un festival gratuito que reivindica la salsa como memoria, identidad y presente vivo del municipio.
Más que un concierto, el evento de este sábado se plantea como una celebración colectiva que conecta la comunidad con su tradición musical y con las nuevas expresiones salseras que hoy se gestan en los barrios y procesos culturales locales.
En paralelo, la agenda de los 450 años también incluirá competencias de parapente, una actividad que refuerza la proyección turística y deportiva de Roldanillo, reconocido a nivel nacional e internacional por sus condiciones naturales para esta actividad.
De esta manera, la conmemoración articula cultura, territorio y proyección, con la salsa como banda sonora de una ciudad que celebra su historia mirando al futuro.